Pacto de San José: Diez años de Cooperación Energética de Venezuela con Centroamérica

TESIS DE GRADO PARA OPTAR AL DIPLOMA DE OFICIAL DE COMANDO Y ESTADO MAYOR

Autor: Mayor (EJ) Luis H. Castillo Castro

Caracas Mayo 1991

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REPUBLICA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE LA DEFENSA
COMANDO DE LA ESCUELA SUPERIOR
«LIBERTADOR SIMON BOLIVAR»

CERTIFICACIÓN DEL TUTOR.

Caracas, 10 de mayo de 1991

Certifico que el trabajo: Pacto de San José: Diez años de Cooperación Energética de Venezuela con Centroamérica. Estudio y Evaluación, y el mismo cumple con requisitos de fondo y de forma para abordar el tema investigación, pudiendo ser tomado como material de referencia y de consulta.

Dr.  BOANERGES SALAZAR MUÑOZ

TUTOR

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REPUBLICA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE LA DEFENSA
COMANDO DE LA DEFENSA
ESCUELA SUPERIOR
«LIBERTADOR SIMON BOLIVAR»

CERTIFICACIÓN DEL ASESOR.

Caracas, 10 de mayo de 1991

Certifico que el trabajo: Pacto de San José: Diez años de Cooperación Energética de Venezuela con Centroamérica. Estudio y Evaluación, cumple con requisitos de Metodología de Investigación establecidos por la Escuela Superior del Ejército.

Lic. MILAGROS AREVALO

ASESOR

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INDICE DE CUADROS

No ASPECTO

  1. Centroamérica.
  2. Centroamérica: Evolución de los precios al consumidor.
  3. Centroamérica: Evolución del Producto Interno Bruto por Habitante.
  4. Centroamérica: Evolución del PIB Global.
  5. Centroamérica: Balance de Bienes.
  6. Centroamérica: Deuda Externa Total Desembolsada.
  7. Exportación directa de Petróleo y Productos (1980-1990).
  8. Exportaciones directas de Productos Refinados (1980-1990).
  9. Exportación directa de Petróleo Crudo.
  10. Exportación Total a Centroamérica.
  11. Utilización de las Líneas de Crédito con Instituciones Financieras del Exterior – Centroamérica-.
  12. Utilización de las Líneas de Crédito con Instituciones Financieras del Exterior por países.
  13. Financiamiento al Importador Otorgado por Tipo de Proyecto
  14. Acuerdos de Cooperación Económica con Centroamérica y El Caribe.
  15. Situación actual de los financiamientos otorgados por Centroamérica y El Caribe.
  16. Saldo total de los Programas de Cooperación.
  17. Acuerdo de Cooperación Económica con Centroamérica y El Caribe.-Desde 1974 hasta el 30-12-90-
  18. Agenda de la política Exterior Venezolana.
  19. Convenio de Asociación con Empresas del Exterior.
  20. Refinerías en el Exterior.
  21. Cooperación Comunitaria con Centroamérica.
  22. Principales Beneficiarios de la Ayuda de CAME:

INDICE DE ANEXOS

ANEXO Nº 1          Cuadros Estadísticos.

ANEXO Nº 2          Declaración Conjunta de los Presidentes México y Venezuela del 3 de agosto de 1980.

ANEXO Nº 3          Acuerdo de Cooperación Científica y Técnica en materia energética y minera entre el Gobierna de la República de Venezuela y el Gobierno de la República de Honduras.

ANEXO Nº 4          Acuerdo de cooperación Científica y Técnica en materia energética y minera entre el Gobierna de la República de Venezuela y el Gobierno de la República de Guatemala del 18 de mayo de 1990.

ANEXO Nº 5          Declaración Conjunta de los Presidentes de Venezuela ,y México en ocasión del X Aniversario del Programa de cooperación Energética para los países de Centroamérica y El Caribe del 11, de junio de 1990.

ANEXO Nº 6          Declaración de los Gobiernos de México relativo al Mecanismo Financiero Extraordinario para beneficiarios del Acuerdo de San José Venezuela y de Apoyo los países.

ANEXO Nº 7          Memorándum de Entendimiento entre los Gobiernos de la República de Venezuela y la República de Nicaragua en materia de Cooperación Energética y Minera del 19 de octubre de 1990.

ANEXO Nº 8          Banco de Preguntas.

INDICE DE ABREVIATURAS

AID               Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

ADD             Asociación para la Democracia y el Desarrollo de América Central.

BID               Banco Interamericano de Desarrollo.

BCIE            Banco Centroamericano de integración Económica

BDC             Banco de Desarrollo del Caribe.

CA                Centroamérica.

CAF             Corporación Andina de Fomento.

CAME          Consejo de Ayuda Mutua Económica.

CEE             Comunidad Económica Europea.

FINEXPO    Fondo para el Financiamiento de las Exportaciones.

FIV               Fondo de Inversiones de Venezuela.

FMI              Fondo Monetario Internacional.

GATT           Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercios.

lA                  Iniciativa para las Américas.

ICC              Iniciativa para la Cuenca del Caribe.

lEE               Instituto de Comercio Exterior.

LIBOR         Tasa de Interés Preferencial de Londres.

MCE            Mercado Común Europeo.

MEM            Ministerio de Energía y Minas.

OEA             Organización de Estados Americanos.

ONU            Organización de las Naciones Unidas.

PAE              Programa de Ajuste Estructural.

PAECA        Programa de Acción Comunitaria para Centroamérica.

PCUS          Partido Comunista de la Unión Soviética.

PROCA       Programa de Cooperación Económica para el Caribe y Centroamérica

SELA           Sistema Económico Latinoamericano.

URSS          Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

USA             Estados Unidos de America.

INDICE GENERAL

CERTIFICACIÓN DEL TUTOR.    1

CERTIFICACIÓN DEL ASESOR.  2

ACTA DE EVALUACIÓN FINAL DEL TRABAJO DE INVESTIGACIÓN      3

INDICE DE ABREVIATURAS     6

DEDICATORIA:    8

AGRADECIMIENTO   9

INTRODUCCION   10

CAPITULO I

PROGRAMA DE COOPERACION ENERGETICA PARA CENTROAMERICA Y EL CARIBE                 14

I.1      ASPECTOS POLITICOS Y ECONOMICO-SOCIALES DE CENTROAMERICA (1980 – 1990).    24

I.2.     DESCRIPCION Y MECANISMOS DE FUNCIONAMIENTO DEL ACUERDO DE SAN JOSÉ.      33

I.3.     COMERCIALIZACION, FINANCIAMIENTO Y ESTADO ACTUAL DE LA DEUDA.                   45

I.4.     LOS PROGRAMAS DE COOPERACIÓN Y LA POLÍTICA EXTERIOR DE VENEZUELA.            61

CAPITULO II

INTERNACIONALIZACION PETROLERA Y CENTROAMERICA                                                    74

II.1     INTERNACIONALIZACION DE PDVSA.                                                                          74

II.2.    PERSPECTIVAS CENTROAMERICANAS.                                                                        79

II.3.    POSIBILIDADES PARA LA EMPRESA PRIVADA DE PARTICIPAR DENTRO DE LOS PROGRAMAS DE MERCADEO HACIA CENTROAMERICA.         84

CAPITULO III

LOS CENTROS DE PODER Y CENTROAMERICA                                                                        86

III.1    LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA.                                                                   88

III.2.   UNION DE REPUBLICAS SOCIALISTAS SOVIETICAS (URSS).                                         103

III.3.   ESTADOS UNIDOS.                                                                                                  106

CAPITULO IV

CONCLUSIONES                                                                                                                 121

IV.1.   REVISION DEL PROBLEMA Y PROCEDIMIENTOS.                                                       121

IV.2.   CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.                                                                  122

BIBLIOGRAFIA                                                                                                                   130

ANEXOS                                                                                                                            134

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DEDICATORIA:

A  Ángela, Luis Manuel y Luis Ramón.

AGRADECIMIENTO

El Autor quiere dejar constancia del agradecimiento por la colaboración prestada por personas e instituciones para la realización del presente trabajo, en especial al Dr. Luis Herrera Campíns, ex-Presidente de la República; Exc. Embajadores de las Repúblicas de El Salvador, Dr. Hugo Carrillo; Honduras, Dr Jaime Turcio; Guatemala, Dra. Rosa María de Frade; Nicaragua, Dr Manuel Torres; Dr. Adolfo Martínez Cole, Ministro Consejería de la Embajada de Nicaragua en Caracas; Dra. Romelia Mejías y Dr. Ernesto Abassio, de la Gerencia de Cooperación Financiera International del FIV; Dr. Luis •Sedwick, de la Dirección General de Relaciones Internacionales del MEM; Dra. Reneé de Sternberg, Jefe de la Unidad de Información de FINEXPO; Ing. Ives Zaragoza, Asesor Técnico de la Oficina de la Comunidad Económica Europea en Caracas; Sr. Boris Kulakov de la Oficina Comercial de la, Embajada de la Unión Soviética en Caracas; Lic Manuel Ochoa Ruiz, Segundo Secretario de la Embajada de Venezuela en la República de Honduras; Lic. Gregorio Flores de la Dirección de las Américas del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Quiero expresar un reconocimiento al Dr. Boanerges Salazar Muñoz, Tutor de la Tesis, por su empeño y acuciosidad que permitieron dar tarea a las ideas, del autor; a la Lic. Milagros Arévalo Zamora por su acertada asesoría, lo cual ejerció con su acostumbrada profesionalidad; y la TSU. Luisa Palacios por su dedicación para transcribir el trabajo.

El autor

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 INTRODUCCION

La violencia desatada en estos países en los años ochenta llamó la atención hacia América Central de diversas organizaciones internacionales y países interesados en contribuir con una salida a la crisis Venezuela y México, ante tales circunstancias, establecieron un Programa de Cooperación Energética hacia Centroamérica y El Caribe. 

El presente estudio de los Programas de Cooperación, Inversión y Mercadeo petrolero de Venezuela en Centroamérica tomó como problema si ¿Dada la actual situación centroamericana, y tomando en cuenta la propia coyuntura económica venezolana, resultará viable y positivo el desarrollo de nuevos programas de cooperación, mercadeo e inversión de hidrocarburos y derivados hacia Centroamérica?[1]

Esta investigación nace de una preocupación personal del autor, resultante de una apreciación bibliográfica, de la situación de los paísescentroamericanos, complementada en 199 con una visita, motu propio, a Honduras, El Salvador y Nicaragua, a fin de conocer más de cerca la realidad de la región y el papel del petróleo en la crisis económica de la región. 

La situación petrolera de los años setenta conmocionó la vida de los centroamericanos hasta llevarlos a una crisis a la cual hasta hoy no se le ha encontrado una salida. Cada país experimentó la crisis a su manera, en Nicaragua aceleró la caída de Somoza; El Salvador desde 1980 se sumió en un virtual estado de guerra civil, a los países que no atrapó la ola de violencia política, les afecté  la crisis económica como Honduras, Guatemala y Costa Rica.

El presente trabajo tiene como objetivo efectuar un análisis de la cooperación energética desarrollada por Venezuela hacia Centroamérica y sus implicaciones políticos económicos, lapso 1980-1990. 

El Capítulo I se refiere a los Programas de Cooperación mediante una descripción del mecanismo de funcionamiento, los aspectos de comercialización de petróleo y financiamiento de proyectos. Se analiza éste proceso para determinar sí la comercialización desfavorece o no a Venezuela y cuantificar el estado de la deuda por concepto de financiamientos otorgados. En éste Capítulo se hace una aproximación a los posibles efectos que este programa de cooperación ha tenido en el desenvolvimiento de la situación política, económica y social de Centroamérica. Un aspecto relevante, el cual no fue tomado en cuenta en la parte inicial del proyecto, son las implicaciones militares derivadas del Acuerdo de San José‚ y de los programas de expansión de la industria petrolera nacional.

En el Capítulo II, como consecuencia de los acuerdos en materia de exploración petrolera firmados con Honduras, Guatemala y Nicaragua durante el año 1990, se analiza lo que ha sido hasta ahora el proceso de internacionalización petrolera desarrollado por PDVSA y las perspectivas centroamericanas a la luz del concepto de internacionalización y de la forma como hasta ahora ha sido llevada esta política por el Estado Venezolano. Las posibilidades y limitaciones de la empresa privada en los programas de mercadeo de derivados de hidrocarburos se plantean como una alternativa en aquellos productos donde no es viable el mercadeo por parte de PDVSA dado el bajo margen de ganancias.

La participación de la Comunidad Económica Europea (CEE), Unión Soviética (URSS) y los Estados Unidos (USA), como cooperantes y no de corresponsables en una crisis que parte del desarrollo de sus propias tensiones e intereses de potencias en América Central, es analizada en el Capítulo III sin llegar a magnificar una ayuda, ni a ser hipercrítico con otra, pues cada una de estas se diferencia en cuanto a sus objetivos.

Las perspectivas de cooperación son mayores en la década de los noventa debido a los procesos de pacificación en Nicaragua y El Salvador y por la tendencia a la estabilización de la democracia como  sistema de gobierno en la región.

La realidad actual es que sin la ayuda exterior -la cooperación- los países centroamericanos no podrán superar la situación actual de crisis en la cual se encuentran, además de otros aspectos colaterales como modificación de la actual estructura de relaciones sociales, afianzamiento de una democracia real donde predomine la justicia social, la cual es reclamada a las grandes potencias, pero, es cuestionada en el orden interno; donde se pide respeto a los derechos humanos y en que cada institución se avoque a desempeñar con eficiencia las funciones que le corresponden dentro del Estado.

Las conclusiones y algunas recomendaciones se presentan en el Capítulo IV, se ruega al lector entender que el presente trabajo no es el de un internacionalista, ni de un especialista en economía de hidrocarburos, sino de un militar de carrera que porinquietud y esfuerzo propio decidió  estudiar el papel de su país, en el orden económico, para ayudar a solucionar la actual crisis centroamericana.

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CAPITULO I

PROGRAMA DE COOPERACION ENERGETICA PARA CENTROAMERICA Y EL CARIBE

La cooperación internacional de Venezuela ha sido una materia criticada, ignorada o mantenida, dentro del plano político, en una posición de bajo perfil, al punto que el significado e importancia aún no han sido apreciados en su real y exacta dimensión⁽[1]⁾.

Desde los albores de la República, Venezuela ha desarrollado políticas de cooperación internacional, como un ejemplo basta recordar los hechos de la gesta emancipadora en la que los venezolanos entregaron su vida en aras de la independencia de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia. Recientemente, con el comienzo mismo de la era democrática, en 1958, se promulgó una «Ley de Cooperación Internacional», en la cual se establecía que «la cooperación es el medio más conveniente para fortalecer los vínculos de los países», y se señalaban las acciones a desarrollar por el Ejecutivo Nacional dentro de este campo. Es tal su importancia que en el Preámbulo de la Constitución Nacional de 1961, se recoge el espíritu de esta Ley y establece:

«Cooperar con las demás naciones y de modo especial, con las Repúblicas hermanas del continente, en los fines de la comunidad internacional, sobre la base del recíproco respeto de las soberanías, la autodeterminación de los pueblos, la garantía universal de los derechos individuales y sociales de la persona humana y el repudio de la guerra, de la conquista y del predominio económico como instrumento de política internacional; sustentar el urden democrático como único e irrenunciable medio de asegurar los derechos y la dignidad de los ciudadanos, y favorecer pacíficamente su extensión a otros pueblos»

Se podrá apreciar que la Carta Magna califica a la cooperación como uno de los fines del Estado Venezolano, con énfasis en el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Este último aspecto es en extremo delicado por el recelo que causa. Muchas veces la propuesta de cooperación se acompaña con una manipulación ideológica que atenta contra los principios soberanos y de autodeterminación de los pueblos.

La cooperación económica internacional ha sido y será una acción con signos  de frustración por los intereses encontrados entre los países industrializados y los países en vías de desarrollo. Allan J. Mac Eachen, ex-Secretario de Estado para Asuntos Exteriores del Canadá, al presentar los resultados de la Conferencia sobre Cooperación Económica Internacional de 1977, «Diálogo Norte-Sur», señala lo siguiente:

«…No se puede evaluar finalmente una conferencia como la Conferencia sobre la Cooperación Económica Internacional en términos de  éxito o fracaso. Personalmente nunca esperé  un éxito no calificado aunque se hubiera logrado si se trataba sólo de preservar sus posiciones negociadoras para negociaciones futuras. Yo he tenido siempre la esperanza de que la medida del éxito que se define por el progreso real sobre los asuntos principales y sustanciales en juego, progreso suficiente en problemas económicos internacionales para ameritar la continuación de un diálogo constructivo… cree que esa cuantía de progreso se ha logrado…» (TAJIMA y otros, 1990).

El tiempo requerido por las negociaciones en un país industrializado no tiene el carácter vital que para uno en vías de desarrollo, agobiado de múltiples problemas económicos, políticos y sociales. Por ejemplo, la Comunidad Económica Europea ha esperado casi 40 años para ver materializada la idea, en toda su extensión, de un Mercado Común Europeo; Centroamérica no está en condiciones de esperar un tiempo similar para concretar el Mercado Común Centroamericano. La cooperación intrarregional, en estos casos,  toma importancia como una vía expedita para el logro de acuerdos y resultados más rápidos, eficaces y sin llegar a compromisos que en un momento dado impliquen la pérdida de soberanía por un Estado. Al respecto, Manuel Pérez Guerrero, en 1985, señalaba:

«La cooperación sur-sur no es una empresa fácil. Habrá que vencer obstáculos importantes tanto en el frente interno como el externo, obstáculos que son expresión de la fuerza de los intereses creados en torno al orden establecido… tendrá éxito en la medida que las acciones que se acometan se apoyen en el aprovechamiento del inmenso potencial de cooperación económica que existe en el mundo en desarrollo y en la reducción de su vulnerabilidad frente a elementos externos. Ello redundaría en beneficios mutuos los cuales serían el mejor aliciente para participar y preservar en los esfuerzos de cooperación». (TAJIMA y otros, 1990)

La idea central de este ilustre venezolano se volcaba hacia la necesidad de incrementar la cooperación Sur-Sur, pero advierte  que deberán vencerse los obstáculos de orden interno y externo, generados por entes foráneos, extra-regionales, interesados  en obstaculizar la cooperación. Hace énfasis en dos aspectos fundamentales, el aprovechamiento de los inmensos recursos de las naciones en vías de desarrollo y que los beneficios deben ser mutuos para los cooperantes, por la misma incapacidad económica de mantener la cooperación en una sola vía. En este sentido, Latinoamérica ha dado ejemplo de cooperación intrarregional, a través de la  creación de instituciones como la Corporación Andina de Fomento (CAF)  (1968); el Consenso de Cartagena (1974); los Acuerdos de Puerto Ordaz (1975); el Sistema Económico Latinoamericano (SELA) (1975); el Acuerdo de San José (1980) y el recientemente constituido Mercado Común del Sur (MERCOSUR) (1991). Para fines del presente trabajo, es necesario estudiar la participación de Venezuela en los Acuerdos de Puerto Ordaz y San José.

En materia de Cooperación Financiera Internacional la experiencia venezolana ha sido amplia. En los años 70, se creó el Programa de Cooperación para el Caribe y Centroamérica (PROCA) para coadyuvar a mejorar la situación económica de los países del Caribe Oriental y América Central,  a través de financiamiento,  asistencia y  capacitación técnica. En 1979, a raíz de la reunión del Grupo del Caribe para la Cooperación Económica, «Venezuela comprometió la constitución de un fondo especial mediante un aporte inicial equivalente a US. $ 12 millones» (Revista FIV, 1988). La administración de estos recursos se asignó al Fondo de Inversiones de Venezuela y fueron destinados a asistir la balanza de pagos y financiamiento de proyectos con intereses bajos y a un plazo de 10 años. Aquiles Viloria, Gerente de Cooperación Financiera Internacional del FIV (Ibid.), señala que el Banco Central de Venezuela «desde 1974 comprometió recursos para distintos mecanismos creados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), como fueron la Facilidad Crediticia Petrolera, la Cuenta Subsidio, el Fondo Fiduciario y el Servicio Financiero Suplementario, a los cuales aportó alrededor de US $ 1420 millones». Asimismo, indica que se realizaron aportes al BID, BIRF y la CAF por el orden de US $ 100 millones y «en el ámbito bilateral, ha realizado depósitos y convenios interbancarios, algunos tipo ‘SWAP’, por más de US $ 70 millones». En 1974 se aportó alrededor de US $ 140 millones para el Fondo de Emergencia y la Cuenta Especial de las Naciones Unidas. La mayor parte de estos aportes corresponde al período conocido como «la bonanza petrolera» durante el cual Venezuela tenía la capacidad para hacerlo y el deber de contribuir al mejoramiento de la economía de países con los cuales tiene vínculos históricos o motivados por los principios de solidaridad y cooperación consagrados en la Constitución Nacional. En este orden de ideas, se tiene experiencia en el establecimiento de Fondos en Fideicomiso con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco de Desarrollo del Caribe, (BDC), (1975), Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), (1987). Las características de estos Fondos Fiduciarios son los siguientes:

  • Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), (1975):

Administración: a cargo del BID.

Objetivo: Financiar proyectos, programas a países  miembros del BID, de menor desarrollo relativo.

Monto: US $ 400.000.000 y Bs. 430.000.000.

Estos fondos los aportó el FIV en 10 cuotas semestrales de Bs. 43.000.000. «Al 31 de diciembre y 30 de junio de 1989 se ha recuperado US $ 70.693.878 y Bs. 124.383.433 de la inversión original» (FIV – 1990).

  • Banco de Desarrollo del Caribe, (BDC), (1975).

Administración: a cargo del BDC.

Objetivo: Financiar proyectos y programas a países miembros de la región del Caribe.

Monto: US $ 12.500.000 y Bs. 23.750.000.

Este monto fue aportado por el FIV en 8 cuotas semestrales. La recuperación al 31 de diciembre de 1989 es de US $ 2.792.678 y Bs. 11.230.709.

  • Banco Centroamericano de Integración Económica, (BCIE), (1987).

Administración: a cargo del BCIE.

Objetivo: Financiar proyectos y programas a países de menor desarrollo relativo, miembros del BCIE.

Monto: US $ 10.000.000 y Bs. 145.000.000 aportados por el FIV. Al 31 de diciembre de 1989 se ha recuperado US $ 4.000.000 y Bs. 17.200.000.

Es importante señalar que en ésta modalidad de cooperación, Fondos en Fideicomiso, las recuperaciones de los préstamos concedidos y los intereses no se reinvierten, se entregan al FIV.

PACTO DE SAN JOSE (1980)

Antecedentes:

En la reunión de los Jefes de Estado de los países signatarios de la Junta del Acuerdo de Cartagena, celebrada en 1979, se llegó al compromiso de buscar las vías para un retorno a la democracia en Bolivia, Perú y Ecuador. En aquel momento, en Latinoamérica, sólo en México, Costa Rica, Colombia y Venezuela existían regímenes democráticos. Es así como en el mismo año 79 asume la presidencia en el Ecuador, Jaime Roldós Aguilera; en Bolivia, Lidia Gueiler -su gobierno fue derrocado en 1980, pero  el General Daniel Padilla cumplió con el compromiso de Cartagena;  en 1980, Fernando Belaúnde Terry ascendió a la presidencia en el Perú.

Por otra parte, desde el punto de vista político, el gobierno venezolano se planteó la necesidad de desarrollar acciones que permitieran una apertura democrática en Centroamérica.

Como referencia importante, las Repúblicas centroamericanas durante las décadas de los 50 y 60, experimentaron una estable situación económica, al punto que hasta 1973 ninguna nación alcanzó más de un dígito en las tasas de inflación anual. Costa Rica, Guatemala y Honduras  tuvieron   un promedio entre el 1 y el 2% anual; Nicaragua tuvo el más alto índice, 3,4%, y El Salvador llegó a tener hasta un 0,3%.

A partir del año 1973, las consecuencias de dos crisis petroleras, la disminución de las exportaciones, la caída de los precios del café y la recesión mundial afectaron la economía de estos países, la cual se tornó crítica, caracterizándose en adelante por:

  • Contracción o estancamiento de la producción.
  • Disminución de las exportaciones e importaciones.
  • Aumento del desempleo.
  • Déficit en el sector público.
  • Elevada deuda pública externa.
  • Fuga de capitales.
  • Acelerada inflación.
  • Resquebrajamiento del Mercado Común Centroamericano.
  • Devaluación de la moneda, lo cual contrasta con el relativo crecimiento y estabilidad económica de la región hasta ese año.

En el plano económico para 1980, la situación se agravó como consecuencia del desarrollo de conflictos bélicos en algunos de los países del área. Un promedio del 20% del presupuesto nacional se invertía en compra de petróleo y derivados.

En mayo de ese mismo año, el entonces Ministro de Energía y Minas de Venezuela, Humberto Calderón Berti, recomienda al Presidente Luis Herrera Campíns un mecanismo de cooperación para financiar la factura petrolera de los países centroamericanos y del Caribe oriental. Se aprovechó que para ese momento el Presidente mexicano José López Portillo se encontraba en Visita Oficial al Brasil para plantear la iniciativa venezolana. A su regreso hizo una escala en Maiquetía, donde se reunió con el Presidente y miembros del alto Gobierno venezolano. Allí se acordó llevar a la práctica el antes citado mecanismo de cooperación, el cual fue suscrito en San José, Costa Rica, con el objeto de aliviar las necesidades de los países centroamericanos y del Caribe  y contribuir a disminuir la tensión social y la inestabilidad política prevalecientes en la región.

Es oportuno señalar que en materia de cooperación Venezuela tenía  la experiencia derivada del Acuerdo de Puerto Ordaz (1974), cuya vigencia de seis (6) años vencía en 1980, aunque tiene muchos aspectos en común el Acuerdo de San José no se transforma en una continuación del Acuerdo de Puerto Ordaz, este acuerdo en esencia fue una oferta de dinero para atender objetivos diversos: asegurar suministro de petróleo, asistencia de balanza de pagos y financiamiento de proyectos de desarrollo en las condiciones aplicadas por el BID.

La diferencia fundamental entre los dos está en que el Acuerdo de San José permite la participación de bienes y servicios venezolanos en el desarrollo de los proyectos, el porcentaje de interés es menor,  las condiciones de financiamiento se pueden catalogar como blandas y se desarrolla en conjunción con México (Anexos 1 y 4).

En cuanto a los entes financieros y técnicos para administrar el programa, Venezuela, disponía del Instituto de Comercio Exterior (ICE) adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores, creado en 1970, con la misión de formular, coordinar, evaluar, planificar y promocionar el comercio exterior; en ese orden de ideas, se hace necesario señalar que en 1973 se creó el Fondo de Financiamiento de las Exportaciones (FINEXPO), a fin de constituir «la base financiera para el desarrollo de un sistema de asistencia crediticia a las exportaciones no tradicionales, consideradas prioritarias a los fines del desarrollo económico»⁽[2]⁾;  en 1974, se crea el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV), entre sus objetivos se le asigna el de financiar la expansión y diversificación de la estructura económica del país, realizar inversiones en el exterior y desarrollar programas de cooperación. El FIV se constituyó en una institución ideal para el desarrollo de los programas derivados de los Acuerdos de cooperación firmados por el Estado Venezolano, por lo cual se puede afirmar que Venezuela para el momento de la firma del Acuerdo contaba con una estructura financiera que permitiría instrumentar y desarrollar el programa de cooperación.

I.1 ASPECTOS POLITICOS Y ECONOMICO-SOCIALES DE CENTROAMERICA (1980 – 1990).

Aspectos Políticos:

En su libro «Un momento histórico de América Latina», Acapulco, 1987 (1988), Simón Alberto Consalvi, ex-Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela y actual Embajador en Washington, a raíz de una visita de los cancilleres latinoamericanos al Secretario de Estado Norteamericano, George Shultz, califica a esta reunión como un «monólogo multilateral» y enfatiza que «en medio de la cortesía, Estados Unidos reiteraba de manera muy tangencial, su posición de costumbre: Washington considera que los problemas de América Central no son competencia de los latinoamericanos», posiciones como la señalada son un reto a la capacidad de la región para buscar por sí mismos soluciones a los problemas particulares del área.

El Acuerdo de San José es tan sólo una acción para contribuir a mejorar la situación económica, política y social del área centroamericana. Es utópico pensar que mecanismos de este tipo por sí sólos van  a cambiar toda la situación actual de la subregión, en virtud de que la misma confronta problemas estructurales y no coyunturales. Por otra parte, es a los propios centroamericanos a quienes en definitiva toca solventar su crisis. En los diez años de vigencia del Acuerdo se observa como los problemas de orden interno se agudizan en países como El Salvador y Nicaragua, y aunque no se ha declarado en forma oficial, para nadie es inadvertido que la confrontación Este-Oeste ha tenido en Centroamérica un nuevo teatro, la responsabilidad de la URSS y USA en el desarrollo actual de los acontecimientos políticos en estos dos países es ineludible.

Venezuela ha  mantenido una política activa respecto de San José, caracterizada por los esfuerzos diplomáticos continuos para mantener su vigencia durante los últimos doce años, lo cual permitió abordar con prioridad dentro de la política exterior en los tres últimos períodos de gobierno, la crisis centroamericana con posiciones definidas y respuestas concretas en el orden político.

En el orden interno de la región, destaca el fortalecimiento de la democracia en los últimos diez años. Para 1980, sólo Costa Rica tenía un régimen democrático. Entre 1980 y 1991 se instauró la democracia en El Salvador y se han elegido ya dos Presidentes, José Napoleón Duarte (1984) y Alfredo Cristiani (1989). En Guatemala, se eligió a Vinicio Cerezo en 1986 y por primera vez en muchos años se presenció una  transición democrática en 1991 al asumir la presidencia Jorge Serrano Elías.

En Nicaragua, por decisión democrática y popular, en 1990, asumió la presidencia Violeta Barrios de Chamorro, en unas elecciones supervisadas por la OEA y otros organismos internacionales, con lo cual en toda el área centroamericana prevalecen gobiernos democráticos. Tal circunstancia, permite disponer de un ambiente de equilibrio político que favorece tanto las negociaciones como mancomunar esfuerzos para alcanzar la paz en la región y conducir, además, a la solución de los problemas políticos, como condición sine qua non para tan sólo aspirar a mejorar la situación económica y social.

Simón Alberto Consalvi, respecto de la solución de los problemas políticos señala:

«todo proyecto político para la región, que aspire a tener éxito, debe partir de una visión amplia de un proceso cuya característica central es la complejidad de sus causas y derivaciones. Hay que tomar en cuenta la historia, los factores económico-sociales, políticos y estratégicos que en combinación han generado la actual crisis, y que inevitablemente intervendrán en su agudización o –esperamos-‑ deberán tenerse en cuenta para su solución definitiva» (1988).

Han transcurrido casi once años del Acuerdo de San José y en el orden político la democracia se afianzó como sistema de gobierno. La alternativa democrática surgió como solución de la crisis política, económica y social de Nicaragua y en El Salvador se constituye en la base para buscar una solución negociada a los conflictos internos derivados en una virtual guerra civil. Se puede inferir que el Programa de Cooperación Económica para Centroamérica y El Caribe, desarrollado por México y Venezuela, como una variable de orden económico, contribuyó a mejorar la situación política de la región al confirmarse la democracia como el sistema de gobierno característico del área y el entorno bajo el cual se buscará dar solución a los problemas de orden interno.

Aspectos Económico-Sociales:

Helio Jaguaribe en «Desarrollo económico y desarrollo político», (1973), define el desarrollo como un «proceso global que se caracteriza por ciertas relaciones entre los planes estructurales de la nación», además, lo califica de manera global,  sólo por metodología habla «de desarrollo económico, político, cultural y social». Jaguaribe denomina «planos dinámicos» del desarrollo de un estado al político y económico, por lo cual no se puede hablar de desarrollo político sin desarrollo económico y viceversa. Hay un planteamiento que se estudia en esta obra sobre las perspectivas de desarrollo en las «pequeñas naciones subdesarrolladas» y donde se emite una conclusión según la cual «mientras persista el actual sistema de Estados Nacionales, no pueden desarrollarse ni como comunidades nacionales independientes, por faltarles los soportes reales necesarios, ni renunciando a la propia nacionalidad, por sufrir la discriminación de la nacionalidad de las otras»

Respecto a la problemática centroamericana, recomienda como una acción política para superar el estancamiento la de confederarse, para lo cual se aprovecharía la «afinidad recíproca… y otras condiciones favorables para la formación de una unidad económica, cultural y política…» (Ob. cit., 1973).

La relación determinante de lo político sobre lo económico y viceversa, y de ambos sobre el plano social, permite concluir dado el desenvolvimiento político de Centroamérica en la década de los 80, que el panorama económico no fue favorable; sobre este aspecto, también influye en forma negativa la crisis económica mundial de  los 80.

El mismo Jaguaribe, refiriéndose al desarrollo económico señalaba que las pequeñas naciones por su estructura carecen «de un mercado interno que permita la formación y consolidación de una estructura industrial y por eso no pueden independizarse del predominio extranjero. En tales condiciones, si persisten en sus características nacionales propias[3] no logran superar el subdesarrollo inherente a la situación de importadores de productos manufacturados y de exportadores de materias primas (Ob. cit., 1973); sobre este concepto, el informe CEPAL (INCEP ‑ 1989) acerca del comportamiento de la economía latinoamericana en 1988, ratifica esta teoría al señalar como obstáculos para el desarrollo de toda la región, los siguientes:

  • Sistema de educación anticuado.
  • Estructura agraria ineficiente.
  • Anticuado sistema productivo, financiero y tributario.
  • Elevados costos sociales de la recesión económica.
  • Deficiencia de los servicios sociales públicos.

Estos problemas de orden estructural no los puede solucionar un programa de cooperación como el de San José, ni ningún otro parecido, a la luz del actual orden económico mundial. Porque sobre los  mismos  actúa  en  forma  concomitante y como catalizador la manipulación que se hace en los precios de las materias primas provenientes de países subdesarrollados. Centroamérica tiene tres productos básicos de exportación agrícola, a saber, café, azúcar y banana. Los precios del café en 18 años experimentaron un aumento del 10,7%, con una fluctuación entre pequeñas alzas y grandes bajas, a excepción de 1986 donde creció un 32,3%, lo cual generó falsas expectativas de crecimiento económico, venía de crecer un 1 % en 1985, para caer en forma violenta en 1987, a -41,7%, con los consecuentes efectos negativos en el orden económico-social. Más aún cuando la estructura tributaria no permite captar mayores ingresos en momentos de crecimiento económico rápido y ascendente.  El  azúcar  varió a -21,9% de 1970 a 1988. El producto de mayor crecimiento fue la banana, la cual alcanzó el 131,4% para el período ya señalado, la explotación y comercialización de este producto descansa, mayormente, sobre empresas transnacionales, lo cual no impidió una caída de precios en 1985, cuando decreció a -3,2%.

Este esquema de exportaciones no permite un crecimiento económico sostenido y, por consiguiente, mejorar las condiciones de vida del pueblo. En el cuadro Nº 2 se puede apreciar la evolución de los precios al consumidor de 1980 a 1988, especial atención a Nicaragua, país que tiene un aumento progresivo hasta alcanzar en 1988 el 7.778,4%. El único país que experimenta una baja en 1988, respecto al 87, es El Salvador donde pasa de 19,6 a 18,0. Honduras de 2,77 se eleva a 6,6. Guatemala de 10,1 varía a 13,4 y Costa Rica de 16,4 a 23,2, lo que permite concluir que para finales de la década la situación fue más grave que en los inicios de los 80, todo esto derivado de la situación política y económica ya descrita. Otro parámetro económico es el Producto Interno Bruto por habitante, cuadro Nº  3, el cual tiene la siguiente variación acumulada de 1980 a 1988:

Nicaragua     -27,4

Guatemala    -19,5

El Salvador   -15,2

Honduras      -14,1

Costa Rica    -8,7

La evolución del Producto Interno Bruto Global, Cuadro Nº 4, para el mismo período, es negativa en El Salvador (-5,7) y Nicaragua (-5,1), países con serios conflictos de orden interno. En Guatemala la variación fue de 1,0, en Costa Rica de 1,6 y Honduras de 13,2.

Donde mejor se puede apreciar la situación económica es en el balance de bienes, cuadro Nº 5, donde todos los países han mantenido un balance negativo, sostenido o no, en los años 86, 87 y 88. Se mantiene el mayor saldo  en los países con problemas políticos, El Salvador, US $  -345 millones y Nicaragua US $ -680 millones; también en Guatemala decrece en forma violenta para pasar de US $ 169 millones en 1986 a US $ -370 millones en 1988, Costa Rica en 1986 tuvo un balance positivo de US $ 36 millones, para caer a US $ -135 en 1987 y sostenerlo en US $ -55 millones para :1988; Honduras tuvo un balance positivo en 1986, US $ 17 millones, cayó a US $ -31 millones en 1987 y se torno positivo para 1988, US $  50 millones.

Una carga pesada para la economía centroamericana es la deuda externa la cual en la práctica no ha dejado de crecer en toda el área, para 1983 en forma global, cuadro Nº 6, era de US $ 14.521 millones, en cinco años creció US $ 4.159 millones.

Este panorama económico no vislumbra, a corto plazo, una solución favorable a la situación económica y social de Centroamérica, por la cual es necesario que programas de cooperación como el de San José se mantengan para contribuir con los países del área a mejorar el saldo negativo de sus economías y la calidad de vida del pueblo. Más aun, si la realidad política de fin de siglo permite afirmar que los conflictos de orden interno ya no tendrán tina motivación ideológica externa, sino un detonante social interno.

La contribución del Acuerdo de San José a la economía centroamericana es reconocida, tanto para financiar la factura petrolera como para ayudar a nivelar la balanza de pagos a través del Banco Central de cada país. De tal forma, los proyectos financiados llevan en su mayoría un alto contenido social, como por ejemplo programas de electrificación -sin lo cual en forma definitiva no habrá desarrollo-; acueductos; viviendas; carreteras; desarrollos agropecuarios y muchos otros que se podrán apreciar en el cuadro Nº 10. Es de hacer notar, que no se financia el total de un proyecto, sólo una parte se hace a través del programa de cooperación, y la otra por fondos del propio estado beneficiario o de un organismo financiero internacional.

⁽[1]⁾ La Real Academia de la Lengua Española define cooperar como «obrar juntamente con otro u otros para un mismo fin»

⁽[2]⁾ Oficial de la Republica de Venezuela Nº 30.217 del 28SEP73

⁽[3]⁾ Oficial de la Republica de Venezuela Nº 30.217 del 28SEP73

I.2. DESCRIPCION Y MECANISMOS DE FUNCIONAMIENTO DEL ACUERDO DE SAN JOSÉ.

El primer programa de Cooperación Energética para países de Centroamérica y el Caribe se firmó en San José, Costa Rica, el tres de agosto de mil novecientos ochenta, entre el Presidente de la Republica de Venezuela Luis Herrera Campíns y el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, José López Portillo. En Declaración Conjunta se ratifica la necesidad de los países en desarrollo de incrementar las acciones de cooperación entre sí, a fin de alcanzar sus objetivos económicos y sociales. Es importante señalar, que en ningún momento se planteó condiciones económicas, ideológicas o de otro tipo para tener acceso al programa. Naciones como Guatemala y Honduras estaban gobernadas por dictaduras militares; en Nicaragua por una Junta de Reconstrucción Nacional; El Salvador, por una Junta Cívico-Militar presidida por José Napoleón Duarte y Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio, de tendencia demócrata cristiana. Los gobiernos cooperantes también tenían posiciones ideológicas diferentes, uno socialdemócratas y el otro democratacristiano.

En la referida Declaración Conjunta se plantea el deber en que están todos los países de contribuir con su esfuerzo a la construcción de un nuevo orden económico internacional justo, equitativo, en el cual se superen las relaciones desequilibradas entre los centros industriales y el mundo en vías de desarrollo, obviamente se destaca la intención de desarrollar medidas de cooperación de carácter intrarregional.

Características del Acuerdo:

El Acuerdo original contemplaba los siguientes aspectos:

–      Consumo: Atender las necesidades netas petroleras de origen importado de los países beneficiarios hasta por un volumen de 160 mil barriles diarios, el cual sería cubierto en partes iguales por México y Venezuela. Se declara que este volumen de petróleo, era el volumen total que se cubría mediante el Acuerdo para toda la subregión, en caso de requerimientos superiores éstos estarán exentos de las bondades del Acuerdo.

–      Condiciones de Pago: El precio del petróleo suministrado mediante este programa de cooperación es el establecido según la política oficial de cada gobierno. Para Venezuela, el precio es el fijado en los mercados internacionales. Es muy importante señalar’ que Venezuela ni regala petróleo ni lo vende a un precio menor del fijado en los mercados mundiales, PDVSA factura el 100% de sus ventas a precios internacionales. La política oficial del gobierno nacional, a través del Ministerio de Energía y Minas, es la de no dar trato preferencial ni descuentos a cliente alguno.

–      Financiamiento: En este aspecto es donde se presenta el verdadero beneficio del programa. Venezuela y México se tomara para esta explicación el primer Acuerdo, a través de entidades financieras oficiales otorgan un crédito por el 30 % de la factura petrolera a 5 años y una tasa del 4 % anual, muy por debajo de la tasa vigente en los mercados financieros internacionales para la fecha. Si estos recursos se empleaban en proyectos prioritarios de desarrollo económico, estos créditos se podrían convertir en otros de hasta 20 años con una tasa de interés anual del 2 %.

–      Duración: 1 año, renovable anualmente.

El Acuerdo contemplaba que los suministros se efectuaran en atención a los contratos comerciales que México y Venezuela, por separado, fijasen con los gobierno de los países beneficiarios del pacto. Venezuela firma cada año un programa de cooperación con cada país beneficiario donde se señalan las condiciones económicas que los regirán durante el año de vigencia.

El Programa de Cooperación Energética para países de Centroamérica y  El Caribe ha sido renovado anualmente durante los últimos diez años, conservando los principios de la Declaración Conjunta del 3 de agosto de 1980. Las modificaciones efectuadas han sido producto del efecto negativo de la situación económica mundial sobre los países otorgantes, México y Venezuela. En 1983 se le efectuó un ajuste mediante el cual el monto del financiamiento se redujo al 20% de la factura y la tasa de interés fijó en 8 % para los financiamientos a corto plazo y al 6% para el financiamiento de proyectos a largo plazo. A manera de comparación se puede señalar que Venezuela para esta misma fecha pagaba la Banca Mundial intereses sobre el 20% en algunos de los préstamos contratados. La renovación de 1990 contemplaba entre otros aspectos los siguientes:

  • Al volumen de suministro se le fijo un techo de 130 mil barriles diario, volumen sujeto a una evaluación y ajuste según los requerimientos de los países: beneficiarios y disponibilidades de los proveedores.
  • El financiamiento se otorgó sobre el 20% de la factura, vigente desde 1983.
  • Se fijo un tiempo y tasa de interés, a corto plazo, cinco años, a una tasa del 8% anual; a una tasa del 6% anual. Estos préstamos serán para financiar preferenternente bienes y servicios provenientes de México y Venezuela.

En esta última Declaración Conjunta -1990- en ocasión del X Aniversario del Programa de Cooperación Energética se propuso efectuar en los noventa días siguientes a la firma una evaluación del programa en cada uno de los países beneficiarios, la cual sería efectuada por un Comité Bilateral de Seguimiento Venezuela. El grupo de Seguimiento venezolano está integrado por representantes del Ministerio de Energía y Minas,  Ministerio Relaciones Exteriores, Fondo de Inversiones de Venezuela y Petróleo de Venezuela. Esta evaluación propuesta no ha sido posible completarla debido a que la crítica situación del Medio Oriente y del propio mercado petrolero internacional la llevaron a un segundo plano, según lo expresado por el Ministro de Energía y Minas., Celestino Armas, a la Comisión de Energía y Minas de la Cámara del Senado durante su interpelación del 27 de noviembre de 1990.

Mecanismo de Operación:

Los entes que intervienen en la ejecución por la parte venezolana son los Ministerio Relaciones Exteriores (MRE), Energía y Minas (MEM), Petróleo de Venezuela (PDVSA) y el Fondo de inversiones de Venezuela (FIV), cada uno de los cuales tiene su rol definido. El MEM actúa como coordinador del Comité, el cual fija las estrategias a seguir en el próximo Acuerdo, una vez definidas se discute tanto en México, como en Venezuela con la mexicana integrada por representante de la Secretaría de Minas: y Petróleo (SEMIP), PEMEX y Banco Central de México. Adoptando las estrategias prepara la Declaración Conjunta de los Jefes de Estado mediante la cual se renueva el Acuerdo. Una vez renovado en el FIV se prepara un Punto de Cuenta para Directorio y la Asamblea del FIV, en la misma se solicita la renovación del programa de cooperación en los términos ya establecidos por la Declaración Conjunta: aprobado el Punto de Cuenta la resolución es notificada a los países del Acuerdo los cuales deben suscribirlo por el tiempo establecido, un año, de lo contrario pierden los derechos derivados del mismo. Al responder el país interesado afirmativamente se procede a elaborar el del contrato, el cual se les envía y al estar conforme se fija la fecha para la firma del Acuerdo de cooperación individual.

Este Acuerdo contempla, entre otros aspectos, los siguientes:

–      Forma de efectuar los depósitos en los bancos Centrales.

–      Condiciones de los depósitos.

–      Cantidad de barriles diarios a suministrar

–      Modalidades de financiamiento.

–      Líneas de crédito a otorgar. Condiciones financieras.

Los plazos bajo los cuales se otorga el financiamiento es a corto -2 años, mediano -6 años- y a largo plazo -12 años- estos contemplan adquisición de bienes y servicios no vinculados al proyecto.

El mecanismo de financiamiento se opera al recibir el FIV del. MEM cuatrimestralmente la información sobre el numero de barriles de petróleo suministrados. Al monto cancelado se calcula el 20%, el cual representa el monto disponible del país beneficiario en un momento dado. Estos fondos pueden ser utilizados por dos vías., la primera, apoyo a la balanza de pagos y la segunda, otorgamiento de líneas de financiamiento para proyectos.

El apoyo a la balanza de pagos se realiza mediante depósitos en los Bancos Centrales a 5 años, con una tasa de interés que varía entre un 4% y un 8% anual, pagaderos en forma trimestral. Al depositarse, el Banco Central del país beneficiario emite diez certificados por el valor del depósito, los cuales serán amortizados semestralmente por el FIV. Ahora bien, queda abierta la posibilidad de reusar los recursos amortizados, o los depósitos con aprobación y cumplidos los requisitos de la Asamblea General del FIV, por parte del país beneficiario en el financiamiento de proyectos, bienes y servicios o estudios de pre-proyectos. Para tener una idea de la importancia de este mecanismo en 1989 se efectuaron transferencias de depósitos a financiamientos de proyectos por un total de Bs. 252.452.091,18 y US $ 25.466.856,46 de los cuales Bs. 92.183.738,57 y US $ 15.534.856,46, correspondió a los países centroamericanos  (FIV-1990). Estos préstamos deben tener la garantía de los gobiernos del país interesado, se otorgan con plazos “entre 11,5 y 25 años que incluyen un período de gracia de hasta 3 año, e intereses a tasas anual es comprendidos entre el 2% y el 11% (FIV – 1990).

El otorgamiento de líneas de financiamiento se hace a corto, mediano y largo plazo, estos últimos con un máximo de 12 años, con una tasa de interés 6% anual y un periodo de gracia de tres años.

El procedimiento de mayor uso es el de apoyo a la Balanza de Pagos, el cual permite reinvertir los recursos amortizados, en especial cuando una línea de crédito no cubre el costo total del proyecto se puede completar con estos recursos

Una de las limitaciones que confrontan países centroamericanos para el uso de la línea de créditos está en la elaboración de proyectos que califiquen ante el FIV para su financiamiento. Se debe aclarar que estas líneas de crédito no se otorgan si el proyecto no reúne los requisitos exigidos por el Fondo, y desde este punto de vista se puede afirmar que el FIV ha actuado muy responsablemente en salvaguarda de los intereses nacionales. Este problema de concepción de proyectos en el ámbito centroamericano no es nuevo, en los años 80 la comunidad Económica Europea ofreció proyectos en Centroamérica y se encontró con este mismo problema de confundir ideas de desarrollo con proyectos. Este problema constituye no tan sólo una limitación para el uso de las líneas de crédito disponible en el FIV, sino para el uso adecuado de cualquier recurso destinado al desarrollo centroamericano. Guatemala tiene un disponible superior a los 80 millones de dólares y no ha presentado proyectos que califiquen, a pesar de la necesidad de los mismos en áreas de carácter social.

En el estudio del Acuerdo de San José no se debe de perder de vista el espíritu de cooperación que lo rige, si bien es cierto se beneficia a los países centroamericanos, también y para cumplir con el principio de beneficio mutuo, es importante citar que existe en la ejecución de Proyectos una participación venezolana que puede ser en consorcio en servicio directo. Es obligante tomar un 50%  de bienes y servicios venezolanos. Desde la firma del Acuerdo a la presente fecha el monto está por el orden de los 271 millones de dólares. La participación ha estado orientada al desarrollo urbanístico, construcción de redes eléctricas, autobuses para transporte colectivo, vialidad, construcción de represas, con lo cual se ha favorecido a empresas venezolanas, seleccionadas por el país beneficiario o mediante una licitación pública nacional conducida por el FIV.

El FIV, a través de FINEXPO, mantiene abierta una línea de crédito para apoyar exportaciones tradicionales venezolanas, Como el Programa FINEXPO-Honduras (1987) en el cual se establece una línea de crédito por 20 millones de dólares para financiar exportaciones de bienes y servicios venezolanos a ese país, con un desembolso, al 30 de Julio de 1990, por un monto de 8.42 millones de dólares, la tasa de interés aplicable a estos financiamientos es del 6% anual.

El Futuro del Acuerdo de San José está supeditado al interés de cada uno de los participantes en el programa, sea de los otorgantes, México y Venezuela, o de los países beneficiarios, los cuales deben ante todo mantener al día sus pagos e invertir en proyectos de desarrollo que contribuyan a mejorar su situación económica y social. Venezuela hasta la presente fecha se manifiesta partidaria de continuar con el programa de cooperación, en las condiciones actuales, con la ventaja para el país de la mejora en el campo de las exportaciones no tradicionales, por lo cual aumentan las perspectivas para los inversionistas privados de participar en los programas de cooperación. La participación de Venezuela estará supeditada a la propia situación interna del país y a la Coherencia y continuidad de las políticas de cooperación internacional. La situación de la contraparte mexicana no está muy clara, su papel dentro del Acuerdo se ha visto afectado por la falta inicial de una estructura administrativa que permita gerenciar el programa, a lo cual se debe agregar la crítica situación económica mexicana. Hasta el momento no se han definido los sacrificios a que esta dispuesto este país a para mantener el programa. En enero de este año México propuso un mecanismo de financiamiento a mediano y a largo plazo en el cual se le pasa la gerencia del Acuerdo de San José al BID, lo cual parece confirmar los problemas de México a este respecto. El mecanismo propuesto en Tuxtla Gutiérrez es el siguiente:

  • Los cupos de petróleo y derivados son los mismos del Acuerdo de San José.
  • México y Venezuela depositarían en un Fondo Fiduciario del BID el 10% de cada embarque petrolero cancelado hasta por el monto de un año de factura, el cual estaría disponible para ser utilizado por los países centroamericanos en proyectos y programas de desarrollo económico y cambio estructural. El plazo para cancelar seria el mismo que impone el BID a sus préstamos, a una tasa de interés de común acuerdo por las partes otorgantes o a tasa LIBOR. Se admite un cofinanciamiento del BID.
  • El 80% restante de la factura estaría también a disposición del Fondo Fiduciario y se destinaría a incrementar los préstamos que el BID otorgue a los países beneficiarios del Acuerdo para apoyar el cambio estructural de su planta industrial.

Es importante señalar que en caso de bajar el barril de petróleo por debajo de 17 dólares, el mecanismo se suspende en su totalidad, lo que no se aclara es si esto significa el fin del Acuerdo de cooperación. Ya en septiembre de 1990 y en la oportunidad de la firma del mecanismo de apoyo financiero extraordinario para los países beneficiarios del Acuerdo de San José ante el aumento de precios producto de la crisis del Medio Oriente, hábilmente se dejó una cláusula en la cual se estableció un precio nivel de 18 dólares el barril por debajo del cual dejaría de financiarse la factura petrolera. Ante la similitud de cláusula condicionante, se puede intuir que la misma vino de la parte mexicana, y ello significaría el fin del Acuerdo. Ahora bien, el objetivo de este mecanismo financiero es el de contribuir a disminuir el efecto negativo que sobre la economía de los países centroamericanos tiene el costo de la factura petrolera lo cual sigue vigente y no se justifica la suspensión del Acuerdo pon una baja de los precios del petróleo, ya que esto no soluciona los problemas de desarrollo que tiene Centroamericana y El Caribe.

Uno de los problemas que el mecanismo de Tuxtla Gutiérrez tiene es el manejo de la deuda. La misma se deja en manos del BID en lo que respecta  al reciclaje. Para Venezuela este mecanismo parece inconveniente, ya que el Estado venezolano esta en capacidad de gerenciar por sí mismo la parte que le corresponde del programa y no conviene al interés nacional por las razones siguientes:

  • Incapacidad de poner el 100% de la factura a disposición del BID, por la carga financiera que esto significa para el FIV.
  • Se pierde el principio del beneficio mutuo que debe regir los acuerdos de cooperación entre países en desarrollo. Las empresas venezolanas que hasta ahora tienen la posibilidad de participar hasta con un 50% de bienes y servicios en los proyectos de desarrollo quedarían desfavorecidas al tener que concurrir a licitaciones públicas internacionales, en las cuales participarían todos los países miembros del BID, lo que representaría a una desventaja significativa para la adjudicación, ya que otros factores ajenos al interés nacional entrarían en juego.
  • El éxito que a nivel de relaciones internacionales, reconocido por la CEE: y la ONU, y el beneficio político que de esto se deriva se perdería.

El Estado venezolano debe estar preparado para asumir la responsabilidad total del Acuerdo de San José⁽[1]⁾ y dejar que los países centroamericanos decidan cual mecanismo es el que mejor conviene al interés nacional de cada uno. De ser así, el costo económico para Venezuela seria elevado y en caso de adoptarse otro mecanismo distinto al de San José y regido por un organismo extraño al programa actual, la entrada en mora, respecto a la deuda con México y Venezuela, estaría a la vuelta de la esquina, mas ahora cuando los Estados Unidos, que se habían manteniendo ajenos a estos Acuerdos, se muestran interesados en el desarrollo de programas de cooperación, donde su aporte seria elevado. Aunque como lo han manifestado para el caso de la “Asociación para la Democracia y el Desarrollo de América Central» no aspiran la sede del programa, ni a ser secretaria. Este aspecto será analizado en el capítulo correspondiente a la influencia de los centros de poder en Centroamérica.

⁽[1]⁾ Si el Acuerdo fenece y Venezuela continua prestando cooperación ya no sería «Acuerdo de San José», tendría que ser aplicado otro instrumento bajo las condiciones económicas que prevalezcan para ese momento

I.3. COMERCIALIZACION, FINANCIAMIENTO Y ESTADO ACTUAL DE LA DEUDA.

Comercialización

La comercialización energética hacia Centroamérica, en atención en el Acuerdo de San José; es atendida en su totalidad por PDVSA a través de sus empresas filiales. PDVSA factura todos los suministros de petróleo y derivados que efectúa. No se conoce de tratos preferenciales a cliente alguno,  cualesquiera sean las relaciones que existan desde el punto de vista político-económico y esto debe ser aclarado a los fines de cortar los comentarios sobre regalar petróleo a Centroamérica o venderlo por debajo del precio de cotización en el mercado internacional. Los embarques se realizan contra una carta de crédito, no renovable, a treinta días de un Banco Internacional, según los requisitos establecidos por la empresa comercializadora. La carta de crédito permanece en la filial y es ejecutada al declararse la conformidad  por el cliente, caso de no efectuarse la cancelación a treinta días.

El mecanismo mediante el cual  se opera la comercialización es el siguiente:

Existe un contrato de suministro entre la filial de PDVSA y la empresa petrolera estatal o la designada por el país beneficiario, esta empresa entrega a la filial una carta de crédito expedida por un Banco de reconocido prestigio -Chase Manhattan, Bank of America, Morgan Trust Bank, City Bank y otros-. La carta va a tesorería y se informa al respectivo departamento de comercialización y suministro para que proceda a instruir al puerto de embarque, señala además volumen y tipo de la entrega. El Departamento de Comercio y Suministro, o su equivalente informa al cliente la fecha en la cual se efectuará la entrega del producto. Se debe aclarar que el transporte corre por cuenta del país beneficiario, es decir, una entrega FOB -Free on Board-, los países centroamericanos cancelan hasta el derecho de uso de la barra de Maracaibo para el embarque la exoneración no está incluida en los programas.

El capitán del buque firma el conocimiento de embarque para dar su conformidad al mismo. Este documento certificado de producto entregado es la base para emitir la factura comercial. A partir de esta fecha comienzan a contar los 30 días que se dan para la cancelación del embarque, caso de no efectuarse se ejecuta la carta de crédito. El país beneficiario debe efectuar una transferencia su Banco, éste a su vez la efectúa a PDVSA, la empresa matriz los transfiere al BCV, para su conversión en bolívares; un vez efectuado, PDVSA, recibe el pago en bolívares y lo transfiere a la filial que efectuó la operación comercial. Esto reitera una vez más el carácter comercial con que opera PDVSA y  el cual no da pie para intervención que altere el ciclo de comercialización. En conclusión el proceso de comercialización de petróleos y derivados en atención al Acuerdo de San José, sigue los procedimientos establecidos para cualquier cliente de PDVSA.

Hay un caso que merece ser tratado con especial atención y es Nicaragua, ver cuadro Nº 7. En 1982 este país dejo de cancelar dos embarques sucesivos de petróleo por un monto de 1.8 millones de dólares. Ante ésta situación el Ejecutivo Nacional ordenó la suspensión de los embarques petroleros a Nicaragua. Esta decisión fue criticada en el ámbito internacional y se llegó a señalar que se trataba de una retaliación política; pero el Gobierno venezolano no justificaba el atraso sobre todo si se tomaba en cuenta los elevados gastos militares que el gobierno sandinista mantenía para ese momento. Al suspender también México los suministros por mora se entendió la oposición venezolana. El abastecimiento de Nicaragua a partir de esta fecha pasó a depender de la Unión Soviética.

El 29 de Junio de 1990 un acuerdo suscrito entre el Fondo de Inversiones de Venezuela y el Banco Central de Venezuela, permitió la reanudación del Programa de Cooperación Económica hacia Nicaragua. El acuerdo se firmó en las mismas condiciones de los firmados en atención al Acuerdo de San José, un año de duración, depósitos monetarios a favor del Banco Central de Nicaragua por compra de petróleo y derivados de origen venezolano hasta 15.000b/d entre el 29 de junio de 1990 y el 29 de junio de 1991. El 20 de febrero de 1991 se firmó el XII Acuerdo de Cooperación Económica entre el FIV y el BCN el cual contempla suministro petrolero con financiamiento del 20% de la factura petrolera asciende a la cantidad de US $ 1.8 millones.

En 1990, se normalizó el suministro de petróleo a Nicaragua mediante la firma de un documento de prepago a PDVSA de 18 millones de dólares pendientes desde 1982, el procedimiento prevé la cancelación de una cuota en el orden de 350.000 dólares mensuales para despachar un embarque es necesario la cancelación de la cuota y la presentación de la carta de crédito mediante la cual se cancela el respectivo embarque, los intereses de la deuda se suman el monto pendiente, los intereses generados de  1982 a 1990 se renegociaron de manera global y será explicada en el aparte correspondiente a la deuda.

Sin incluir el último trimestre de 1990 Venezuela suministró en cumplimiento del Acuerdo de San José un total de 119 millones 788 mil barriles de petróleo y derivados, de los cuales 31 millones 913 mil  barriles correspondieron a Guatemala, a 30 millones 727 mil  barriles a Costa Rica, 28 millones 216 mil barriles a El Salvador, 21 millones 392 mil  barriles a Honduras y 7 millones 540 mil  barriles es a Nicaragua. En los cuadros 8 y 9 se podrá apreciar la diferenciación entre petróleo crudo y refinados suministrados.

Un detalle importante es el de las limitaciones de las refinerías centroamericanas en su mayoría para procesar petróleo crudo, por lo cual se le suministra una combinación de crudo y refinados denominada “cocteles”. En el tanque del buque se coloca (aprox.) un 60%  de crudo  y un 40% de productos refinados: Kerosene, nafta, gasoil y puede contemplar gas. Esta composición o fórmula se suministre al país beneficiario para su procesamiento en la refinería. El valor del embarque se calcula con base en el valor particular de cada producto y la sumatoria será el valor total de la carga.

Venezuela ha cumplido con lo establecido sobre los suministros en el marco del Acuerdo durante los casi once años de vigencia del programa. Aun en medio de la crítica situación surgida por la anexión de Kuwait a Irak, hubo continuidad en los suministros. Las preocupaciones, a este respecto, de los países centroamericanos quedaron disipadas en la Declaración de los Gobiernos de Venezuela y México del 21 de septiembre de 1990 (Anexo Nº 5), mediante la cual se creaba un mecanismo de apoyo financiero para los países beneficiarios del Acuerdo de San José. Éste mecanismo entre otros aspectos contempló mantener los términos de la décima renovación; ordenó dar facilidades operativa en cuanto a prioridad de embarques y creó un mecanismo de apoyo financiero en caso de subir el petróleo por encima de los 24 dólares; contemplaba financiamiento de la factura del 30%, a tasas de interés de mercado y por un lapso de seis meses, o, un depósito del 50% de la factura petrolera adicional producto de un precio por encima de los 24 dólares, en el Banco Central de cada país a la tasa de interés ya citada. Éste mecanismo se estableció inicialmente para embarques hasta el 31 de diciembre de 1990 y fue prorrogado hasta el 31 de marzo de 1991, con lo cual Venezuela y México se comprometieron a cumplir con lo fijado en el Acuerdo.

La aprobación del financiamiento para proyectos es efectuada por la Asamblea del Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV), para la cual priva un criterio técnico. El mecanismo de financiamiento lo ejecuta el Estado venezolano a través del Fondo de Inversiones y del Banco Central de Venezuela (BCV). Los recursos del FIV para apoyar el programa de cooperación se fija en el presupuesto anual y del BCV de los ingresos y utilidades que recibe.

El Ministro de Energía y Minas, Celestino Armas, en su interpelación ante la Comisión de Energía y Minas del pasado 30 de noviembre de 1990, razonaba el apoyo de financiamiento por parte de Venezuela en los siguientes términos:

«…esto lo hace nuestro país en función de metas que van más allá de lo puramente comercial… que tiene mucho que ver con la estabilidad de la región y con los sistemas de vida democrática en los países vecinos …» (MEM-C/S 1630-1990).⁽[1]

Desde 1974 hasta el 30 de  diciembre de 1990 el Fondo de Inversiones de Venezuela en cumplimiento de los Acuerdos de Cooperación Económica con Centroamérica y El Caribe había efectuado depósitos (Cuadros Nº 11 12 y 13) por un monto de Bs. 3.998,68 millones y US $ 1.087,46 de los cuales Bs. 3.037,12 millones y US $ 774,6 millones habían sido convertidos a préstamos. De éste monto Bs. 2.316,81 (76.28%) millones y US $ 604,81 (78,08%) millones corresponden a los países centroamericanos en atención al Acuerdo de San José de este monto se invirtieron en préstamos Bs. 1.4709, 91 millones (63,44%) y US $ 338,58 (55,98%) millones. El número de préstamos concedidos a cada país hasta el 31 de diciembre de 1989 fue el siguiente: 31 a Costa Rica, 14 a El Salvador, 8 a Guatemala, 13 a Honduras y 4 a Nicaragua. El monto particular asignado aparece en el Cuadro Nº 14 y la especificación de los proyectos en el Cuadro Nº 15, señalan solo los correspondientes a los cinco países centroamericanos. Los beneficios para CA derivados del Acuerdo de San José se podrán apreciar en los proyectos financiados que abarcan áreas diversas: desarrollo agrícola, construcción de puertos, aeropuertos, carreteras, desarrollo de fuentes alternas de energía hidroeléctrica, geotérmica, alcohol y sus servicios conexos, y adquisición de bienes y servicios.

El estado de los Programas de Cooperación Financiera Internacional al 31-12-89, gerenciados por el Fondo de Inversiones de Venezuela, era el siguiente (Cuadros Nº 16 y 17):

  • El total de los desembolsos acumulados en los programas de cooperación del FIV es de 6.370,29 millones y US $ 2.060,30 millones de los cuales Bs. 4.049,28 millones (40,86%) y US $ 1.0374,80 (31,7%) corresponden al Acuerdo de San José.
  • Los intereses acumulados por los desembolsos efectuados, en total es de Bs. 3.394,92 millones y US $ 1.063,11 millones de los cuales Bs. 2.274,62 millones (16,85%) y US $233,58 millones (8,98%) corresponden a los Acuerdos de Cooperación Bilaterales firmados con 105 países centroamericanos y del Caribe.
  • El total de la amortización acumulada es de Bs 3.369,93 millones y US $ 1.063,11 millones, de los cuales Bs. 2.369,30 millones y US $ 239,5 millones corresponden a los acuerdos antes citados. Hasta. El 31 de diciembre de 1989 la amortización estaba en el orden del 37,40% del total acumulado (desembolsos + intereses), para esta misma fecha el saldo disponible para préstamos era de Bs. 2.162,75 millones y US $ 81,42 millones.

Estado Actual de la Deuda:

En su intervención ante la Comisión de Energía y Minas de la Cámara del Senado, el 27 de noviembre de 1990. El Ministro Celestino Armas, en cuanto a la deuda a Venezuela, generada por el Acuerdo de San José, señaló que la misma, para esa fecha, alcanzaba el monto “de los 121 millones y medio de dólares y del orden de los 811 millones de bolívares» (MEM-CS/1630).

En el presente trabajo por el hecho de estar contratada la deuda con el Estado venezolano, y puede estar a los fines de renegociación, se analizara tanta la deuda contraída por los países centroamericanos a través de Línea de Crédito otorgada por el Fondo de Financiamiento de Exportaciones (FINEXFO) y la derivada del Acuerdo de Cooperación Financiera de San José. Dentro de ésta merece atención especial el manejo que se hizo de la deuda contraída por Nicaragua, derivada de la no cancelación de dos embarques petroleros en l982 y la cual ha sido tomada como modelo por el gobierno de ese país para iniciar negociaciones con otros países en materia de deuda.

El Fondo de Financiamiento de Exportaciones (FINEXFO) otorgó líneas de crédito a los cinco países centroamericanos. La situación de éstas a la presente fecha es la siguiente:

  • Nicaragua:

Tiene una línea de crédito suscrita desde el 7 de agosto de 1980 a favor del Banco Central de Nicaragua por un monto de 15 millones de dólares. La situación al 31 de enero de 1991 presenta el siguiente estado:

Deuda en Dólares Deuda en Bolívares
Capital 9.786.923,55 322.290,79
Intereses 355.756,22 80.874,81
Intereses por mora 4.822.337,92 169.430,06
Monto Vencido 14.963.017,99 572.595,66

Ésta línea de crédito se encuentra suspendida desde 1986 por incumplimiento de los pagos. Hasta la fecha no ha sido posible lograr el pago de los montos de mora.

  • El Salvador:

Con ente país FINEXFO tiene contratadas dos líneas de créditos, una con el Banco Central de Reserva y otra con el Ministerio de Planificación y Coordinación del Desarrollo Económico y Social; la primera línea, con el Banco Central, fue suscrita el 14 de septiembre de 1981 por un monto de 6 millones de dólares, al.31 de enero de 1991 tiene la siguiente situación:

Capital US $ 1.132.292,87
Intereses US $ 49.737,76
Intereses por mora US $ 151.269,08
Monto Vencido US $ 1.333.299,71

La segunda línea, con el Ministerio de Planificación y Coordinación, fue suscrita el 7de agosto de 1986 por un manto de de US $ 13.063.040 al 31 de enero de 1991, su balance era el siguiente:

Capital US $ 4.019.396,00
Intereses US $ 512.473,12
Intereses por mora US $ 4.132.349,27
Monto Vencido US $ 8.664.218,39

Estas líneas de crédito en la actualidad se encuentran suspendidas por el estada de mora. La deuda por un monto de US $ 9.997.518,10 fue renegociada con FINEXPO en fecha reciente.

  • Costa Rica:

Ésta línea de crédito fue suscrita el 3 de noviembre de 1981 con el Banco Central de Costa Rica por un monto de US $ 2.000.000. No se usó desde 1985 por problemas con el control de cambio de Costa Rica. En 1990 se reactivó la línea por un monto de US $ 163.011,00 para exportación de grasas, lubricantes y negro humo.

  • Guatemala:

Fue suscrita con el Banco Central de Guatemala el 19 de febrero de 1982 por un monto de US $ 2.000.000. El monto se encuentra disponible. No ha sido utilizada desde 1984 por falta de interés del Banco Central de Guatemala.

  • Honduras:

Se suscribieron tres líneas de crédito, una con el Banco de las Fuerza Armadas, una con el Banco Central de Honduras y una con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). La primera fue suscrita el 12 de agosto de 1980 por un monto de US $ 1.000.000 y prescribió por falta de uso. La segunda se suscribió el 7 de abril de 1987 por un monto de US $ 20.000.000, al 31 de enero de 1991 presentaba el balance siguiente:

Capital US $ 745.295,74
Intereses US $ 467.611,75
Intereses por mora US $ 28.536,33
Monto Vencido US $ 1.241.443,82

La tercera línea suscrita el 16 de agosto de 1983 por un monto de US $ 18.200.000 presenta al 31 de enero de 1991, el saldo siguiente:

Capital US $ 3.427.401,15
Intereses US $ 1.941.022,97
Intereses por mora US $ 248.713,74
Monto Vencido US $ 5.617.137,86

Ésta deuda fue reestructurada con los montos vencidos al 31 de diciembre de 1989. Hasta el momento no se ha producido la cancelación, de los montos acordados en la renegociación.

De manera general las líneas de financiamiento están en interés de mora con un saldo al 31 de enero de 1991 de US $ 9.383.206,34. El monto total de lo adeudado y. que está en atraso (capital + intereses + intereses por mora) es de US $ 31.819.117,77. Los países en atrasos son Honduras, Nicaragua y El Salvador. La crisis económica se ha sentido con mayor intensidad en los dos últimos, agravada por la violenta situación política interna, derivada en un virtual tetado de guerra civil, que en El Salvador se le imputan 70.000 muertos, lo cual debe tomarse en cuenta al momento de efectuar una renegociación de deuda.

El informe de CEPAL sobre la economía latinoamericana en 1988 señala lo siguiente:

«En 1988 se acentuó la desfavorable evolución que desde principios de decenio viene mostrando la actividad económica de la mayoría de los países de América Central. El producto interno bruto aumentó a tasas menores que en 1987 en Costa Rica y Honduras, disminuyó levemente en El Salvador, cayó en forma abrupta en Nicaragua y se desplomo en Panamá» (INCEP – 1989)

En cuanto a la deuda derivada de los Acuerdos de Cooperación, se tiene que el Gobierno y el Banco Central de Nicaragua, a partir de diciembre de 1982 dejaron de cumplir sus obligaciones con el FIV en la referente a intereses, amortizaciones y préstamos a largo plazo. Entre 1974 y 1982, el FIV en cumplimiento de los Acuerdos de Puerto Ordaz y- San José, realizó depósitos en el Banco Central de Nicaragua por un monto de Bs. 274,61 millones y US $ 59,64 millones. Los préstamos a largo plazo alcanzaban un total de Bs. 103,46 millones y US $ 24,10 millones. Al 13 de junio de 1990 la deuda era de Bs, 634,86 millones y US $ 87,89 millones. Además de la deuda anterior la Empresa Nicaragüense de Petróleo  (PETRONIC) adeuda a la empresa LAGOVEN, US $ 26,3 millones corresponden a intereses moratorios. Existe también la deuda con el Banco Central de Venezuela, la cual al 31 de enero de 1991, estaba en el orden de los US 120,07 millones, de los cuales US 51,57 millones correspondieron a intereses. La más alta entre todos los países centroamericanos, Costa Rica, es de US $ 104,58 millones; Guatemala de US $ 4,29 millones y Honduras de US $ 39,29 millones. Se incluye el capital vencido, los intereses y el capital a vencer por financiamiento otorgado en 1990.[2]

La deuda de Nicaragua fue refinanciada a raíz del acuerdo firmado el 29 de junio de 1990 entre autoridades venezolanas y nicaragüenses, cuyos términos fueron los siguientes:

  • Pago total de la deuda (FIV, BCV, e intereses de la deuda con LAGOVEN) mediante el canje de bonos cero cupón del Tesoro de los Estados Unidos América por el mismo valor de la deuda, a 40 años de plazo. La deuda con LAGOVEN y, esto es una prueba más que Venezuela no regala o vende petróleo por debajo de los precios de mercado internacional, será pagada por PETRONIC a LAGOVEN según lo explicado con anterioridad en la parte de comercialización.
  • Seis (06) años de gracia en el pago de Intereses. A partir del séptimo año o se cancelarán en proporción al volumen de exportaciones anuales de Nicaragua, la cual se estableció a posteriori mediante acuerdo de las partes del 16 de octubre de 1990. La tasa de interés se aplicará en los años en que este país llegue a una cifra de exportaciones de US $ 1.400 millones constates del año 1990. El 4% se aplicará cuando las exportaciones asciendan el 1,5 veces del nivel de exportaciones asciende el 1,5 veces del nivel de referencia; el 5% cuando el nivel de exportaciones aumenten a 2,25 veces el nivel base. El 6% se aplicará cuando las exportaciones lleguen a 3,37 veces sobre el nivel base fijado de US $ 1.400 millones. En enero del presente año, Nicaragua hizo entrega de los Bonos Cero Cupón, según lo previsto en la negociación, por un monto de US $ 245 millones. Está pendiente la entrega de nuevos bonos por US $ 15,5 millones, por concepto de intereses generados desde el 15/04/90 al 25/01/91. En caso de no ser entregados, Venezuela no podrá otorgar otros préstamos y créditos por US $ 65 millones.

I.4. LOS PROGRAMAS DE COOPERACIÓN Y LA POLÍTICA EXTERIOR DE VENEZUELA.

El análisis de los programas de cooperación dentro de las relaciones internacionales de Venezuela con Centroamérica se hará mediante la aplicación del modelo de visión política publica con el desarrollo del esquema Formulación → Decisión → Ejecución. Freddy Vivas Gallardo sustenta que la política exterior[1] debe tener además de una «orientación, forma, contenido», coherencia, principios básicos y objetivos que le permitan dinamizar sus actuaciones para diferenciarla de la acción exterior, la cual se .sustenta en la teoría, se le llega a calificar de insustantiva y pasiva.

Formulación:

La democracia venezolana se consolida durante los gobiernos de Rómulo Betancourt (1959-1964), Raúl Leoní (1964-1969). Rafael Caldera (1969-1974); los gobiernos de Carlos Andrés Pérez (1974-1979) y Luís Herrera Campíns (1979-1984) dentro de su política contemplan desarrollar una política internacional más activa, en especial hacia Centroamérica y El Caribe, de interés vital para Venezuela, una por los efectos del desarrollo de su situación interna sobre nuestro país y la otra, en especial el Caribe oriental, por ser la ruta principal de salida del petróleo venezolano hacia los mercados internacionales y de la recepción del 40% de las importaciones. En tal sentido, durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez se instrumenta el Acuerdo de Puerto Ordaz (1974) en las condiciones ya explicadas.

En la formulación de una política exterior se debe tomar en cuenta tanto los objetivos permanentes y temporales; en los primeros el punto de partida es el Preámbulo de la Constitución Nacional que establece como objetivos permanentes del Estado Venezolano:

–   Cooperar con las demás naciones, en especial las hermanas del continente.

–   Sustentar la democracia como sistema de gobierno, por los beneficios que representa para los ciudadanos y «favorecer pacíficamente su extensión a todos los pueblos” (Constitución Nacional, 1961).

Tales objetivos, carecen de especificidad, por lo cual se debe plantear objetivos temporales para definir la acción del objetivo permanente.

El ex-presidente Herrera Campíns al consultársele sobre los objetivos de Venezuela el Programa de Cooperación Económica de San José, señaló que se efectuó por un sentido de Justicia social y para favorecer la integración, además de sus implicaciones en favorecer el proceso de apertura democrática que comenzaba para ese momento en Centroamérica aún cuando no era una condición se respetó la ideología y los sistemas de gobierno, distintos entre sí, que prevalecían en América Central. Si además se parte de la premisa que el Pacto de San José tomó como experiencia y modelo a los Acuerdos de Puerto Ordaz 1974, o corno un medio para la búsqueda de la justicia social internacional y de un «Nuevo Orden Internacional», encontramos correspondencia entre los objetivos permanentes y los temporales, por lo cual se puede afirmar que los Programas de Cooperación Económica con Centroamérica y El Caribe se corresponden tanto con los objetivos permanentes del Estado Venezolano como con los temporales del momento en el cual se formularon los Acuerdos y de vigencia actual por la renovación consecutiva durante los últimos once años. Estos objetivos permiten enunciar los principios que lo sustentan:

–      Justicia social.

–      Solidaridad internacional.

–      Institucionalización de la democracia.

–      Integración latinoamericana.

–      Respeto a los derechos humanos.

–      Búsqueda de un nuevo orden económico internacional.

Dentro de ¡a formulación, el modelo utilizado plantea el desarrollo de estrategias y como lograrlas, aplicado éste al Acuerdo de San José y respecto a las variables; se tiene lo siguiente:

  • Costo: El programa de cooperación no plantea donaciones, en esencia es una operación comercial de venta de petróleo y derivados a precios de mercado; con referencia al volumen de ventas que se asigna como préstamos, los cuales se constituyen también en una operación comercial, efectuada según los procedimientos que rigen el comercio internacional.
  • Beneficios: Los beneficios para Venezuela se pueden calificar de tangibles e intangibles, en lo primero se cuenta con un mercado permanente para el petróleo; los derivados de las operaciones comerciales realizadas por los entes financieros involucrados, (FIV, PDVSA) para la economía venezolana al contemplar los proyectos de adquisición de un porcentaje de bienes y servicios durante la ejecución de los proyectos. En los calificados como intangibles está el contribuir a estabilizar la democracia en Centroamérica, evitar el traslado de la violencia política y surgimiento de gobiernos totalitarios que puedan afectar el orden interno del Estado Venezolano.

En ésta concepción se debe señalar que la actual política exterior de Venezuela -dentro de la cual está el Acuerdo de San José- ha sido reconocida “por la comunidad internacional, especialmente en el ámbito regional” (MUÑOZ – 1987), muestra de esto “fue el apoyo unánime del Grupo Latinoamericano a la candidatura venezolana de fines de 1985 a integrar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Al formar parte por tercera vez del organismo encargado de velar por la paz y seguridad internacionales… Venezuela confirmó su posición de prestigio” (Ibid.); recientemente nuestro país recibió el apoyo en el ámbito regional para la candidatura y elección del Embajador Andrés Aguilar para integrar la Corte Internacional de Justicia en La Haya, lo cual es de suma importancia para Venezuela en lo que respecta a las discusiones que sostiene en cuanto a delimitación fronteriza y reclamaciones territoriales.

  • Recursos: En cuanto a la disponibilidad de recursos materiales, monetarios y humanos, Venezuela tiene los medios suficientes para instrumentar y desarrollar los Programas de Cooperación derivados del Acuerdo de San José, sin que esto se constituya en una carga que afecte la economía nacional.
  • Capacidad de Negociación y Diplomacia: Venezuela posee los recursos humanos y el reconocimiento internacional, que le permiten desarrollar las acciones diplomáticas con una alta capacidad de negociación en beneficio. del interés nacional y regional.
  • Actores: Para implementar el Acuerdo de San José se debe señalar que en competencia legal como en la capacidad de las organizaciones y sus miembros se dispone de una infraestructura que permitió planificar e instrumentar el Acuerdo. Los organismos intervinientes son los siguientes:
  • Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • Ministerio de Energía y Minas.
  • Fondo de Inversiones de Venezuela.
  • Petróleos de Venezuela y sus Filiales.
  • Decisión: La Constitución Nacional establece la toma de decisiones por el Presidente de la República y en forma eventual en un miembro del tren ejecutivo. Respecto a los Acuerdos de San José, una vez conocida la proposición del Ministro de Energía y Minas, Humberto Calderón Berti y la opinión de los miembros del alto Gobierno, el entonces Presidente de la República, Luis Herrera Campíns, hizo la consulta al gobierno de México y se tomó la decisión de implementar y desarrollar un Programa de Cooperación Energética con Centroamérica y El Caribe en las condiciones ya explicadas, lo cual estuvo ajustado a lo establecido en la Constitución.
  • Ejecución: En la fase de ejecución el modelo plantea la necesidad de disponer de una estructura que permita llevar adelante “las políticas y estrategias”, además se requiere la “competencia o multiplicidad de actores en la ejecución” (Vivas, ob. cit., 1971).

Esta fase confronta por lo general con restricciones, entre otra las siguientes: Influencia ideológica a través de organizaciones internacionales y partidos políticos, la carencia de recursos humanos y materiales, a la cual se agregan deficiencias de orden estructural y cualitativo n los actores. Al momento de analizar la etapa de ejecución de los Programas de Cooperación Energética para las países de América Central y El Caribe se debe agregar que Venezuela para el año 1980 tenía creada la estructura que le permitiría a posteriori administrar con eficiencia el programa, a saber la formulación de las políticas y estrategias está a cargo de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Energía y Minas; la parte técnica, de ejecución, asignada a PDVSA y sus empresas filiales, y al Fondo de Inversiones de Venezuela; once años después de implementarse el Acuerdo de San José, se puede decir que los actores intervinientes por parte de Venezuela han actuado con un alto nivel de eficiencia, lo cual debe atribuirse a la estructura de éstas organizaciones, alto nivel de eficiencia de los recursos humanos y a la disponibilidad de los recursos financieros.

En fase de ejecución se debe analizar la influencia de tipo ideológico en la formulación y ejecución de la política exterior, por las obligaciones y nexos con organizaciones políticas del exterior, lo cual conlleva a ejecutar acciones contrarias al interés nacional, aunque se entiende tal como lo señala José Rodríguez Iturbe, en su ponencia “El área vital para la Seguridad y Defensa, y la Política Exterior de Venezuela” (1983), que “los protagonistas en la conducción política del Estado, imprimen el sello personal”, lo cual hace ver, en algunos momentos, a sus actuaciones en política exterior con visos de influencia ideológica.

En la entrevista realizada al ex-presidente Luis Herrera Campíns, a propósito del presente trabajo, sobre este respecto aclaró que en la formulación e instrumentación del Acuerdo de San José no prevalece una influencia de tipo ideológica tanto para tener acceso al programa ni después en la aplicación de los acuerdos bilaterales posteriores donde no se aplicó cláusulas de privilegio y, en los cuales se trata por igual a todos los países. Señaló además sobre el caso Nicaragua, al cual se le quiso asignar como producto de una retaliación ideológica la causa por la cual se suspendió el suministro de hidrocarburos, que la razón fue de tipo comercial por el incumplimiento en el pago de dos embarques petroleros, posición que fue revalidada al suspender México los suministros de petróleo y derivados, por las mismas razones de atraso en los pagos. Por lo antes expuesto, se puede señalar que los Programas de Cooperación Energética desde el momento de su vigencia han tenido una ejecución adecuada. Las modificaciones efectuadas hasta ahora son producto de la situación económica internacional, la cual afectó a los países otorgantes del Acuerdo y las llevó a introducir variantes dentro de la concepción inicial del Acuerdo.

Por todo lo antes expuesto el Programa de Cooperación Energética es política exterior, muy a pesar de quienes sostienen que en Venezuela prevalece la acción política sobre la Política Exterior. En el seminario sobre “La Agenda de la Política Exterior de Venezuela” (1993), Demetrio Boersner, dentro de su ponencia “Centroamérica y El Caribe como zona de presencia venezolana”, hace una propuesta sobre lo que debería ser la política exterior de Venezuela en los próximos años, Cuadro Nº 18, a partir de 1983. Si revisamos la propuesta podremos afirmar que Venezuela si conduce una política exterior, en este lapso, además de la continuidad que se dió al Acuerdo de San José, destacan la participación activa en el SELA, Junta del Acuerdo de Cartagena, CARICOM, OPEP, Movimiento de los No Alineados, Grupo de los Tres y otras acciones desarrolladas que denotan el dinamismo de la política exterior venezolana en los últimos años.

Consideraciones Militares:

La inestabilidad política de Centroamérica se agravó en los últimos años con la presencia activa en la región, de fuerzas militares de potencias del Continente y extra-continentales, sin que esto solucionara la crisis política. Se debe recordar que con el triunfo del sandinismo en Nicaragua se revalidó la teoría del dómino por parte de Cuba, con lo cual aumentó el apoyo de la Unión Soviética para los movimientos revolucionarios en Centroamérica. La respuesta de los Estados Unidos no se hizo esperar mediante ayuda económica y militar. Esta situación alejó toda posibilidad de poner fin al conflicto regional mediante una solución negociada, con las consecuencias nefastas que esto trajo para toda el área en el orden económico, político y social.

La solución o la base de las negociaciones debió desde el primer momento salir de los propios centroamericanos. Quizás el hecho de no haber predominio de gobiernos democráticos y las posiciones irrenunciables de las partes en conflicto impidió que se tomara una decisión a tiempo. Los Acuerdos de Esquipulas van a demostrar a posteriori que los centroamericanos, al igual que todos los latinoamericanos están en capacidad de dar por sí solos solución a sus  problemas regionales.

La intervención de potencia en América Latina no es nada nuevo, basta con recordar en los últimos treinta años los casos de Cuba, República Dominicana, Granada, Panamá Honduras y Nicaragua. Estas intervenciones van en contra del espíritu de autodeterminación de los pueblos y no favorecen en nada el desarrollo del sistema democrático en la zona. Venezuela ha sido firme a este respecto. En 1960 a raíz  de la situación de conflicto derivada por la participación del gobierno de República Dominicana en el atentado contra el Presidente Betancourt, Venezuela se planteó dos acciones de política exterior: invocar el Tratado de Asistencia Reciproca de Río de Janeiro y una reunión del Consejo General de la OEA para considerar la situación, se optó por la segunda. El Presidente Betancourt llegó a expresar: He dicho al respecto palabras claras, precisas meditadas y definitivas: «sí la OEA no adopta medidas que signifique en los hechos erradicación de ese foco de perturbación en el Caribe, Venezuela por sentido de dignidad nacional aplicará unilateralmente las sanciones del caso» (Portillo – 1991), pero a través de la OEA se evitó que esta situación se llevara a las últimas consecuencias mediante una resolución por la cual se acordó la ruptura de relaciones diplomáticas de los Estados Miembros con la República Dominicana y la suspensión parcial de las relaciones económicas.

Esta posición reafirma el principio de no intervención y de otros preceptos constitucionales.

La inestabilidad política de Centroamérica es un factor negativo para la consolidación de la democracia, con la excepción de Costa Rica, por lo cual se requieren acciones continuas en lo político y en el orden económico-social para introducir elementos que permitan el equilibrio institucional. El Estado debe prever en tiempo de paz las acciones políticas a desarrollar en una posible o potencial crisis que interfiera la evolución política del área, así como también las acciones en el campo económico para asegurar el desarrollo de programas de cooperación económica como el de San José, del cual se derivan acuerdos en los que se prevén inversiones de cierta cuantía para exploración, producción, refinación y comercialización de petróleo y derivados.

Centroamérica es de interés para Venezuela por las razones ya señaladas, la inestabilidad política de la región afecta la seguridad del Estado Venezolano, esta hace que para nuestra país sea inaceptable la intervención directa o indirecta de potencias para dirimir sus diferencias a través de una confrontación indirecta, así como se pueden dar soluciones políticas nacidas del propio ambiente regional, la seguridad debe ser garantizada por los propios países del área. Ahora bien, si Latinoamérica, por si misma, no resuelve los problemas de inestabilidad, en el escenario político mundial habrá quien tenga la iniciativa de hacerlo, y bajo una condición hegemónica. Esta situación plantea la necesidad, por parte de Venezuela de emprender acciones que permitan aumentar el nivel de participación en el ámbito militar centroamericano, como por ejemplo, elevar su nivel de participación en los procesos de formación y capacitación del personal de las Fuerzas Armadas de Centroamérica, en especial la del personal profesional, con lo cual se contribuiría a consolidar la democracia en el área si se toma como válida la posición que presenta a las Fuerzas Armadas de Venezuela como un factor determinante en la consolidación y sostenimiento de la democracia, la cual se constituye en un modelo en el contexto latinoamericano.

En una relación inversiones – seguridad, Venezuela debe prever una mayor asistencia militar en aquellas países donde se desarrollen o se realicen inversiones en materia de explotación de hidrocarburos y minería a fin de salvaguardar sus intereses económicos. Por un sólo momento imaginemos lo lucrativo que resultarán como blanco para acciones terroristas las instalaciones petroleras y los efectos de una acción de este tipo sobre la inversión. De acuerdo con en ésta idea, un ejemplo lo constituye el daño que la guerrilla ha ocasionado en Colombia a las instalaciones de ECOPETROL. Ésta situación plantea un nuevo punto en materia de acuerdos cual es el de la seguridad física que se deberá prestar a las instalaciones desarrolladas producto de la inversión venezolana, sin lo cual se corre un grave riesgo en materia de seguridad Las Fuerzas Armadas en Venezuela cuentan con la experiencia adquirida par la Guardia Nacional en materia de seguridad de instalaciones petroleras. Otra consideración valedera es que para garantizar las inversiones y la integridad de las instalaciones se deben prever estas probables situaciones de contingencia y que en un momento puedan derivar en una actuación de las FAN en el ámbito regional en atención de los acuerdos firmados en forma bilateral o regional para éste fin.

En los últimos treinta años la única acción militar de tropas venezolanas en el exterior lo constituye su participación tomo parte de las Fuerzas de la ONU que actuaron para supervisar el cumplimiento de los acuerdos de Esquipulas II, en lo referente a verificar el cese de la ayuda a las fuerzas irregulares y que no se utilice el territorio de un Estado para agredir a otros Estados, para este caso particular hubo necesidad de activar una unidad. Para optimizar su apresto operacional hubo necesidad de invertir recursos humanos, materiales y tiempo, a fin de garantizar el éxito de la misión. Una vez se produjo el regreso de ésta unidad al país fue desactivada, caso de presentarse una nueva situación de crisis en la cual sea requerida la participación de Venezuela, se deberá recomenzar el proceso que permitió preparar a la Unidad Especial Venezuela, la cual cumplió su misión con resultados altamente satisfactorios y dejó una grata impresión en el personal de Naciones Unidas con experiencia en situaciones similares. Esto es motivo de orgullo para las Fuerzas Armadas de Venezuela en especial del Ejército.

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CAPITULO II

INTERNACIONALIZACION PETROLERA Y CENTROAMERICA

II.1     INTERNACIONALIZACION DE PDVSA.

La industria del petróleo, como proceso, contempla, las siguientes etapas:

Exploración            Producción                       Refinación

Mercadeo⁽1⁾             Distribución⁽1⁾                   Comercialización ⁽[1]

Dentro de este contexto se entenderá que una compañía petrolera se hará fuerte en el área de la competencia en la medida que ejerce el control del mayor número de etapas, lo cual permitirá, entre otros aspectos, una mayor independencia, rentabilidad, alta competitividad y un amplio margen de seguridad en cuanto al beneficio derivado de cada una de estas operaciones. Por ejemplo, una empresa con pérdidas en un proceso de exploración, si ejerce control sobre el resto de las etapas, puede distribuir sobre éstas la pérdida en forma equitativa. Si por el contrario sólo controla exploración, producción y refinación, se le hará mucho más difícil cubrir las pérdidas, por la alta competitividad, que sobre el resto de las etapas existe hoy día en el mercado mundial de petróleo.

Venezuela mediante la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y Comercio de los Hidrocarburos⁽[2]⁾, nacionalizó la industria petrolera, pero sólo contempló las etapas de exploración, producción y refinación. La comercialización, distribución y mercadeo en el extranjero, las mayores generadoras de divisas, quedaron fuera del control de la recién nacionalizada industria. Con el transcurrir del tiempo se hizo necesario «adquirir activos en el exterior que le dieran a la Industria Petrolera Nacional presencia en los países consumidores y control sobre la distribución y las ventas» (QUIRÓS – 1990). En 1982 se inicia un proceso de expansión hacia el exterior conocido como la Internacionalización Petrolera, la cual a juicio de Alberto Quirós Corradi, ex-presidente de la Shell de Venezuela, Maraven y Lagoven, «tuvo como objetivo fortalecer a largo plazo la posición internacional de la Industria Petrolera Venezolana» (Ob. cit., 1990)  y  califica  como un error el hecho de haber demorado el proceso y no iniciarlo con la nacionalización. La internacionalización se inicia con la asociación de PDVSA a la Veba Oel, de Alemania, la cual en su momento fue criticada con dureza por diferentes sectores de la vida nacional.

En atención de los criterios expresados por Quirós en su libro «Venezuela Compañía Anónima» (1990), se puede caracterizar a la internacionalización, de la siguiente forma:

  • Es una estrategia dinámica y continua, no obedece a situaciones o momentos de coyuntura.
  • Permite integrar estructuralmente la comercialización, distribución y mercadeo exterior con el proceso de exploración, producción y refinación, con lo cual se controla prácticamente todo el proceso petrolero industrial.
  • Es una inversión que se realiza en asociación con industrias petroleras foráneas.
  • Por tratarse de una inversión, debe ser selectiva en cuanto a rentabilidad.
  • Permite cubrir el pago de la negociación mediante petróleo venezolano, por depreciación o préstamos de los propios socios.

En atención de la política de internacionalización, PDVSA hasta 1989, realizó convenios de asociación con la Veba Oel AG (1982), The Soutlhand Corp. (1986), A. Johnson and Co. (1986), Union Oil California (1989). A éstas inversiones se debe agregar el arrendamiento de la refinería de Curazao, el cual se contrató con el gobierno de las Antillas Neerlandesas y del Territorio Insular de Curazao, y la compra de un terminal de almacenamiento en Bonaire con capacidad de 9,5 millones de barriles de hidrocarburos.

Los convenios de asociación, en el exterior desarrollados por PDVSA tienen las características indicadas en el Cuadro Nº 19, y le permiten a la empresa petrolera nacional, además de la colocación de crudo y los beneficios derivados del mercadeo, una alta flexibilidad operacional y estratégica. En el año 1989 se suministró crudo a las empresas asociadas bajo arrendamiento en el exterior por el orden de Bs. 94.810 millones, cifra muy por encima de las correspondientes al año 1988, las cuales alcanzaron Bs. 47.631 millones. La utilidad de las inversiones en el exterior durante el año 1989 fue de Bs. 8.933 millones, cifra superior a la del año anterior cuando se alcanzó una utilidad de Bs. 2.100 millones (PDVSA – 1990).

Hasta el año 1989 las inversiones en compañías afiliadas, en el exterior, por parte de PDVSA eran las siguientes:

VALOR DE PARTICIPACION

(miles de Bolívares)

EMPRESA PARTICIPACION % COSTO DE ADQUISICION 1989 1988
Ruhr Oel Gmb H (Alemania) 50 784.062 5.972.395 826.764
Citgo Petroleum Corp. (USA) 50 2.175.000 18.863.468 3.558.105
Nynäs Petroleum (Suecia) 50 182.234 1.766.758 296.258
Champlin Refining and Chemicals (USA) 50⁽[3] 231.978 502.113
Unoven (USA 50 6.459.135 6.357.361
B.P. Bitov Limited (Reino Unido) 50 95.608 95.608
Monómeros Colombo Venezolano (Colombia) 47 72.855 633.499 [4]
Otras 411.113 411.113
10.411.985 34.100.202 5.183.240

 

Se puede afirmar que la inversión realizada por PDVSA dentro del proceso conocido internacionalización no ha lesionado ni los intereses de la empresa matriz, como tampoco los intereses del Estado Venezolano y ha sido, además, beneficiosa al permitir colocar un mayor numero de crudos en el mercado exterior⁽[5]⁾ al contar con un comprador seguro, confiable y generar mayores ingresos de divisas al país sea por la venta de volúmenes de crudos y/o por la ganancia derivada de las operaciones comerciales de las compañías asociadas. Hasta el presente se ha cumplido con la característica de asociarse con empresas de alta rentabilidad, en tal sentido, el Informe Anual de PDVSA correspondiente al año 1989 y en referencia al estado de ganancias y pérdidas de las empresas asociadas señala que la «Citgo Petroleum obtuvo ganancias netas  de 161 millones de coronas suecas» (ob. Cit., 1990), en esto influye la política más agresiva desarrollada por PDVSA para tratar de llegar al consumidor final. El informe antes citado señalaba que «de cada cinco barriles vendidos al exterior, cuatro son de productos y uno de crudo», lo cual refleja la nueva concepción de mercado adoptada por la industria petrolera nacional, que ha permitido ganar terreno en la etapa de la comercialización y mercadeo.

II.2.    PERSPECTIVAS CENTROAMERICANAS.

Las perspectivas de internacionalización petrolera de PDVSA, en Centroamérica, están orientadas por tres Acuerdos de Cooperación Técnica firmados por el Gobierno de Venezuela con sus similares de Nicaragua, Honduras y Guatemala⁽[6]⁾. Estos acuerdos están dirigidos a promover el desarrollo de proyectos de inversión en el sector energético y minero. Las áreas a cubrir son hidrocarburos, energía, electricidad, minería y desarrollo de los recursos humanos necesarios para desempeñarse en las áreas antes señaladas.

El desarrollo de un proceso de inversión por parte de la industria petrolera nacional en Centroamérica a la luz de los acuerdos firmados, no tiene las características del proceso realizado en las Antillas Neerlandesas, Europa y Estados Unidos de América, en el cual se partió de la premisa  de  completar, de ser necesario, aquellas partes del proceso de comercialización de hidrocarburos en el exterior que no estaban bajo control de PDVSA; en segundo lugar, fue un proceso selectivo sobre la base de competitividad y rentabilidad, donde se invertía en desarrollos firmes y donde el consorcio compartía los riesgos. Se aprecia que en estos acuerdos de cooperación el nivel de riesgos es mayor ya que toca a la industria petrolera nacional iniciar el proceso. Es decir, comenzar con la exploración hasta llegar al mercadeo si el proyecto se desarrollara con éxito, inclusive se deben contemplar todas las inversiones que en esta materia abarca la instalación de la infraestructura requerida en un proceso de esta magnitud. Se aprecia que en tiempo puede llevar muchos años, claro que esto no se puede definir con exactitud, ya que es la industria petrolera la que establece la magnitud de las inversiones con base en las perspectivas de rentabilidad.

Los Acuerdos de Cooperación comprenden entre otros aspectos:

  • Intercambio de información, experiencia y estudios en áreas específicas.
  • Asesoría de tipo tecnológico y legal en áreas específicas.
  • Capacitación y entrenamiento de recursos humanos.
  • Preparación y desarrollo de proyectos específicos.

Venezuela antes de la firma de estos Acuerdos de Cooperación, ha venido prestando asistencia técnica a los países centroamericanos a través de la industria petrolera nacional, tal es el caso de Nicaragua, país que recibió asesoría en planificación petrolera, interpretación de líneas sísmicas, asesoramiento legal y otras áreas afines.

En cuanto a la preparación y desarrollo de proyectos específicos en el área de hidrocarburos, Guatemala y Honduras son los países en los que más se ha avanzado. Ambos con alta probabilidad de existencia de hidrocarburos en el subsuelo. En tal sentido y para dar cumplimiento a los Acuerdos, en el mes de enero del presente año una Comisión Técnica del Gobierno Nacional visitó estos países a los fines de adelantar la cooperación energética y minera prevista con anterioridad.

La Comisión venezolana estuvo integrada por los funcionarios Ricardo Corrie, Director General Sectorial de Hidrocarburos del MEM; Francisco Gutiérrez, Director General Sectorial de Minas y Geología del MEM; Alberto Valero, Director de Asuntos Internacionales del MEM y Francisco Rubio, Asesor de Maraven S.A.

Esta Comisión negoció con la Secretaría de Recursos Naturales de la República de Honduras el texto del Acuerdo de Exploración Petrolera, el cual estará a cargo de la Empresa Maraven con una inversión  inicial  del orden de US $ 20 millones. Esta filial de PDVSA tiene experiencia en operaciones internacionales como las de exploración iniciadas en aguas territoriales de la Isla de Aruba, Antillas Neerlandesas, «con la grabación de 585 kilómetros de líneas sísmicas y el inicio de la perforación de un pozo exploratorio» (PDVSA‑1990). El convenio de exploración fue suscrito en el mes de abril del año en curso. Respecto de Guatemala, se entregó un Anteproyecto de Acuerdo similar al de Honduras para su discusión, consideración y firma, cuando así se disponga. En atención del marco del acuerdo se prevé  para este país el envió de un grupo de técnicos venezolanos para asesorar al gobierno guatemalteco en la actualización de su legislación petrolera y minera, además de la remisión, por parte de Guatemala, de un listado de proyectos mineros para su análisis y determinación de factibilidad de desarrollo mediante programas de cooperación bilateral.

En definitiva, en cuanto al proceso de internacionalización hacia Centroamérica, está prevista inicialmente la exploración por parte de Venezuela de áreas asignadas y la asociación en refinerías, pero, constituyen proyectos cuyas perspectivas son a mediano y largo plazo.

Estableciendo una comparación con otros procesos de internacionalización, previsto con Centroamérica implica un mayor riesgo financiero, ya que el proceso se inicia con la preparación de proyecto y exploración, por lo cual los riesgos de baja rentabilidad son mayores, en especial porque el mayor aporte tanto técnico como financiero corresponde a PDVSA. También se debe señalar que este desarrollo no sale de la industria petrolera sino que es producto de adecuar la política petrolera a los parámetros de la política exterior global; claro está que los proyectos se desarrollarán en la medida que sean rentables y en ésto la industria petrolera nacional ha demostrado un alto nivel de responsabilidad para salvaguardar sus propios intereses y los del Estado venezolano. En cuanto a la formulación de las políticas para el caso específico de estos acuerdos de cooperación, no se debe olvidar que la Constitución Nacional, Artículo 190, ordinal quinto, referente a las atribuciones del Presidente de la República, contempla:

«Dirigir las relaciones exteriores de la república y celebrar y ratificar los tratados, convenios o acuerdos internacionales”

Para lo cual es factible y está dentro del orden legal, la formulación y el desarrollo de programas de cooperación en materia de hidrocarburos en Centroamérica, corresponde al Ministerio de Energía y Minas ejecutar los acuerdos suscritos por el Presidente de la República, PDVSA, a través de sus empresas filiales. Mediante el decreto Nº 1123 del 30 de agosto de 1975, emanado de la Presidencia de la República, se crea Petróleos de Venezuela S.A., «que cumplirá y ejecutará la política que dicte en materia de hidrocarburos, el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio de Minas e Hidrocarburos, en las actividades que le sean encomendadas».

La internacionalización en Centroamérica es un proceso que conlleva un alto riesgo económico toda vez que la mayor carga financiera la lleva Venezuela. Si se actúa en atención de los criterios técnicos y las exploraciones son exitosas, los resultados del proceso serán beneficiosos para el país  en el cual se conduce el proceso,  por  el alivio a su economía de la pesada carga que representa la factura petrolera. Venezuela obtendrá, a través de la industria petrolera, los beneficios que reciben las transnacionales de hidrocarburos por sus operaciones comercializadoras.

II.3. POSIBILIDADES PARA LA EMPRESA PRIVADA DE PARTICIPAR DENTRO DE LOS PROGRAMAS DE MERCADEO HACIA CENTROAMERICA.

La posibilidad de la empresa privada de participar en los programas de mercadeo de hidrocarburos hacia Centroamérica está limitada por la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos, en especial por lo establecido en los artículos 2º, 4º y 5º de la citada ley.

Existe una posibilidad y es la referente a los productos secundarios, para lo cual es necesario obtener un permiso de operación del Ministerio de Energía y Minas.

Es de aclarar que el precio de la materia prima es menor para una empresa transformadora cuando el destino final del producto es atender mercado interno. Una de las empresas que atiende mercado de grasas y aceites es Venezolana de Grasas C.A. (VENOCO), única compañía en el área del Caribe que produce grasas y lubricantes para maquinarias pesadas y vehículos. Esta empresa tiene convenios con filiales de PDVSA mediante los cuales se le suministran las bases y envases para la producción de grasas, lubricantes y aditivos que transforma y envasa para la industria petrolera, la cual cancela a VENOCO con una proporción de la base suministrada. Esta empresa produce diversos tipos de grasas y aditivos para uso de vehículos terrestres, marina y aviación. Por el tamaño del mercado, hasta el momento no representa un atractivo para PDVSA asumir en forma directa la producción de este tipo de derivados y aún para la propia empresa privada, ya que en la actualidad se requiere de un cuantioso capital para instalar la infraestructura a fin de establecer industrias similares a VENOCO. Esta empresa cuenta con sucursales en Centroamérica.

En síntesis, la participación de la empresa privada en los programas de cooperación, en especial en el área de mercadeo de hidrocarburos y derivados, está limitada por variables como:

  • Aplicación de la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y Comercio de Hidrocarburos.
  • Limitación a productos secundarios.
  • Disponibilidad de capital para levantar la infraestructura necesaria.
  • Permiso del Ministerio de Minas e Hidrocarburos para operar.

⁽[1]⁾ En el extranjero.

⁽[2]⁾  Promulgada en agosto de 1975.

Fuente: PDVSA. Informe Anual 1989.

[3]⁾ Venezuela adquirió en 1989 el 50% de las acciones restantes

[4]⁾  Las inversiones de 1988 las incluyó PEQUIVEN en sus cuentas.

NOTA: La capacidad de refinación se puede apreciar en el cuadro Nº 20.

[5]⁾ La capacidad instalada de las refinerías de PDVSA en el exterior para 1989 era 1.496 mbd; el volumen de crudo venezolano procesado para esta misma fecha fue de 664 mbd. Cuadro Nº 20.

[6]⁾-  Honduras y Venezuela firmaron sendos acuerdos de Cooperación a través de sus Presidentes Rafael Leonardo Callejas y Carlos Andrés Pérez, el 10 de mayo de 1990. Anexo Nº 2.

–      En Caracas se firmó con el entonces Presidente de Guatemala, Vinicio Cerezo Arévalo, y el Presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, el 18 de mayo de 1990, y ratificado por el propio Presidente de Venezuela al nuevo mandatario Jorge Serrano Elías durante los actos de transmisión de mando el pasado 1 de enero del presente año. Anexo Nº 3.

–      Con Nicaragua se firmó entre su Presidenta Violeta Barrios de Chamorro y el Presidente venezolano Carlos Andrés Pérez el 19 de octubre de 1990. Anexo Nº 6

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CAPITULO III

LOS CENTROS DE PODER Y CENTROAMERICA

Antes del análisis es necesario indicar que en materia de relaciones internacionales es común desarrollar programas de cooperación,  entre  otros, con base en los criterios geográficos (posición, cercanía), políticos (ideología, doctrinas comunes), estratégicos (área de influencia o vital), económicos (mercado, materia prima). La motivación primaria para la presencia de la Comunidad Económica Europea, la Unión Soviética y los Estados Unidos en Centroamérica es indistinta La acción de la CEE, en un principio se debió a la posibilidad de un enfrentamiento Este-Oeste derivado de la situación de conflicto que se vivía en Centroamérica y que el mismo podría trasladarse a Europa. La ayuda de la Unión Soviética y de los países de Europa del Este, en general, fue canalizada hacia Nicaragua a fin de apoyar desde el punto de vista político y económico a la Revolución Sandinista. Esta ayuda aumentó a raíz del bloqueo económico de los Estados Unidos y de los crecientes problemas de orden interno que confrontaba el gobierno. Por parte de los Estados Unidos sus mayores esquemas de cooperación son «la Alianza para el Progreso de inicio de los años 60 y la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) en los 80… expresión de una perspectiva de amenaza específica a la política de seguridad y una reacción directa a los revoluciones cubanas y nicaragüenses» (Grabendorff, Le Monde, 1990).

Lo más reciente propuesto por los Estados Unidos son el Plan Brady para reducción de la deuda, el cual ha beneficiado hasta ahora a México, Costa Rica, Venezuela y Chile, y la Iniciativa para las Américas del Presidente Bush, plan que no ha materializado nada nuevo en las relaciones de los Estados Unidos con Latinoamérica. La Asociación para la Democracia y el Desarrollo de América Central (ADD) constituida en abril de este año en San José, Costa Rica, constituye un nuevo intento de ayuda de los Estados Unidos hacia Centroamérica.

La situación en Europa Oriental y los acontecimientos en el Golfo Pérsico se constituyen en un obstáculo para el flujo de inversiones para Latinoamérica, en especial para Centroamérica. Europa Oriental es Europa y el Medio Oriente tiene la más alta prioridad en la política exterior norteamericana, por lo cual Centroamérica deberá redoblar los esfuerzos para que se cumplan los compromisos adquiridos en los acuerdos firmados tanto con la Comunidad Europea y los Estados Unidos, ya que la Unión Soviética, por su crítica situación interna no está en condiciones de continuar el apoyo que prestó en el área, a Nicaragua se le suspendió la ayuda y las perspectivas de Cuba son de franca disminución

Manuel Navarro, articulista de El País de Madrid ⁽[1]⁾ señala en forma por demás directa que «Estados Unidos y la Comunidad Europea vuelven sus ojos tímidamente hacia Centroamérica tras la guerra del Golfo», en cuanto a la situación actual y la posición de los países ricos, la califica de indiferencia y olvido, «interesados en los supuestos negocios que les abría la caída de los regímenes socialistas europeos o la reconstrucción de los daños ocasionados por la guerra en el Golfo Pérsico».

III.1   LA COMUNIDAD ECONOMICA EUROPEA.⁽[2]

Desde 1984, la Comunidad y los países  centroamericanos celebran reuniones ministeriales       periódicas. Las primeras cinco reuniones se realizaron en San José, Costa Rica. En la reunión celebrada en Luxemburgo (1985) se firmó un acuerdo regional con lo cual se institucionalizó una conferencia anual entre los Ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad Europea y Centroamérica, conocido como el Diálogo de San José. En marzo de 1991 se celebró la reunión de San José VII en Managua, Nicaragua. Este mecanismo de reuniones ministeriales anuales vitalizan las políticas de cooperación con América Central al profundizar los programas existentes y plantear nuevas alternativas para la zona.

Las relaciones entre la Comunidad Europea y Latinoamericana, a juicio del Consejo de Ministerios de la Comunidad Económica Europea (1987), van a estar favorecidos por el retorno a la democracia en los países latinoamericanos donde existían regímenes de facto y el ingreso de Portugal y España a la Comunidad. La estrategia a seguir en estas relaciones se basa en tres principios:

  • «Intensificación de las relaciones políticas.
  • Propuesta de concertación informal sobre las grandes cuestiones económicas internacionales que afectan los dos continentes.
  • Aumento de la cooperación económica y comercial…» (EUROPA INF, 1990).

Aspectos Políticos:

En las relaciones de la Comunidad con América Central se manifiesta un deseo de contribuir a consolidar los regímenes democráticos y buscar la paz en el área, sea mediante un refuerzo de las políticas de integración o con los programas de cooperación económica.

Se mantienen como principios en el área política el de fortalecer las débiles democracias centroamericanas, la no injerencia en los asuntos políticos de orden interno y propugnar el respeto de los derechos humanos.

El diagnóstico de la situación centroamericana y sus perspectivas, la integración de sus países es para la Comunidad un asunto de primer orden y considera que sin integración no habrá desarrollo.

Es de destacar que hasta ahora, a nivel continental, la integración no ha sido posible, apenas en el aspecto comercial se han logrado tímidos avances y las posiciones, producto de intereses particulares, no han permitido visualizar a quienes tienen el poder de decisión, que las perspectivas de desarrollo y la solución aparte de los problemas económicos y sociales descansan en una sólida política de integración. Al respecto, Enrique Barón Crespo, Presidente del Parlamento Europeo, señala «que el atractivo práctico de la integración económica y política es la única salida sobre todo en América Central, para países cuya viabilidad por su propia cuenta y su dependencia extrema de las potencias exteriores no les permite más plantearse el futuro por su única cuenta y riesgo» (Le Monde, 1990).

En cuanto a los esfuerzo de integración, por parte de la comunidad, estos van dirigidos hacia tres elementos: el Parlamento Centroamericano, el Mercado Común Centroamericano y el Banco Centroamericano de Integración y Desarrollo.

Un detalle muy importante de las relaciones Comunidad ‑ Centroamérica es el tratado regional y no particular o bilateral hacia un país en específico, lo cual lleva a que los procesos de conversaciones, negociaciones sean integrales, de común acuerdo. Es decir, les obliga a integrarse y esto da una ventaja a Centroamérica, porque le permitirá fortalecer sus relaciones económicas internacionales y con esto motivar no tan sólo a Europa, sino a los países industrializados a conducir proyectos de inversiones que al área el anhelado crecimiento con desarrollo. La paz y la integración son determinantes y quizás constituyen parte de la solución de los problemas que de manera global confrontan en la actualidad.

En 1988 una delegación del Parlamento Europeo visitó Esquipulas, sede prevista del Parlamento Centroamericano, «el grupo confirmó la voluntad de la Comunidad de contribuir a la creación de este Parlamento» (CEE‑1989). En 1989 se celebró en San José, Costa Rica, la novena conferencia parlamentaria entre el Parlamento Europeo y el Latinoamericano donde se trataron problemas de interés interregional.

El Parlamento Centroamericano es necesario para lograr la integración, en la actualidad el único país que no forma parte del mismo es Costa Rica; por razones de interés nacional se interpreta como si los costarricenses trataran de evitar entre otras cosas que el clima de violencia política se trasladara hacia su país. La realidad indica que el Parlamento regional sería de gran utilidad para promover la cooperación con su contraparte europea y  latinoamericana y, más aún, para alcanzar la paz regional. A raíz de San José VII, la CEE ratificó su interés en contribuir a crear y sostener el Parlamento Centroamericano mediante el financiamiento de una parte de los costos.

Uno de los objetivos políticos de la Comunidad en América Central lo constituye la integración de los países en el MCCA, el cual contribuyó al crecimiento económico experimentado por la región en la década del sesenta y comienzos del setenta. Entre otros aspectos, permitió alcanzar un nivel de desarrollo industrial y favoreció el comercio intrarregional, el cual «habría superado los 1.200 millones de dólares y alcanzado el 35% del comercio total de la región. Este comercio funcionaba fácilmente gracias a una Cámara de Compensación establecida por los cinco bancos centrales de la región. Por su lado, el Banco Centroamericano de Integración Económica canalizaba hacia la región montos importantes destinados a financiar infraestructuras nacionales y regionales» (ABOU. Le Monde. 1990).

La crisis petrolera del 73 y sus implicaciones en el desarrollo de los problemas políticos, económicos y sociales de la región, condujo a los países centroamericanos a emplear mecanismos de protección, en forma unilateral, para salvaguardar sus propios intereses nacionales. Así, el MCCA y el BCIE resultaron afectados, por tener una estructura frágil, que no resistió los efectos de la crisis, como resultado «varios países restablecieron medidas proteccionistas… que produjeron deudas irrecuperables en el marco de la Cámara de Compensación, acumulando impresionantes pagos atrasados con respecto al Banco Centroamericano de Integración Económica» (ABOU. Ob.cit.). A raíz del triunfo del sandinismo (1979) en Nicaragua, el Mercado Común Centroamericano desaparece, en la práctica, del escenario económico centroamericano, como consecuencia del desequilibrio que se produjo en las exportaciones intrarregionales.

La contribución de la Comunidad para reactivar tanto el Mercado Común Centroamericano y el Banco Centroamericano de Integración Económica puede ser resumida de la siguiente forma:

  • Creación de un fondo en el BCIE de 3.5 millones de Ecus para financiar programas de la pequeña y mediana industria.
  • Asesoría para reformular y replantear la estructura y funcionamiento del BCIE.
  • Apoyo financiero y técnico para reactivar el comercio regional, con un nuevo sistema de pagos que reemplazará la Cámara de Compensación, el cual será administrado por el Consejo Monetario Centroamericano. El aporte de la Comunidad está por el orden de US $ 150 millones, como condición se le pidió a los países centroamericanos levantar todas las restricciones de cualquier naturaleza que impidiera el libre comercio regional. A fin de evitar un déficit comercial en los países menos desarrollados de la región, en San José VII, Managua 1991, la CEE acordó crear un fondo fiduciario de US $ 40 millones para financiar las exportaciones de Honduras y Nicaragua, este fondo será depositado en los Bancos Centrales y administrado, según el convenio, por éstos.

Una vez más se reitera la necesidad en la cual están los países centroamericanos de integrarse como única alternativa para atraer las inversiones extranjeras, fortalecer la democracia, recuperar la economía regional y alcanzar la transformación política, económica y social.

Aspectos Económicos:

En materia de cooperación, las relaciones entre la Comunidad y Centroamérica (al igual que para toda Latinoamérica) han estado condicionadas a la evolución de las políticas comunitarias y a la situación política interna de los países. A partir de 1987, a raíz de la decisión del Consejo del 22 de junio de 1987, se aumentan los niveles de cooperación de la Comunidad con Latinoamérica; los principios a seguir en materia de cooperación son los siguientes:

  • Mejorar el estado de los intercambios comerciales, mediante la aplicación de tarifas preferenciales y ayuda para financiar las exportaciones.
  • Intensificar la Cooperación para el Desarrollo.
  • Intensificar la Cooperación Económica.
  • Iniciar cooperación en el área de información cultural.
  • Fortalecer los movimientos de integración regional.
  • Estudiar conjuntamente los grandes problemas político-económicos de interés común.

En 1987 se celebra la primera reunión de la comisión mixta CEE-Centroamérica, la cooperación se amplía al área de ciencia y tecnología; al año siguiente, en Hamburgo, la Comunidad se compromete a apoyar el «Plan de Reconstrucción y Desarrollo de Centroamérica» presentado por los países centroamericanos, y en el cual se da un trato en el plano regional. En la actualidad, en el área se conducen tres proyectos:

  • Apoyar la reactivación de la pequeña y mediana industria.
  • Programa regional de cooperación de seguridad alimentaria.
  • Supervivencia del niño, para mejorar la salud materno- infantil.

La Comunidad es la segunda fuente de ayuda para Latinoamérica; en 1987 ascendió a US $ 1.086 millones; en 1989 pasó a 319 millones de Ecus (1,11 $ x Ecu), el 93% de esta ayuda se concedió a América Central, Haití y Países Andinos, y se concedió en forma de subvenciones a fondo perdido. Los programas de cooperación comunitaria conducidos por la CEE en Centroamérica son los siguientes:

Cooperación para el Desarrollo:

  • Ayuda técnica y financiera.
  • Ayuda alimentaria.
  • Ayuda a las Organizaciones no Gubernamentales.

Cooperación Económica:

  • Promoción comercial.
  • Cooperación energética.
  • Formación.
  • Cooperación científica.
  • Ciencia y tecnología del desarrollo.

Ayuda Humanitaria:

  • Ayuda alimentaria.
  • Ayuda a los refugiados.
  • Ayuda de emergencia.

Las características de los instrumentos de cooperación son los siguientes:

  • Cooperación para el Desarrollo:
  • Asistencia Técnica y Financiera para el Desarrollo.

Este programa que se inició en 1976 es el principal instrumento de cooperación. Para 1990, la asignación presupuestaria fue de 116 millones de Ecus, la prioridad se asigna al área rural, el presupuesto hasta 1989 se reparte en un 74% para agricultura, 5% para pesca, 10% para el sector servicios. Estas ayudas son donaciones en un 100% En 1980 se decidió un aporte para los países de América Central en un monto de 150 millones de Ecus por  tres  años, en 1991 se previó un aporte de US $ 30 millones para desarrollos pesqueros en el área centroamericana. El aporte entre 1976‑1988 en millones de Ecus fue  de  175,26 por país y 121,25 por región.

  • Ayuda Alimentaria:

Esta ayuda tiene por objetivo contribuir a cubrir el déficit alimentario y a favorecer la autosuficiencia alimentaria. Una parte se utiliza para financiar proyectos de desarrollo rural.

La ayuda a Centroamérica entre 1976 ‑ 1988 en millones de Ecus fue de 166,96. La donación más importante de la Comunidad es en esta área, desde 1989 el 40% de los gastos se reparte entre América Central, El Caribe, Perú y Bolivia, cuando se trata de cubrir el déficit alimentario la ayuda se compone de cereales, leche, mantequilla, aceite vegetal y judías.

  • Ayuda a Organizaciones no Gubernamentales:

Este tipo de ayuda permite en la práctica un rápido apoyo, sin intermediarios, al beneficiario, «una gran parte de la ayuda alimentaria, de la ayuda de emergencia y de la ayuda a los refugiados se distribuye a través de organizaciones no gubernamentales» (Europa Información ‑ 1990). El nivel de efectividad de esta ayuda es elevado ya que el receptor de la misma se beneficia en forma directa y no permite una distracción de fondos común en la «burocracia latinoamericana». La ayuda entre 1976‑1988 fue de 25,40 millones de Ecus, cuadro Nº 21.

  • Cooperación Económica e Industrial:

Dentro de la cooperación económica e industrial se contemplan los siguientes programas:

  • Promoción Comercial:

Es un instrumento para promover las exportaciones y sus mercados.

  • Cooperación Científica y Tecnológica:

Este programa busca «desarrollar un diálogo concreto y en profundidad con las autoridades científicas de los países beneficiarios en función de sus necesidades y prioridades» (Europa Información ‑ 1990).

  • Formación:

Mediante este programa se facilita la «transmisión de conocimientos y experiencias europeas a los ciudadanos latinoamericanos en una amplia  gama de sectores» (Ob.cit.).

  • Cooperación Energética:

Con este programa se contribuye a la planificación y desarrollo de nuevas fuentes de energía, en especial renovables. El Mercado Común Centroamericano ha sido uno de los beneficiarios de este programa.

En total dentro de este programa, hasta 1988 es de 4,57 y 2,80 millones de Ecus ‑país y región‑.

  • Ayuda Humanitaria:

La ayuda humanitaria dentro de los programas de cooperación con Centroamérica, comprende tres áreas: la alimentaria ‑tratada en la Cooperación para el Desarrollo‑; la ayuda para los refugiados y la de emergencia.

  • Ayuda para los Refugiados:

Este programa es muy importante en especial en  la  década de los noventa, en virtud de la tendencia a la solución de conflictos internos en Nicaragua y la esperanza de una solución a corto plazo en El Salvador. Se estima que un «15% de la población de la región debió bruscamente abandonar su lugar de residencia: 1.5 millones eligió el exilio; cerca de un millón encontraría refugio en un país vecino, otro millón se desplazó dentro del propio país» (Abou, ob.cit). La afirmación anterior nos da una idea de la problemática que encara Centroamérica por el alto número de la población que debió abandonar sus lugares de vida habitual como consecuencia de los conflictos regionales. En tal sentido, la ayuda proporcionada totalizaba en 1988 la cantidad de 14,6 millones de Ecus. Por otra parte, se debe indicar que el representante en Caracas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para las Migraciones manifestó recientemente a funcionarios de los países centroamericanos la existencia de un programa por el orden de US $ 40 millones destinado a la repatriación de talentos en el área. Dicho programa comprende boleto aéreo de regreso a su país y un complemento de sueldo por US $ 500 hasta por un máximo de dos años. La CEE se comprometió a proporcionar un aporte de recursos para la repatriación de refugiados y evacuados, hasta el momento se ha apoyado a refugiados de Guatemala en México y desplazados de Nicaragua y El Salvador hacia Honduras y Costa Rica.

  • Ayuda de Emergencia:

Esta ayuda se proporciona ante situaciones de catástrofe natural, tiene un mínimo de requisitos a fin de proporcionarla en el menor tiempo posible.

Perspectivas:

Las aspiraciones de Centroamérica en el marco de sus relaciones con la CEE están dirigidas hacia tres áreas fundamentales: deuda externa; acceso al sistema de preferencias generalizadas y el desarrollo de proyectos conjuntos de cooperación industrial con sectores privados. Este último puede ser en el futuro el área donde la Comunidad puede desempeñar un papel más activo hacia América Central. Uno de los planteamientos que con mayor fuerza llevó Centroamérica a la reunión interministerial de San José VII, fue el desarrollo de programas socioeconómicos similares al programa norte-sur sobre la droga aplicado a países productores de droga. La razón expuesta fue la de existir en América Central una situación especial como es la de la guerra, esta proposición hasta el momento goza de aceptación dentro del seno de la CEE. El acceso al Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) sería el mayor incentivo de exportación que se podría aplicar a Centroamérica ya que permitiría la entrada al mercado europeo libre de derechos aduanales o la aplicación de una tasa preferencial. Hasta el momento, la CEE ha desarrollado una serie de medidas en forma gradual para permitir el acceso de productos de Latinoamérica, los cuales en forma cuantitativa no representan la totalidad de las aspiraciones de los países del Istmo centroamericano.

En 1990, la Comunidad acordó un aumento en la ayuda a Latinoamérica; en diciembre, el Grupo de los Doce estableció un aumento de la ayuda del 70%. Mediante el acta de Roma se firmó un acuerdo con el Grupo de Río para fomentar la cooperación económica y el diálogo político. Los países centroamericanos se beneficiaron a partir de ese año de un proyecto de integración comercial regional, a tres años, y por un monto aproximado de US $ 250 millones. La reciente conferencia de Managua abrió las puertas a nuevos programas de cooperación, los cuales buscan fortalecer la integración regional.

Félix Monteira, en un artículo publicado en «El País» de Madrid (El Mundo – 1991) atribuye el cambio de actitud al ingreso de España y Portugal a la CEE, a lo cual se deben agregar otros factores como son el predominio total de regímenes democráticos en el área; los esfuerzos para buscar la paz;  la decisión de fortalecer la integración regional a través del MCCA, BCIE y el Parlamento Latinoamericano. Sin esta estructura, aún no consolidada, cualquier ayuda estaría condenada al fracaso, en especial si se toma como premisa vital para Centroamérica, la integración, además con dos países sumidos en graves conflictos internos; con una carrera armamentista a nivel regional promovida por la ayuda exterior, este/oeste, que alcanzó cifras nunca vistas en el área y con múltiples problemas económicos y sociales, no puede haber integración.

De proseguir la estabilidad política en el área, reafirmada con la alternabilidad democrática en Nicaragua y el progreso de las conversaciones de paz en El Salvador, Centroamérica en un clima de paz, podrá sacar provecho a los programas de cooperación, no tan sólo los de la CEE, sino también los de otros países como los Estados Unidos, México y Venezuela, para mejorar el estado actual en que se encuentra la economía regional y las situaciones de desequilibrio social existentes que afectan a los grupos humanos más desposeídos.

III.2.  UNION DE REPUBLICAS SOCIALISTAS SOVIETICAS (URSS).

El Secretario General del Comité Central del  Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Mijaíl Gorbachov, en la inauguración de la XIX Conferencia en Moscú el 28 de junio de 1988, expresó refiriéndose a las relaciones internacionales: «Damos prioridad como antes, a las relaciones con los países socialistas. Junto con nuestros amigos ‑sobre la base bilateral y multilateral, en el marco del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME)‑ abordamos la solución de las tareas clave del progreso tecno-científico del desarrollo en formas modernas de colaboración económica» (Índice – 1988). Estas palabras permiten inferir que las motivaciones ideológicas tienen un papel primordial en las ayudas que la URSS y los países de Europa Oriental proporcionaban a algunos países de su esfera ideológica. En el cuadro Nº 22 se proporcionan cifras no oficiales de la ayuda del CAME  a nivel mundial para el año 1986, lo cual corrobora la afirmación anterior. En cuanto a América Latina dos países, Cuba y Nicaragua, reciben el 18,37% y el 3,59% del total mundial de la ayuda, cifras que además representan el 23,0% del total de la ayuda para el desarrollo que recibió América en 1986 de diversas fuentes de ayuda. Wolf Grabendorff (Ob.cit) atribuye la ayuda a Nicaragua y Cuba al «conflicto Este-Oeste», lo cual significó «ventajas transitorias o relativamente largas, adquiriendo un peso mayor en su política exterior como consecuencia de llevar a la práctica un comportamiento diferenciado de alianzas, lo que hubiese sido inimaginable sin las relaciones tensas entre las dos superpotencias. Cuba y Nicaragua son el ejemplo más evidente de esto». El triunfo de Violeta Chamorro, la restricción impuesta por la Unión Soviética, como consecuencia de su situación política interna y la de los países de Europa del Este, se conjugaron para una suspensión de la ayuda a Nicaragua[3] y una restricción-sinceración de las relaciones económicas con Cuba. Es decir, si el sandinismo con su orientación ideológica procomunista, a pesar de su declaración a favor de la socialdemocracia, no hubiere triunfado en Nicaragua (1979), es posible que la URSS y sus aliados tampoco hubieren hecho presencia política y económica en el ambiente centroamericano, limitándose al apoyo sostenido a la revolución cubana desde su triunfo en 1959

La política de relaciones exteriores de la URSS es desarrollada por el ministerio del Exterior, a través del cual se fija la línea de desarrollo; a partir de 1988, se plantea una nueva línea según los cambios producto de la perestroika. Existe la necesidad de cambiar la forma sostenida hasta ese momento de relaciones con países del Tercer Mundo y se plantea la búsqueda de una relación participativa por ambas partes. De manera general, se puede decir que no existen programas de cooperación como los desarrollados por Occidente, si se toma como base la acción política de desarrollo general, a partir de la cual se firman convenios intergubernamentales a través de los cuales se plantean los desarrollos de otros convenios para áreas especificas: económica, militar, científico, cultural, técnico y otros. En la actualidad, la URSS mantiene convenios intergubernamentales en Latinoamérica y El Caribe, entre otros, con los siguientes países: Colombia, Cuba, Guyana, Jamaica, Nicaragua, Perú y Venezuela (1976)⁽[4]⁾.

La mayor parte de la deuda contraída por Nicaragua con la URSS, corresponde a suministro de petróleo y derivados. Como Venezuela suspendió el Acuerdo de San José en 1983 por mora en los pagos, a partir de ese año y hasta 1990 el abastecimiento de petróleo a Nicaragua lo realizó la Unión Soviética. Mijaíl Gorbachov en su libro Perestroika, justifica la presencia de la Unión Soviética en Nicaragua por la misma actitud de los Estados Unidos, una vez se produce el triunfo de los sandinistas y señala que sólo priva una «… justificación ideológica trillada para una guerra no declarada contra un pequeño país… Nos parece ridículo cuando oímos argumentos en el sentido de que Nicaragua amenaza la seguridad de los Estados Unidos y que van a establecerse allí bases militares soviéticas, bases que los norteamericanos supuestamente conocen y de las cuales, yo por lo menos, nunca oí hablar», en cuanto a las futuras relaciones con América Latina, en los tiempos de la perestroika señala, «…no buscamos ningún provecho en América Latina. No queremos ni sus materias primas ni su mano de obra barata. No vamos a explotar actitudes antinorteamericanas y aún menos echar leña al fuego, ni trataremos de socavar los tradicionales vínculos entre América Latina y Estados Unidos. Eso sería una improvisación temeraria y no una política sana y somos realistas, no aventureros imprudentes.

Pero nuestras simpatías siempre están con los países que luchan por su libertad e independencia. Que no se interprete mal esto».

En cuanto a las relaciones con los Estados Unidos, llama a solucionar en forma conjunta los problemas actuales de la humanidad, en especial los del Tercer Mundo, por un único camino, cual es, el de la cooperación, este aspecto lo concluye señalando que «Estados Unidos puede coordinar la ayuda de otros países occidentales. Y repito: todo eso sólo traería beneficios», una frase que coincide, para Centroamérica, con la propuesta de cooperación del Gobierno de Estados Unidos, (NOV‑1990) denominada «Asociación para la Democracia y el Desarrollo de América Central», y nos permite inferir que el papel de la URSS en el área será de pasivo observador del desarrollo de los acontecimientos.

III.3.  ESTADOS UNIDOS.

Las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica han estado signadas por un ambiente de «desigualdad en el desarrollo de la dominación y la dependencia» (Boersner y otros, 1977). Simón Alberto Consalvi (Ob. cit.) atribuye a Henry Kissinger la afirmación «La América Latina está constantemente tentada a definir su independencia y unidad por medio de la oposición a los Estados Unidos», a lo cual responde con una inversión «Los Estados Unidos están constantemente tentados a considerar la búsqueda de independencia y unidad por parte de América Latina, como una confrontación o un ataque dirigido contra ellos»; si bien es cierto que las relaciones no deben ser de «confrontación» o «sumisa»  también  lo es que los Estados Unidos han jugado en Latinoamérica y sobre todo en Centroamérica su rol de potencia hegemónica en una salvaguarda constante de sus intereses políticos y económicos en el área, negarlo sería, al decir popular, «querer tapar el sol con un dedo», y abstenerse en formular comentario un signo de ignorancia de las relaciones históricas de los Estados Unidos con Centroamérica. Desde la confrontación Doctrina Bolívar⁽[5]⁾ y Doctrina Monroe en el siglo pasado hasta hoy son muchos los hechos que llevan a calificar la relación de los Estados Unidos hacia Latinoamérica de hegemónica y desarrollo de potencialidad absoluta en el plano económico, político y militar. El General José Antonio Páez en su autobiografía y sobre la doctrina Monroe señaló: «La tal doctrina Monroe parece haber sido interpretada de dos modos muy distintos: para unos es un supuesto derecho que tiene una nación de no dejarse apoderarse a otra de un territorio que en caso de cambiar de dueño, a nadie sino a ella debe pertenecer; para otros, indudablemente más generosos, es la Santa Alianza de los pueblos americanos contra las injustas pretensiones de la liga de gobiernos europeos; pero la historia no presenta un sólo ejemplo de haberse puesto en práctica semejante principio desde los tiempos de Monroe hasta el Presidente Johnson» (Acosta, 1983). La  Enmienda  Platt ⁽[6]⁾ y  el Corolario Roosevelt ⁽[7]⁾ complementan las expresiones de la doctrina Monroe, la experiencia señala que la política exterior de los Estados Unidos hacia Latinoamérica, en especial Centroamérica, presenta un saldo negativo del cual emerge una natural desconfianza, los aspectos más resaltantes en los últimos 170 años, cronológicamente son los siguientes:

1825   El presidente John Q. Adams amenazó con el uso de la fuerza a fin de evitar una campaña organizada por Colombia y México para liberar Cuba y Puerto Rico. El punto 3 de la convocatoria al Congreso de Panamá señalaba: «Considerar la condición de las islas de Puerto Rico y Cuba; la conveniencia de una expedición combinada para liberarlas del yugo español y la proporción de tropas con que cada Estado debería contribuir a la empresa; y determinar si las islas serían incorporadas a alguno de los Estados confederados  o  dejarlas   en  libertad  de de escoger su propio gobierno» (Acosta – 1983). La guerra con España permitió a los Estados Unidos apoderarse de las islas de Cuba, Puerto Rico, las Filipinas y Guam. Las tres últimas pasaron a depender políticamente de los Estados Unidos y a Cuba se le dió un «status» especial mediante la enmienda Platt.

1846   Declaración de Guerra a México. Anexión de Texas, California y Nuevo México.

1855   William Walker, Jefe de una tropa mercenaria, financiada por intereses económicos de Estados Unidos desembarca en Nicaragua y toma el gobierno, a posteriori trató de apoderarse de toda la América Central, fue derrotado después de varios años de guerra.

1880   Comienza la exportación de capitales de Estados Unidos hacia los países del Continente. Presentación en 1881 del proyecto de unión aduanera por parte del secretario de estado James Blaine.

1897   Inglaterra reconoce los intereses de Estados Unidos en el Caribe y en la parte septentrional de América del Sur «al aceptar el principio de arbitraje en el conflicto anglo-venezolano sobre las fronteras de Guayana Británica» (Boersner y Otros – 1977).

1898   Guerra Hispano Americana.

1903   Separación de Panamá de Colombia.

Aplicación de la Doctrina Monroe ante la intervención alemana, inglesa e italiana en Venezuela.

1908   Se activan las inversiones en América Latina. Diplomacia del Dólar.

1908   Intervención en Honduras, Nicaragua, Cuba, Haití y Santo Domingo.

1912

1912   Intervención en México; Nicaragua. Ocupación militar de Haití

1920   (dieciocho años) y Santo Domingo (ocho años).

1933   Política del «Buen Vecino»: aceptación de la 1945no intervención,

1945   anulación de la enmienda Platt, retirada de las tropas de Haití. Apoyó los gobiernos de Somoza en Nicaragua y Trujillo en República Dominicana.

1954   Contribución en Guatemala para derrocar a Jacobo Arbenz.

La mayor atención de los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial ha estado sobre Europa y Asia. América Latina ha logrado vigencia sólo en situaciones de crisis como la cubana, cuya respuesta fue la «Alianza para el Progreso» del presidente Kennedy, muerto éste el programa concluyó; la Iniciativa para la Cuenca del Caribe del presidente Reagan como respuesta a la situación generada en Centroamérica por el triunfo del sandinismo en Nicaragua y, por último, la Iniciativa para las Américas del presidente George Bush para tratar de solucionar la problemática económico-social de Latinoamérica y afianzar los regímenes democráticos en el área, los cuales son mayoría absoluta.

Estados Unidos es el mayor dador de ayuda hacia Centroamérica, en 1986 el 56% del total se concentró en Honduras, El Salvador y Costa Rica, países a los cuales se les asigna un gran valor por parte de la política exterior de los Estados Unidos. La ascensión al poder de Violeta Chamorro (1990) aumentó más la atención, la ayuda en la actualidad a este país está por el orden de US $ 1 millón diarios constante de medicinas, alimentos, programas agrícolas y otros. Recientemente la Sra. Chamorro fue recibida en Washington por el presidente Bush, el fin de su visita  fue solicitar ayuda para solventar los atrasos de su país en los organismos económicos como el Banco Mundial, BID, a fin de poder obtener dinero fresco de estos entes financieros para iniciar la reconstrucción de su economía. El monto de los atrasos es de US $ 360 millones de dólares, la deuda total de Nicaragua está en el orden de los US $ 11.000 millones. El apoyo de los Estados Unidos durante el primer año de gobierno de la Sra. Chamorro ha sido decisivo para afianzar el proceso democrático. La ayuda total acordada por el Congreso de los Estados Unidos está en el orden de US $ 541 millones de los cuales habían sido entregados hasta el 31 de marzo de 1991 US $ 207 millones y US $ 50 millones se destinaron para el pago de la deuda atrasada con el BID y el BM.

Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID):

La AID es un organismo del gobierno de los Estados Unidos creado con el fin de contribuir a mejorar el nivel de vida de los países en vías de desarrollo y fortalecer los gobiernos democráticos. La ayuda de la AID se concentra en dos grandes áreas: asistencia para el desarrollo y proporción de fondos de asistencia económica. Los primeros abarcan las siguientes áreas:

  • Desarrollo agropecuario, rural y nutricional.
  • Paternidad responsable.
  • Educación y desarrollo de recursos humanos.
  • Energía, organización privada y voluntaria, y actividades seleccionadas.

Los programas de asistencia económica están elaborados para:

  • Promover estabilidad económica y social.
  • Promover la paz, prevenir crisis económicas y políticas.
  • Cooperar en el área agrícola sea mediante venta de productos agrícolas en forma concesionaria y la donación.

Los objetivos planteados por la AID en Centroamérica son los siguientes:

  • Mejorar la macro-economía.
  • Aumentar la producción agropecuaria.
  • Promover las exportaciones.
  • Mejorar los servicios de salud.
  • Mejorar las oportunidades educativas.
  • Crear más puestos de trabajo.
  • Mejorar la vivienda rural y urbana.
  • Fortalecer la democracia.

El apoyo económico se dirige a fortalecer la balanza de pagos, apoyo a la pequeña y micro industria. En el caso de Honduras se puede decir que para 1988 el gobierno de los Estados Unidos financiaba parte de la importación de trigo hasta para producir (aprox.) el 80% del pan y pastas de consumo nacional. En Centroamérica los mayores beneficiarios de la ayuda proporcionada a través de AID han sido Honduras, El Salvador y Costa Rica.[8]

En especial, la ayuda resulta vital para fortalecer los programas de ajustes estructurales de la economía en cada uno de estos países, en 1987 el presidente hondureño Azcona Hoyos en correspondencia dirigida al Embajador de Estados Unidos en su país señalaba:

«A fin de mejorar la coordinación intragubernamental y acelerar la ejecución  del Programa de Reformas Estructurales planteamos solicitar a la AID financiamiento para un paquete complementario de asistencia técnica y de recursos para capacitación para las dependencias claves involucradas en la implementación del Programa. Mi gobierno también está solicitando asistencia técnica del FMI y del BIRF… las medidas de estabilización y ajuste estructural en 1987, ameritan niveles más altos de asistencia de toda la comunidad financiera internacional.»

Lo anterior nos permite calibrar la situación económica de Honduras que sigue siendo la de niveles más bajos en Centroamérica, junto a los de Nicaragua.

Iniciativa para las Américas:

La Iniciativa para las Américas es una proposición de relaciones económicas (deuda, comercio e inversión) aún no definidas, propuesta por el presidente Bush de los Estados Unidos en junio de 1990.  Entre  los problemas que confronta la Iniciativa está la falta de definición, uno de los aspectos cuestionables es el carácter bilateral y no regional de las relaciones. El SELA, a través del Secretario General Carlos Pérez del Castillo informó de la preparación de un documento a discutir en Caracas el próximo mes de abril en el cual señala «que una asociación de Estados Unidos con la región latinoamericana requiere el diálogo, consulta y negociación para establecer mecanismos que permitan identificar intereses mutuos y compartidos, donde hay un importante espacio para que la región pueda hacer sus propios aportes en materia de deuda, comercio e inversión» (El Nacional 12/04/91). Las mayores objeciones se hacen a los aspectos que condicionan la bilateralidad, reducción de la deuda([9]) y el acceso a organismos financieros internacionales. En este mismo orden de ideas, se considera mínima la reducción de la deuda bilateral a la región, «3% de los 432 mil millones de la deuda total regional, de los cuales 100 mil millones fueron contraídos con Estados Unidos» (Ibid), también son insuficientes los US $ 100 millones previstos en materia de inversión en el área durante un lustro, otra aspiración del SELA es que se reconozca el principio de reciprocidad relativa dada la diferencia en desarrollo que existe entre los Estados Unidos y los países del área, y entre estos mismos.

Stephen Hellinger([10]) (El Nacional, 21ABR91), señala como razones de Estados Unidos para promover la Iniciativa de las Américas, las siguientes:

  • La situación financiera de los Estados Unidos.
  • La expansión económica del Japón en Asia.
  • La modificación del panorama económico en Europa por la integración en el MCE y su rol en Europa del Este.
  • Fracaso de las negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo comercial internacional en el marco del GATT.

A su juicio, la IA es un plan muy ambicioso que además de mejorar las perspectivas económicas del área, permitirá la expansión de empresas norteamericanas, ya que se prevé un fondo de US $ 1.500 millones para promover reformas que permitan la apertura económica, el dinero para el fondo está aún pendiente de aprobación por el Congreso.

Las críticas que le hace Hellinger a la IA es en cuanto al verdadero efecto de la reducción de la deuda puesto que muy poca fue contraída con el gobierno de los Estados Unidos([11]). Los intereses de los gobiernos latinoamericanos están compartidos, a algunos favorece el programa de inversiones y los acuerdos de libre comercio mientras  otros  se     interesan  por la reducción sustancial de la deuda contraída por créditos blandos, deuda al fin, que constituye una pesada carga para los países de Centroamérica y El Caribe, además la deuda se constituye en una «fuente de incertidumbre macroeconómica para posibles inversionistas» (WALKER, 1991), para países como Honduras donde la mayor parte de la deuda externa pública es con agencias del gobierno de Estados Unidos, la proposición de reducción es importante para su economía. Una de las condiciones de someterse a un ajuste estructural supervisado por el FMI o el BM, tiene un significado relativo en especial para Centroamérica, en el cual ya se tiene experiencia en este sentido. Costa Rica acordó en 1985 someterse a un PAE; Honduras en 1988 y 1990; El Salvador con el apoyo de la AID inició su propio PAE, lo cual le permitió un apoyo por parte del FMI de US $ 50 millones en 1990; Guatemala y Nicaragua están en vías de adoptar un programa de ajustes, según Walker (Ob. cit.) la fundamentación teórica de los PAE es «coherente» y plantea una relación entre «aranceles externos, las tasas de cambio y la distribución de la renta», atribuye a los propulsores de esta teoría el propugnar una igualdad social por tres razones, a saber:

«Primero, por dirigir la selección de tecnología hacia opciones más intensivas en el uso de obra… (Aumento de puestos de trabajo)… Segundo, por enfocar el proceso de desarrollo en el sector agrario, donde se hallan las familias más pobres. Y tercero, por romper el círculo corrupto en el cual los recursos públicos, muchas veces conseguidos a través de préstamos externos, han ido a descansar en las cuentas de estrechas élites…»([12])

En la segunda mitad de 1990 la evolución de la iniciativa fue afectada por los sucesos del Golfo Pérsico, la atención del gobierno estuvo en prioridad sobre esta región, por los momentos la decisión parece estar en manos del Congreso de los Estados Unidos, el cual deberá aprobar las acciones que constituyen la esencia de la iniciativa: Fondos para inversión, condonación de deuda, acuerdos de preferencia comercial; la creación de una zona de libre comercio que abarque todo el continente, se constituye en un punto vital para la IA, quizás el más difícil de todo el programa por tener visos de utopía.

Asociación para la Democracia y el Desarrollo de América Central (ADD):

No se había consolidado la idea de la «Iniciativa para las Américas», cuando el propio gobierno de los Estados Unidos lanza una propuesta de cooperación para Centroamérica denominada «Asociación para la Democracia y el Desarrollo de América Central». Aún no se define su relación con la IA, si forma parte de ésta, o se trata de un programa de cooperación acelerado hacia C.A. ante los problemas que confronta y la magnitud del área que abarca la IA. Esta propuesta tiene como objetivo unificar esfuerzos y dar un uso racional a los recursos que se proporcionan al área centroamericana. Es un plan ordenador y canalizador de esfuerzos y recursos, hasta el momento sólo se trata de consultas, la primera se realizó en Washington, a la  cual  asistieron organismos y países que prestan apoyo financiero a C.A.: CEE, Grupo de los Tres, Canadá, Japón, BM, BID, FMI, OEA, ONU, además del propulsor del proyecto, Estados Unidos y los países centroamericanos, inclusive Panamá y Belice.

Previamente los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y México en su reunión de Tuxtla Gutiérrez (México), el pasado mes de enero, a este respecto acordaron que la opinión de Centroamérica, en caso de materializarse el Programa, debe ser determinante en cuanto al establecimiento de las prioridades. La reunión constitutiva de la ADD celebrada en el mes de abril de 1990, no pasó de ser lo que su nombre expresa «constitutiva», y no tiene aún proposiciones concretas sobre como materializar la idea de cooperación multilateral, quizás lo más importante sea el reconocimiento a la evolución política de la región lo cual ha permitido a Centroamérica tener por primera vez en muchos años gobiernos democráticos.

La ADD ha sido recibida con beneplácito en CA, pero existen serias dudas en cuanto a los efectos que este programa tendrá en sus relaciones con otros países cooperantes, en especial con la CEE y del Grupo de los Tres. Se aspira que este programa pueda actuar de la misma forma y a la par de otras iniciativas de cooperación ya experimentadas: Programa de Acción Económica para Centroamérica (PAECA), el Plan Especial de Cooperación para Centroamérica, el Acuerdo de Luxemburgo y el Acuerdo de San José.

Esta iniciativa de los Estados Unidos ha sido vista con reserva; se piensa que con esto se busca pasar por alto los compromisos bilaterales ya existentes para asumirlos de manera regional e involucrar a todos los cooperantes en un programa bajo la rectoría de los Estados Unidos; para salir al paso a estas ideas el Departamento de Estado inició consultas por separado con organismos internacionales y  países cooperantes, no insistió en figurar en la Secretaría, ni ser sede de la primera reunión ministerial la cual se efectuó en San José, Costa Rica.

La CEE ve esta iniciativa con mucha reserva, en especial porque no se quiere involucrar en ninguna relación con Centroamérica que tenga o pueda tener un trasfondo político, por lo cual se plantea que el condicionamiento político debe estar fuera de cualquiera iniciativa de cooperación; otro aspecto es el referente a acuerdos y programas ya existentes, los cuales no deben ser afectados por la proposición ni generar duplicación de esfuerzos.

Venezuela debe tratar con cuidado estas iniciativas ya que muchas han terminado convertidas en aparatos burocráticos estériles, y pueden afectar los vínculos actuales con el área; por otra parte prevalecen para este programa los mismos efectos negativos que se aprecian en la propuesta de México para manejar el Programa de Cooperación de San José a través del BID, en lo concerniente a la deuda actual y asignar recursos financieros a un ente extra-regional, el cual se desconoce y no podemos obligar a actuar conforme a los intereses nacionales, así mismo no existe garantía que los Estados Unidos una vez consolidada la ADD establezca condicionamientos para la vigencia del programa o simplemente se extrañe del mismo por una decisión que no sea de su agrado o no favorezca sus intereses en la región.

Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC):

La Iniciativa para la Cuenca del Caribe es un programa económico desarrollado por los Estados Unidos a partir de 1983 en Centroamérica y El Caribe. Para algunos analistas fue una política de la administración Reagan para aliviar los problemas económicos y sociales del área y evitar movimientos triunfalistas como el sandinismo en Nicaragua, se le compara en mecanismos acción-efecto con la Alianza para el Progreso y su propósito de contribuir a frenar la expansión del comunismo, fomentado en Cuba, en América Latina.

Este plan de un éxito relativo, permitió a los países beneficiarios colocar determinados productos y mercancías en el mercado estadounidense con aranceles preferenciales.

⁽[1]⁾ Artículo reproducido en el Diario El Mundo de Caracas en su edición del 13 de Abril de 1990.

⁽[2]⁾ Francia presenta, en 1950, un plan para unificar las industrias del Carbón y Acero, con el propósito a corto plazo de reconciliar a los países europeos que habían estado en guerra y a largo plazo, establecer una Federación Europea. En 1951, se firma el Tratado de París entre Bélgica, República Federal de Alemania, Francia, Italia, Luxemburgo y Países Bajos para crear la Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA). El éxito de la CECA los lleva a conformar en 1957 la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de Energía Atómica (EURATOM). Dinamarca, Irlanda y Gran Bretaña ingresas en 1973. Grecia lo hace en 1981. España y Portugal en 1986, para dar lugar a la Comunidad de los Doce.

⁽[3]⁾ La deuda externa de Nicaragua con la URSS y países de Europa del este se estima en US $ 3.500 millones.

[4]⁾  Según información obtenida en la Oficina Comercial de la URSS en Venezuela, no se disponen de cifras oficiales sobre el volumen del intercambio comercial y estado de la deuda.

⁽[5]⁾ Fundamentada en el hispanoamericanismo en la cual por razones culturales y políticas no se encontraban los Estados Unidos, país el cual en su carta a Campbell le pareció como «destinados a plagar la América de miserias a nombre de la libertad» (BOLIVAR ‑ 1947).

[6]⁾  «Que el gobierno de Cuba nunca firme ningún tratado ni pacto alguno con ninguna potencia o potencias extranjeras que hagan peligrar o que tiendan a hacer peligrar la independencia de Cuba, ni que en forma alguna autorice a ninguna potencia o potencias extranjeras a obtener, ya sea para colonización o para fines militares o navales u otros, alojamiento o control de cualquier parte de la isla» (CONNELL‑SMITH ‑ 1971)

[7]  «El mal proceder crónico, o la impotencia resultante de un relajamiento general de la sociedad civilizada, pueda requerir en última instancia, en América como en otras partes, la intervención de algún país civilizado y en el Continente americano la adhesión de los Estados Unidos a la Doctrina Monroe puede obligar a este país, por poco que lo desee, al ejercicio de un poder policial internacional, en casos flagrantes de tales malos procederes o impotencia» (Ibid).

⁽[8]⁾  No se disponen de cifras oficiales, para 1988 Honduras había recibido un estimado de US $ 1.200 millones, claro está que para estos países la ayuda experimentó un aumento considerable en los últimos ocho años, como consecuencia de la crisis regional.

[9]⁾ Las condiciones para reducir la deuda son las siguientes:

  • Aplicar un programa de ajuste estructural diseñado por el FMI o BM.
  • Establecer régimen de inversión abierta.
  • Acordar con los acreedores un esquema satisfactorio para cancelar la deuda comercial.

[10]⁾ Director ejecutivo del Grupo para Políticas de Desarrollo Alternativas con sede en Washington.

⁽[11]⁾ El Congreso de los Estados Unidos en noviembre condonó US $ 1.700 millones en préstamos del gobierno. En la actualidad considera la condonación de US $ 7.000 millones otorgados en préstamos blandos, según Hellinger esto representa el 3% del total de la deuda latinoamericana.

⁽[12]⁾ Subrayado del autor de la tesis.

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CAPITULO IV

CONCLUSIONES

IV.1.   REVISION DEL PROBLEMA Y PROCEDIMIENTOS.

El problema y los objetivos trazados permitieron orientar todo el proceso de investigación por lo cual no hubo necesidad de reformular el problema y los objetivos como de reorientar la investigación. Fue necesario formular dos objetivos específicos adicionales, primero, para determinar sí los Programas de Cooperación energética son una acción de política Exterior, el segundo, determinar sí los programas de cooperación tienen implicaciones militares para el Estado Venezolano.

El desarrollo del esquema metodológico siguió el orden previsto en el proyecto:

  • Planeamiento e inicio de la investigación.
  • Observación y recopilación.
  • Clasificación y concentración.
  • Redacción y análisis y
  • Elaboración del informe.

El trabajo de campo tuvo tres acciones completamente diferentes para la recolección de información:

  • Primera: Entrevistas a personalidades relacionadas con la situación centroamericana con requerimientos del Banco de Preguntas – Anexo Nº 7.
  • Segunda: Investigación sobre fuentes de primer orden es decir sobre documentos oficiales no clasificados,  tales como los acuerdos de cooperación a fin de llegar a una concepciónpropia de los acuerdos y de sus objetivos 
  • Tercera: Investigación sobre fuentes de segundo y tercer orden libros revistas  periódicos a fin de conocer la opinión de expertos y analistas internacionales sobre aspectos políticos económicos sociales y militares relacionados con el problema.

El esquema propuesto y aplicado a esta investigación permitió el estudio del problema planteado y alcanzar los objetivos formulados en el proyecto  no se aprecio restricciones a este respecto.

IV.2.   CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.

Los Programas de Cooperación Energética iniciados por Venezuela y México en 1980 tienen un carácter determinante para la economía centroamericana al poder cubrir la casi totalidad de las necesidades de petróleo y derivados de los países de la región. No se puede atribuir a este programa como tampoco a otros de cooperación económica la facultad de solucionar la crisis económica  política y social que atraviesa America Central pero sé se constituye en un factor al cual que se puede llamar reactivo con capacidad de retardar o acelerar la crisis. Esto no significa que la crisis no tiene solución. Sí la tiene  pero  ningún analista que se respete puede darla respuesta y menos asignarle un periodo de tiempo corto, mediano o a largo plazo. Quizás mañana despertemos y los centroamericanos sorprendan al mundo como lo hizo la Europa del Este y den solución por lo menos a los problemas políticos causantes de la crisis y construyan las bases para alcanzar unos mecanismos reales y efectivos de integración donde se dejen a un lado el recelo la desconfianza y el temor.

En cuanto a los efectos del programa sobre los procesos de paz en la región y sus implicaciones en la estabilidad política no se disponen de variables que permitan cuantificar sus logros. Sin embargo  se puede decir que en los diez años de vigencia del programa la región ha evolucionado hacia la democracia, la última experiencia de la alternabilidad en Nicaragua así lo confirma  y permite por vez primera en muchos años tener un predominio de regímenes democráticos, en el área,  lo cual favorece la integración y las políticas de cooperación que se conduzcan desde cualquier ambiente externo hacia Centroamérica. La mejor contribución de Venezuela y México ha sido la de aliviar la pesada carga de la factura petrolera y sus efectos negativos sobre los proyectos de desarrollo.

La relación entre Centroamérica y los centros de poder estudiados –CEE, URSS y USA­ nos permiten afirmar que la ayuda está condicionada y su proporción no es lo que la región espera para salir de la situación de crisis en que se encuentra. La CEE  aunque no tiene un condicionamiento político  existe el geográfico lo cual no se puede negar  aunque con la presencia de España y Portugal en la Comunidad y el panorama actual de los gobiernos democráticos en Centroamérica han contribuido a un aumento en el monto de los programas. Se reconoce que la mayor parte de esta ayuda es no reembolsable pero  Centroamérica aspira  entre otras cosas  a tener el acceso de sus productos agrícolas al MCE con tasas arancelarias preferenciales. De igual forma se espera la llegada de inversionistas de la Comunidad para mejorar el panorama de las exportaciones y afianzar la ayuda económica y técnica para hacer una realidad al Parlamento y el Mercado Común Centroamericano.

La presencia de la Unión Soviética ladetermina la comunión ideológica la actualidad en Centroamérica en ese sentido indica que por la derrota del sandinismo y el estado de la situación interna de la URSS han ocasionado la suspensión de la ayuda que se venía prestando a Nicaragua. La mejor cooperación en este país es el de no presionar a Nicaragua para el pago de la hasta ahora la Unión Soviética ha sido muy considerada en este sentido y renegociarla misma  sé es posible en las mismas condiciones de Venezuela.

Los Estados Unidos son el mayor aportador de ayuda a Centroamérica  en especial en los países con graves problemas de orden interno o económico como Costa Rica,  Nicaragua y El Salvador. La ayuda está  condicionada a aspectos económicos y políticos. La región aspira aprovechar el acuerdo de libre comercio entre México, Canadá y USA para colocar productos semi-terminados a través de México lo cual beneficiaria su economía.

Así como Estados Unidos es el mayor aportador de recursos también es con el que se tiene la mayor deuda salvo el caso de Nicaragua con la URSS se espera que el Congreso de los Estados Unidos apruebe una condonación de deuda contraída con la AID. Esto constituye una de las mayores aspiraciones de la región en el programa «Iniciativa para las Américas». En cuanto a la ADD  este proyecto ha sido visto con mucho recelo por los demás cooperantes  en pocas palabras se piensa que los Estados Unidos quieren pasar por alto sus compromisos con el área  incorporarlos recursos de los otros programas a sus iniciativas además de dirigir la ADD  el escepticismo nace justificado porque no existe un instrumento para obligar a los Estados Unidos a continuar en la Asociación cuando se afecten sus intereses o no esté de acuerdo con algún programa o procedimiento  sin querer tomar parte o justificar una u otra posición,  está  como ejemplo el reciente caso de UNESCO.

En definitiva, los programas de cooperación económica hacia Centroamérica deben estar exentos de condicionamiento de tipo político  ideológico o económico, prevaleciendo siempre el espíritu de una real justicia social internacional y de solidaridad entre las naciones.

El papel de Venezuela en el futuro debe ser el que ha venido desempeñando hasta ahora en favor de una acción de justicia social internacional y favorecer el fortalecimiento de la democracia  sin adoptar posiciones ideológicas que afecten las intenciones reales de cooperación y la situación económica del país. La asistencia económica los países de America Central deben estar en unas relaciones de justo equilibrio y de solidaridad latinoamericana  sin menoscabo de los intereses económicos de Venezuela. El Estado venezolano deberá estar preparado para afrontar la situación de no renovación por parte de México del Acuerdo o que se deje en manos de un Organismo Internacional  como el propuesto en Tuxtla Gutiérrez la gerencia del programa. También se debe considerar la posibilidad que la ADD asuma el control de los Programas de Cooperación a nivel regional. Todas estas situaciones afectan el interés nacional e implican que se deberán proponer nuevas políticas de cooperación y prever los mecanismos para el cobro de la deuda contraída por los países centroamericanos con Venezuela.

Los programas de exploración que se conduzcan y lo sucesivo en atención a los Acuerdos de Cooperación Técnica y Minera suscritos con Honduras⁽[1]⁾  Guatemala y Nicaragua  en caso de ser positivo y comercial los hallazgos  deben ser conducidos con un criterio en definitiva técnico. Hasta ahora, la experiencia de la internacionalización indica que el mayor riesgo financiero debe ser conducido por el otro socio en el caso de los Acuerdos antes citados el mayor riesgo financiero es de PDVSA. Esto no debe ser motivo de crítica sí de riesgos se trata las transnacionales del petróleo no hubiesen perforado un pozo en Venezuela. Los resultados indican hasta ahora que fue una muy buena inversión en una época en que no se disponía de la tecnología de hoy en materia de exploración de allí la necesidad de respetar los criterios técnicos en materia de exploración.

En el desarrollo del proyecto se comprobó que Venezuela no regala petróleo a Centroamérica, no lo vende a precios por debajo del mercado. Se trata de una operación comercial como la realizada con cualquier país al cual se le suministre petróleo .El único problema presentado a éste respecto fue el estado de mora en que incurrió el gobierno de Nicaragua en 1983  por dos embarques lo cual motivó la suspensión del suministro hasta junio de 1990.

En cuanto al desarrollo de los proyectos y a los depósitos para equilibrar la balanza de pagos  se registra una deuda con pocos casos de mora» con Nicaragua y Guatemala se renegoció la deuda. En opinión de técnicos del FIV los préstamos en cuanto a concesión y recuperación sigue el procedimiento establecido a nivel internacional  con intereses a tasa libor,  o unos puntos por debajo a fin de cumplir con el verdadero sentido de justicia social internacional que tiene el Programa de Cooperación. En cuanto a deudas, Venezuela no está  en condiciones económicas de condonar la deuda como lo puede hacer los Estados Unidos con los créditos blancos al 2% que otorgó a países de Centroamérica. La situación económica de nuestro país no permite una acción de este tipo. Según lo expuesto por el Ministro de Energía y Minas en su interpelación ante la Comisión de Energía y Minas de la Cámara del Senado  la deuda a Venezuela generada por los acuerdos estaba en el orden de «121 millones y medio de dólares y del orden de los 811 millones de bolívares». Esto no debe ser confundido con estado de mora pues se trata de un conjunto constituido por préstamos a corto  mediano  largo plazo e intereses.

El modelo de política pública aplicado para estudiar el Acuerdo de San José‚ permite afirmar que los Programas de Cooperación energética Constituyen una acción dentro de la política exterior de Venezuela hacia Centroamérica es decir que por la continuidad  coherencia de su ejecución y en especial por estar fuera de toda influencia ideológica son una auténtica política exterior que en conjunción con otras acciones efectuadas en el SELA, CARICOM, Junta del Acuerdo de Cartagena, OPEP, Movimiento de los No Alineados, permiten dar a la política exterior venezolana el carácter activo de las últimas dos décadas. Dentro de la política exterior hacia Centroamérica debido a las implicaciones que la inestabilidad puede tener sobre la seguridad regional y las inversiones que en materia de hidrocarburos inicia Venezuela a partir de éste año amerita que el Factor Militar tome medidas para hacer frente a la problemática de seguridad. Entre otras  se recomienda la actualización de los planes de campaña  la organización y preparación de una unidad de despliegue rápido que puede actuar en el menor tiempo posible y con capacidad para contribuir a lograr la seguridad colectiva regional y que permita resguardar de acciones terroristas  o de otro orden  las inversiones que se realizan en atención a los acuerdos que se firmen en materia de inversión y de seguridad. Se deben ampliar el actual nivel de participación por parte de Venezuela en la formación y capacitación de personal militar de los países centroamericanos en especial hacia el área de seguridad de instalaciones petroleras. Por lo cual se deberán mantener Agregadurías Militares en cada uno de los países centroamericanos  de alto nivel técnico y calificadas para atender entre otros aspectos la problemática aquí planteada. Con estas acciones Venezuela contribuir a afianzar los nexos que en tal sentido existen en la actualidad y a fortalecer la democracia en el área.

⁽[1]⁾ El único acuerdo concretado hasta ahora es con el gobierno de Honduras en el mes de abril de 1991.

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ANEXOS

ANEXO Nº 1

Cuadros Estadísticos. (Cual es este anexo)

ANEXO Nº2

DECLARACION CONJUNTA DE LOS PRESIDENTES DE MEXICO Y VENEZUELA

 

El Presidente de la República de Venezuela, Luis Herrera Campíns, y el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, José López· Portillo, reunidos en San José por invitación del Presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio, emitieron la siguiente Declaración Conjunta:

Los Gobiernos de México y Venezuela

Reafirmando los estrechos lazos de amistad y cooperación que han existido tradicionalmente entre Venezuela y México así como entre éstos y Centroamérica y El Caribe;

Convencidos de que acciones de cooperación solidaria entre países en desarrollo son indispensables para alcanzar sus objetivos de progreso económico y social en un ambiente de paz· y libertad;

Conscientes de que todos los países deben contribuir a la realización de un nuevo orden económico internacional basado en la justicia y la equidad y, en este contexto, encontrar soluciones concretas que ordenen y racionalicen la producción, la distribución, el transporte y el consumo de energía;

Reafirmando su convicción, en consonancia con la posición común adoptada por el Grupo de los 77, de continuar la lucha por revalorar las materias primas en el mercado internacional, diversificar las fuentes de energía y racionalizar su uso a escala mundial, así como propiciar, en general, la superación de las actuales relaciones injustas entre el mundo industrializado y los países en desarrollo; y

Tomando en cuenta el propósito de ambas partes de dar prioridad al suministro de petróleo a otros países en desarrollo y considerando, asimismo, que independientemente de otras acciones bilaterales y multilaterales ya en práctica o a emprenderse, es oportuno llevar a cabo conjuntamente medidas concretas de carácter regional que contribuyan a seguir aliviando las necesidades apremiantes de países importadores netos de hidrocarburos de Centroamérica y El Caribe.

México y Venezuela, ponen en ejecución, ahora, el siguiente:

 

PROGRAMA DE COOPERACION ENERGETICA PARA PAISES DE CENTROAMERICA Y DEL CARIBE

I

Venezuela y México se proponen atender el consumo interno neto petrolero de origen importado de países del área, destinando para ello un volumen total de hasta 160 mil barriles diarios, y contribuir al financiamiento oficial correspondiente.

II

En tal virtud, el consumo interno neto petrolero de origen importado de cada uno de los países beneficiarios del presente Programa ser satisfecho, en partes iguales, por México y Venezuela.

III

Los suministros se efectuarán con arreglos a contratos comerciales que establezcan por separado Venezuela y México con los gobiernos de los países s beneficiarios del Programa.

IV

Los abastecimientos que México y Venezuela realicen dentro de este Programa se regirán por las políticas y prácticas comerciales usuales de cada uno, incluyendo las relativas a calidades disponibles y a los precios de venta de sus respectivos mercados internacionales.

V

Venezuela y México, a través de sus entidades financieras oficiales, otorgarán créditos a los países beneficiarios por el 30 por ciento de sus respectivas facturas petroleras con plazo de  años y una tasa de interés anual del 4 por ciento. Sin embargo, si los recursos derivados de estos créditos se destinan a proyectos prioritarios de desarrollo económico, en particular aquellos relacionados al sector de energía, dichos créditos podrán convertirse en otros de hasta 20 años con una tasa de interés anual del 2 por ciento.

VI

Las condiciones expresadas en este Programa se aplicarán sobre la base de que los países beneficiarios continuarán realizando esfuerzos para racionalizar el consumo interno de hidrocarburos y promover la producción doméstica de energéticos.

VII

En la medida en que las circunstancias lo permitan, se intentar que el transporte petrolero objeto de este Programa, se efectúe en los buques operados por la Naviera Multinacional del Caribe.

VIII

Sin perjuicio que el Programa se extienda a otros países de condiciones económicas similares el mismo comenzar con los volúmenes suministrados en la actualidad a los países que se especifican en el Anexo; tendrá una duración de 1 año a partir de esta fecha y ser renovable anualmente, previo acuerdo mutuo. México y Venezuela llegarán paulatinamente a la proporción del suministro que les corresponde conforme al presente Programa durante el transcurso del primer trimestre de 1981.

Los Presidentes de la República de Venezuela y de los Estados Unidos Mexicanos, suscriben la presente Declaración Conjunta, en presencia del Presidente de la República de Costa Rica, en dos ejemplares en español igualmente auténticos, en la ciudad de San José, a los tres días del mes de agosto de mil novecientos ochenta.

 

ANEXO Nº3

ACUERDO DE COOPERACION CIENTIFICA Y TECNICA EN MATERIA ENERGETICA Y MINERA ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA Y EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE HONDURAS

 

El Gobierno de la República de Venezuela y el Gobierno de la República de Honduras, tomando en cuenta el interés mutuo de ampliar y fortalecer una cooperación que posibilite el desarrollo científico y tecnológico en ambos países.

Considerando que es necesario coordinar acciones y esfuerzos en asuntos de interés común que se analizan en organizaciones y foros internacionales relacionados con la problemática del sector energético-minero.

Animados por la voluntad política de lograr una auténtica integración en el marco de una acción solidaria.

Con el deseo de establecer bases sólidas y prácticas para profundizar las relaciones entre ambos países.

Han convenido suscribir el presente Acuerdo:

Artículo 1

Las Partes se comprometen a prestarse cooperación técnica y científica en las reas de energía y minas. Para tal fin, elaborarán en el curso de los próximos noventa días, un programa de acciones y proyectos a ejecutar con arreglo a las disposiciones del presente Acuerdo y a las contenidas en los Acuerdos complementarios que se revelen necesarios y se concierten entre ambas Partes.

Artículo 2

Las Partes designan como entes responsables de su ejecución: Por Venezuela, al Ministerio de Energía y Minas, y por Honduras al Ministerio de Recursos Naturales y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

Artículo 3

La cooperación prevista en el presente Acuerdo incluir, entre otras, las siguientes formas:

  1. Intercambio de información, experiencias y estudios en los campos administrativos y tecnológicos referidos a investigación y desarrollo.
  2. Prestación de consultoría mediante el envío de expertos en las respectivas áreas.
  3. Organización de seminarios y reuniones técnicas que aborden temas puntuales y contemplen un adecuado número de participantes que permitan un efecto multiplicador. Cuando se estime conveniente, se solicitarla colaboración de los institutos de educación superior de ambos países.
  4. Entrenamiento mediante pasantías en los sitios de trabajo.
  5. Conformación de grupos especializados de trabajo para la ejecución de proyectos específicos.
  6. Las Partes podrán, de conformidad con su legislación interna y por medio de sus entes especializados, ejecutar conjuntamente actividades destinadas a explorar y explotar los yacimientos de hidrocarburos y demás sustancias asociadas que puedan ser encontradas en territorio hondureño, así como las actividades de transformación o refinación, transporte por oleoductos o gasoductos, comercialización y almacenamiento de las sustancias explotadas.
  7. Igualmente, en lo que respecta al sector minero, las partes podrán, de conformidad con su legislación interna y por medio de sus entes especializados, ejecutar actividades conjuntas destinadas a explorar, explotar, procesar y comercializar los yacimientos minerales que puedan ser encontrados en territorio hondureño.

Artículo 4

El presente Acuerdo cubrir, entre otras, las siguientes áreas:

1     Hidrocarburos:

  1. Exploración.
  2. Producción.
  3. Transporte.
  4. Refinación.
  5. Comercialización.
  6. Desarrollo de Proyectos.
  7. Laboratorio.
  8. Sistemas de Información.
  9. Gestión Empresarial.
  10. Seguridad Industrial.
  11. Legislación Petrolera.
  12. Energía:
  13. Planificación Energética.
  14. Conservación Energética.
  15. Desarrollo Institucional.
  16. Desarrollo Tecnológico.
  17. Legislación Energética.
  18. Gerencia Energética.
  19. Fuentes Alternas.

3     Electricidad:

  1. Generación.
  2. Distribución.
  3. Comercialización.
  4. Mantenimiento y Rehabilitación  de Centrales Hidroeléctricas.
  5. Mantenimiento de Sistemas de Distribución.
  6. Diseño e Ingeniería de Centrales Hidroeléctricas.

4     Minería:

  1. Prospección.
  2. Exploración.
  3. Evaluación.
  4. Explotación.
  5. Procesamiento y Metalurgia.
  6. Negociación y Contratación.
  7. Comercialización.
  8. Legislación.
  9. Ingeniería Ambiental.
  10. Desarrollo de Recursos Humanos.

Artículo 5

Las Partes designarán en sus respectivos países uno o ms funcionarios que, en coordinación con las respectivas Embajadas, deberán tomar todas las medidas necesarias y realizar las gestiones conducentes a garantizar el cumplimiento del presente Acuerdo y reportarán periódicamente a los entes mencionados en el Artículo 2.

Para tal efecto, dichos responsables se reunirán alternadamente en Venezuela y Honduras, por lo menos una vez al año, para evaluar los resultados y planificar acciones futuras. Eventualmente, representantes de las Partes podrán llevar a cabo reuniones técnicas para tratar temas relacionados con cada una de las Áreas contempladas en el presente Acuerdo.

Artículo 6

Cada Parte notificar a la otra, por escrito, los arreglos administrativos internos que haya hecho para garantizar la debida ejecución de este Acuerdo.

Artículo 7

El presente Acuerdo entrará en vigor en la fecha en que ambas partes se notifiquen haber cumplido con las formalidades requeridas en sus ordenamientos internos para tal fin. Su valide· ser de cuatro años prorrogables automáticamente por períodos iguales, a menos que una de las Partes manifieste a la otra por escrito y con noventa días de antelación, su voluntad en contrario.

Artículo 8

Este Acuerdo podrá ser denunciado por escrito por cualquiera de las Partes, cesando en este caso sus efectos tres meses después de la fecha de la denuncia.

Artículo 9

Las controversias que resultaren de la interpretación o ejecución de este Acuerdo, serán resueltas por las Partes por la vía diplomática.

Firmado en la ciudad de Tegucigalpa, a los diez días del mes de mayo de mil novecientos noventa, en dos ejemplares originales del mismo tenor, igualmente válidos.

 

 

CARLOS ANDRES  PEREZ                         RAFAEL LEONARDO CALLEJAS

Presidente  de  la                                                 Presidente de la

República de Venezuela                                  República de  Honduras

 

ANEXO Nº4

ACUERDO DE COOPERACION CIENTIFICA Y TECNICA EN MATERIA ENERGETICA Y MINERA ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA Y EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA

 

Con motivo de la Visita Oficial a Venezuela del Excelentísimo Señor Vinicio Cerezo Arévalo, Presidente de la República de Guatemala.

El Gobierno de la República de Venezuela y el Gobierno de la República de Guatemala.

Animados por la voluntad política expresada por sus mandatarios, de avanzar hacia una auténtica integración en el marco de una acción solidaria.

Habida cuenta del mutuo interés en ampliar y profundizar una cooperación que consolide el desarrollo científico y tecnológico de ambos países.

Con el propósito de asentar sobre bases sólidas y pragmáticas las relaciones bilaterales; y conscientes de la necesidad de promover la participación de empresas nacionales productoras de bienes y servicios, de consultoría e ingeniería, en los proyectos de inversión del sector energético y minero.

Deciden suscribir el presente Acuerdo en los siguientes términos:

I

Se designan como organismos responsables de su ejecución al Ministerio de Energía y Minas de la República de Venezuela y al Ministerio de Energía y Minas de la República de Guatemala.

II

Ambos ministerios y las empresas y entidades a ellos vinculadas, prestarán las facilidades económicas y de recursos humanos necesarias para la instrumentación de los proyectos que se establezcan en el futuro.

III

El presente programa cubrir, entre otras, las siguientes áreas:

  1. Hidrocarburos:
  2. Exploración.
  3. Producción.
  4. Transporte.
  5. Refinación.
  6. Comercialización.
  7. Desarrollo de Proyectos.
  8. Ingeniería Ambiental.
  9. Sistemas de Información.
  10. Gestión Empresarial.
  11. Seguridad Industrial.
  12. Energía:
  13. Planificación.
  14. Conservación.
  15. Desarrollo Institucional.
  16. Desarrollo Tecnológico.
  17. Legislación.
  18. Gerencia.
  19. Fuentes Alternas.
  20. Electricidad:
  21. Gestión Empresarial.
  22. Pérdidas de Energía.
  23. Mantenimiento y rehabilitación  de centrales hidroeléctricas.
  24. Impacto Ambiental.
  25. Diseño en Ingeniería de Centrales Hidroeléctricas.
  26. Minería:
  27. Prospección.
  28. Exploración.
  29. Evaluación.
  30. Explotación.
  31. Procesamiento y metalurgia.
  32. Negociación y contratación minera.
  33. Comercialización.
  34. Legislación.
  35. Desarrollo de Recursos Humanos.

IV

La cooperación y participación previstas en el presente Acuerdo incluir, entre otras, las siguientes formas:

  1. Intercambio de información y experiencia y estudios en los campos administrativos y tecnológicos referidos a investigación y desarrollo.
  2. Prestación de consultoría mediante el envío de expertos en las respectivas áreas.
  3. Organización de seminarios y reuniones técnicas que aborden temas puntuales y contemplen un adecuado número de participantes que permitan un efecto multiplicador. Cuando sea posible deber solicitarse la colaboración de los institutos de educación superior en ambos países.
  4. Entrenamiento mediante pasantías en los sitios de trabajo.
  5. Conformación de grupos especializados de trabajo para la ejecución de proyectos específicos.
  6. Desarrollo de proyectos específicos.

V

Las partes designarán en sus respectivos países un funcionario que, en coordinación con las respectivas Embajadas, deberá tomar todas las medidas necesarias y realizar las gestiones conducentes a garantizar el cumplimiento del presente Acuerdo y reportará periódicamente a los entes mencionados en el Artículo I.

Para tal efecto, dichos responsables se reunirán alternadamente en las ciudades de Guatemala y Caracas, por lo menos dos veces al año, para evaluar los resultados y planificar las acciones futuras.

VI

Las propuestas para cooperación y participación planteadas conforme al presente Acuerdo se formularán a través de memorandos de ejecución específicos, que deberán ser aprobados por la otra parte en un plazo no mayor de sesenta días calendario. Cada memorando contendrá información completa sobre el proyecto a realizar, incluyendo financiamiento.

VII

Cada parte notificar a la otra parte o a sus representantes designados, por escrito, los arreglos administrativos internos que haya hecho para garantizar la debida ejecución de este Acuerdo.

VIII

El presente Acuerdo tiene una duración de cuatro años a partir de la fecha de suscripción y su renovación será automática, a menos que una de las partes manifieste, por escrito y con noventa días de anticipación, su voluntad de no renovarlo.

Firmado en Caracas, a los dieciocho días del mes de mayo de mil novecientos noventa, en dos ejemplares originales del mismo tenor, igualmente válidos.

 

CARLOS ANDRES PEREZ                           VINICIO CEREZO AREVALO

Presidente  de la República                               Presidente de la República

de  Venezuela                                                       de Guatemala

 

ANEXO Nº5

DECLARACION CONJUNTA DE LOS PRESIDENTES DE VENEZUELA Y MEXICO EN OCASION DEL X ANIVERSARIO DEL PROGRAMA DE COOPERACION ENERGETICA PARA PAISES DE CENTROAMERICA Y EL CARIBE

 

El Presidente de la República de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, y el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Carlos Salinas de Gortari, en ocasión del Aniversario del Programa de Cooperación Energética para Países de Centroamérica y El Caribe;

Considerando que el Programa y sus renovaciones sucesivas ponen de manifiesto los estrechos lazos de amistad que tradicionalmente han existido entre México y Venezuela;

Teniendo presente la Declaración Conjunta emitida el 3 de agosto de 1980 en San José, Costa Rica, y la sucesión de las declaraciones anuales mediante las cuales se ha prorrogado la vigencia del Programa de Cooperación Energética para Países de Centroamérica y El Caribe;

Convencidos de que durante su vigencia el programa ha contribuido a mejorar el nivel de vida de los pueblos de la región, al garantizar el suministro de petróleo, aportar recursos crediticios e impulsar el comercio de Venezuela y México con los países beneficiarios.

Reconociendo que el Programa ha contribuido al avance del proceso democrático de la región, en el más absoluto respeto a la libre autodeterminación de los pueblos;

Persuadidos de que dicho proceso habrá de traducirse en el incremento de la actividad productiva de cada país y en el fortalecimiento de los vínculos económicos a escala regional;

Reconociendo las reiteradas muestras de beneplácito de los países beneficiarios respecto del Programa y de la perspectiva de su renovación;

Señalando que en el contexto económico actual los esfuerzos de cooperación relacionados con el Acuerdo de San José deberán traducirse en una adecuación de sus términos, de manera que permita fortalecer la cooperación sobre bases que tiendan a disminuir los desequilibrios comerciales existentes y a alcanzar relaciones económicas y financieras más sanas;

Convencidos de que debe reactivarse la facilidad prevista en el Programa para la ejecución de proyectos de gran impacto económico y social e impulsar un pleno aprovechamiento de los mecanismos financieros y comerciales;

Considerando la delicada coyuntura por la que México y Venezuela atraviesan, en el marco de sus respectivas estrategias de reestructuración económica, y las restricciones que impone la situación del mercado petrolero internacional.

Conscientes de que los cambios económicos y políticos ocurridos en diversas regiones del mundo plantean a nuestros países la oportunidad de acelerar el proceso de modernización  de sus economías y de consolidar los esfuerzos de cooperación e integración económica regional;

DECIDEN renovar, a partir del 3 de agosto de 1990, el Programa de Cooperación Energética para Países de Centroamérica y El Caribe por undécimo año consecutivo, considerando los principios de la Declaración Conjunta emitida el 3 de agosto de 1980 en San José de Costa Rica y las sucesivas declaraciones, conforme a las siguientes bases:

PRIMERA:    México y Venezuela deciden suministrar en forma conjunta hasta 130 mil barriles diarios de petróleo. Dicho volumen será objeto de evaluación y ajuste, considerando los requerimientos de los países beneficiarios y las disponibilidades de los países proveedores.

SEGUNDA:   Los abastecimientos que México y Venezuela realicen dentro de este Programa se regirán por las políticas y prácticas comerciales establecidas por las empresas paraestatales de cada país.

TERCERA:   México y Venezuela otorgarán créditos a través de sus entidades financieras oficiales por 20 por ciento de sus facturas petroleras, para financiar el intercambio comercial de bienes y servicios y/o proyectos de desarrollo económico a corto y largo plazos.

CUARTA:    Los créditos a corto plazo se concederán denominados en dólares de los Estados Unidos de América, a una tasa de interés de 8 por ciento anual y hasta por cinco años. Los de largo plazo se concederán hasta por doce años a una tasa de interés de  por ciento anual, para financiar preferentemente bienes y servicios provenientes tanto de México como de Venezuela, así como gastos locales.

QUINTA:     El Comité Bilateral de Seguimiento Venezuela-México analizar, dentro de los próximos 90 días, la operación del programa con los respectivos países beneficiarios. De considerarse necesario, propondrá dentro de ese plazo a sus respectivos gobiernos el establecimiento de nuevos procedimientos para su mejor funcionamiento.

SEXTA:     Las consultas a realizar entre los países signatarios y cada uno de los beneficiarios se concentrarán en el vínculo deuda-finanzas-comercio, así como a la asistencia técnica. Los propósitos fundamentales que se pretende alcanzar con esas consultas son:

Deuda: Atendiendo a la naturaleza de la deuda y, en su caso, con base a los principios y mecanismos acordados en la Conferencia Regional sobre Deuda Externa, celebrada el pasado 22 de junio en Caracas, Venezuela, relativos a la deuda intrarregional, lograr dentro del mismo plazo de 90 días soluciones mutuamente satisfactorias que respondan a las necesidades de cada país.

Financiamiento: Definir fórmulas que aseguren la disponibilidad de financiamiento para importaciones de bienes y servicios provenientes de Venezuela y México, así como para gastos locales derivados de la ejecución de estudios de pre-inversión y proyectos de desarrollo en los países beneficiarios.

Comercio: Ampliar el comercio total de los países beneficiarios con Venezuela y México y aumentar las exportaciones de los países beneficiarios hacia Venezuela y México por medio, de los mecanismos establecidos por ambos países para ese fin.

Asistencia técnica: Definir las prioridades de los países beneficiarios en materia de asistencia técnica que Venezuela y México pudieran brindar.

Ambos Presidentes coinciden en que el programa brinda la oportunidad a Venezuela y México de contribuir a fortalecer las economías de los países beneficiarios, así como a ampliar la cooperación económica entre ambos países. Con ese  propósito instruyen a las entidades responsables del mismo a establecer un programa de trabajo a fin de promover una mayor participación y coordinación de los sectores privados venezolano y mexicano en el marco de este Programa.

Con base en lo establecido en la Declaración de Antigua, Guatemala, del 17 de junio de 1990, ambos Presidentes exhortan a los organismos financieros internacionales, en especial al Banco Interamericano de Desarrollo, a que apoyen la actual estrategia de solución del problema de la deuda intrarregional, así como actividades de asistencia técnica, proyectos de desarrollo y operaciones de cofinanciamiento prioritarios para los países beneficiarios del Programa.

 

CARLOS ANDRES PEREZ                           CARLOS SALINAS DE GORTARI

Presidente  de la República                               Presidente de la República de

de  Venezuela                                           los  Estados Unidos Mexicanos

 

ANEXO Nº6

DECLARACION DE LOS GOBIERNOS DE VENEZUELA Y MEXICO RELATIVA AL MECANISMO DE APOYO FINANCIERO EXTRAORDINARIO PARA LOS PAISES BENEFICIARIOS DEL ACUERDO DE SAN JOSE

 

En la renovación del Acuerdo de San José, el 3 de agosto pasado, Venezuela y México acordaron realizar consultas entre los países signatarios y cada uno de los países beneficiarios para, en un plazo de noventa días, lograr soluciones mutuamente satisfactorias en materia de deuda, que respondan a las necesidades de cada país. También coincidieron en definir fórmulas para asegurar la disponibilidad de financiamiento para importaciones de bienes y servicios provenientes de Venezuela y México: ampliar el comercio de los países beneficiarios y definir las prioridades de cada país en materia de asistencia técnica.

Los acontecimientos ocurridos en el Medio Oriente modificaron drásticamente el comportamiento del mercado petrolero internacional, provocaron desabastecimiento en algunas regiones y una brusca elevación del precio del petróleo por encima de las expectativas de fines de julio.

Por eso varios países beneficiarios del Acuerdo solicitaron tanto al Gobierno de Venezuela como al de México un tratamiento especial para el período durante el cual los precios se mantengan excepcionalmente elevados.

Atendiendo dicha solicitud y conscientes del efecto que el alza repentina de los precios del petróleo tiene en los flujos de caja de los países beneficiarios, a corto plazo, y no obstante los limitados márgenes de maniobra que les imponen sus programas de reestructuración económica, los gobiernos de Venezuela y México instruyeron al Comité Bilateral de Seguimiento del Acuerdo estudiar opciones orientadas a brindar algún apoyo. Este debía ser de carácter transitorio, considerar un nivel de precios a partir del cual tendría efectividad así como otro inferior, por debajo del cual se suspendería todo financiamiento a la factura petrolera.

Luego de analizar las conclusiones del Comité Bilateral de Seguimiento y de conocer, tras un proceso de consultas, la opinión de los países centroamericanos beneficiarios en torno a diferentes opciones de apoyo adicional, los Gobiernos de México y Venezuela decidieron:

  1. Ratificar nuevamente los términos de la décima renovación del Acuerdo, manteniendo los volúmenes de exportación que aseguren un suministro estable a los países beneficiarios, en condiciones de mercado.
  2. Instruir a las empresas operadoras para que otorguen facilidades operativas, en términos de prioridad de embarques, flexibilidad para el cambio de mezclas, etc.
  3. Establecer un precio de 21 dólares por barril como nivel por encima del cual operaría un mecanismo temporal de apoyo financiero, en los siguientes términos:
  • México otorgaría un financiamiento en condiciones comerciales por un monto equivalente a 30% de la factura petrolera, a tasa de interés de mercado y por un plazo de hasta seis meses, de los embarques que los países beneficiarios realicen hasta el 31 de diciembre de 1990.
  • Venezuela otorgaría un financiamiento por un monto equivalente al 30% de la factura petrolera a tasa de intereses de mercado y por un plazo de hasta seis meses, o bien mediante un depósito a las mismas tasas y período, en el Banco Central de cada país, por un monto equivalente al 50Ñ de la factura petrolera adicional derivada de un precio superior al precio citado, ambos para los embarques que se efectúen hasta el 31 de diciembre de 1990.
  1. Establecer un precio de 18 dólares por barril como nivel por debajo del cual dejaría de financiarse la factura petrolera.

Se estima que ambos esquemas son equivalentes en términos de apoyo financiero a los países beneficiarios. Este financiamiento paralelo, extraordinario, temporal y de emergencia por el que pueden optar todos los países beneficiarios, significa un apoyo adicional a las condiciones y términos de la renovación del Acuerdo de San José suscrita el 3 de agosto último y servir de puente para llegar a las negociaciones tendientes a obtener soluciones a largo plazo en materia de deuda, finanzas, comercio y asistencia técnica que, de conformidad con lo señalado por México y Venezuela, en la Base Sexta de la Décima renovación del Acuerdo de San José, deben realizarse durante el próximo octubre.

Los países centroamericanos expresaron su reconocimiento por la variedad de opciones presentadas por México y Venezuela para atenuar el impacto del abrupto e inesperado aumento de los precios del petróleo y ratificaron su compromiso de dar puntual cumplimiento a las obligaciones derivadas del Acuerdo de San José.

 

Caracas, 21 de septiembre de 1990.

ANEXO Nº7

MEMORANDUM DE ENTENDIMIENTO ENTRE LOS GOBIERNOS DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA Y LA REPUBLICA DE NICARAGUA EN MATERIA DE COOPERACION ENERGETICA Y MINERA

 

El Gobierno de la República de Venezuela y el Gobierno de la República de Nicaragua.

Animados por las relaciones de amistad que han vinculado tradicionalmente a los pueblos de Venezuela y Nicaragua.

Considerando que la realidad actual de Centroamérica abre perspectivas de paz· y estabilidad institucional en la región.

Teniendo presente la Declaración Conjunta de los Presidentes de Venezuela y México emitida el 3 de agosto de 1980, mediante la cual se estableció el Programa de Cooperación Energética para Países de Centroamérica y El Caribe, y las sucesivas declaraciones que han prorrogado su vigencia.

Tomando en consideración el .Mecanismo de Apoyo Financiero Extraordinario a los países del Acuerdo de San José aprobado por los Gobiernos de Venezuela y México en septiembre de 1990.

Ratificando la voluntad política de apoyar acciones de cooperación que contribuyan al desarrollo económico y social de la región, principalmente el abastecimiento de hidrocarburos y la asignación crediticia para financiar y agilizar el comercio regional.

Reconociendo que la reactivación económica es condición indispensable para la consolidación del proceso democrático de Nicaragua.

Destacando la importancia de la prospección geológica-minera de los recursos minerales de Nicaragua, como base importante para el desarrollo económico del sector.

 

ACUERDAN

 

Restablecer el suministro de hidrocarburos venezolanos a Nicaragua, de conformidad con las previsiones contenidas en el Acuerdo de San José y sus respectivas prórrogas, así como las condiciones extraordinarias de financiamiento de la factura petrolera que se han decidido entre los países signatarios de dicho Acuerdo.

  • Instruir a sus Ministros de Energía u organismos responsables del sector energético-minero para crear un Centro de Estudios Superiores en Energía y Minas, con sede en Nicaragua, encargado de la formación a nivel superior de recursos humanos en materias geológica-minera, petrolera, eléctrica y de nuevas energías.
  • Iniciar los trabajos de prospección geológica-minera de los recursos minerales y de hidrocarburos en suelo nicaragüense, a través de la coordinación de las Direcciones Generales Sectoriales de Geología y Minas e Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas de Venezuela.
  • Instruir a las empresas petroleras estatales de Venezuela y Nicaragua para iniciar estudios de exploración, refinación, transporte marítimo y terrestre, distribución y comercialización de recursos de hidrocarburos existentes en Nicaragua, a través de empresas mixtas que utilicen los programas de reconversión de deuda existentes en inversiones futuras.

Suscrito en Caracas, a los diecinueve días del mes de octubre de mil novecientos noventa, en dos ejemplares igualmente idénticos.

 

CARLOS ANDRES PEREZ                                    VIOLETA DE CHAMORRO

Presidente  de la República                                    Presidente de la República

de  Venezuela                                                           de  Nicaragua

 

ANEXO Nº8

BANCO DE PREGUNTAS

 

  1. ¿Cuáles fueron las razones y fundamentos para el diseño del Acuerdo de Cooperación energética con Centro América?
  2. ¿Después de die· años de vigencia del Acuerdo, cuáles cree Ud. son sus resultados? ¿Podría citar aspectos positivos tanto para los países Centroamericanos como para Venezuela?
  3. ¿Cuál es el monto de los suministros efectuados y la situación actual de la cuenta?
  4. ¿En la práctica, el Acuerdo contempla el suministro de derivados de hidrocarburos (Gasolina – Aceite – Grasas – Gasoil)?
  5. ¿Cuáles son las posibilidades que tiene Venezuela de desarrollar un proceso de comercialización ms agresivo y diversificado hacia Centroamérica? ¿Por cuál vía se puede instrumentar? ¿Es realizable desde el punto de vista financiero comercial?
  6. ¿Están las empresas comercializadoras venezolanas en capacidad de competir con las transnacionales del petróleo en materia de derivados de hidrocarburos?
  7. ¿Cuál es su opinión sobre los acuerdos de exploración firmados con Honduras y Guatemala?
  8. ¿Cuáles son los resultados obtenidos con el proceso de internacionalización desarrollado por la industria petrolera nacional?
  9. ¿Qué país asumió el abastecimiento de hidrocarburos de Nicaragua desde 1982 a 1990?
  10. ¿Cuáles son los resultados de la reunión de San José VII, recientemente celebrada en Nicaragua?
  11. ¿Caso de desarrollar un proceso de comercialización en Centroamérica, a cuáles países se debería atender con prioridad?
  12. ¿Tiene la industria en la actualidad un plan o programa de exportación de hidrocarburos hacia Centroamérica?
  13. ¿Ud. cree que un proceso de comercialización directa traería mayores beneficios a Venezuela que los del Acuerdo de San José?
  14. ¿Cuál es la situación actual del Mercado Común Centroamericano y sus perspectivas?
  15. ¿Qué representa la Cooperación Económica para Centroamérica?
  16. ¿Cuál es la significación del Parlamento Regional en Centroamérica?
  17. ¿Cuáles son las razones por las cuales Costa Rica no participa en el Parlamento Centroamericano?
  18. En materia de Cooperación Internacional, ¿cuál es el papel de la URSS, USA y CEE en Centroamérica?

 

 CUADROS

CUADRO Nº1

CENTROAMERICA

 

Km² Población

(Millones)

Ingresos (US $) Per-cápita
Costa Rica 51.100 2.5 1.971
El Salvador 21.393 4.8 892
Guatemala 108.889 8.1 1.282
Honduras 112.089 4.5 780
Nicaragua 120.254 3.3 862

 

TOTAL 413.725 23.3

 

CUADRO Nº2

CENTROAMERICA

EVOLUCION DE PRECIOS AL CONSUMIDOR

(variaciones de diciembre a diciembre)

PAIS 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988
Costa Rica 17,8 65,1 81,7 10,7 17,3 11,1 15,4 16,4 23,2⁽ ͣ ⁾
El Salvador 18,6 11,6 13,8 15,5 9,8 30,8 30,3 19,6 18,0⁽ᵇ⁾
Guatemala 9,1 8,7 -2 15,4 5,2 31,5 25,7 10,1 13,4⁽ ͣ ⁾
Honduras 11,5 9,2 8,8 7,2 3,7 4,2 3,2 2,7 6,6⁽ ͣ ⁾
Nicaragua 24,8 23,2 22,2 32,9 50,2 334,3 747,4 1.347,40 7.778,40⁽ ͨ⁾

Fuente (INCIP – 1989)

  • Corresponde a la variación entre octubre de 1987 y octubre de 1988.
  • Corresponde a la variación entre noviembre de 1987 y noviembre de 1988.
  • Corresponde la variación entre septiembre de 1987 y septiembre de 1988.

 

CUADRO Nº3

CENTROAMERICA

EVOLUCION DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO POR HABITANTE

TASA ANUAL DE CRECIMIENTO VARIACION
ACUMULADA
PAIS 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988⁽ ͣ ⁾ 19881 – 1988⁽ᵇ⁾
Costa Rica -10 -0,3 4,8 -2,1 2,4 1,7 0,4 -8,7
El Salvador -6,5 -0,3 1,3 0,3 -1,2 0,8 -0,8 -15,2
Guatemala -6,11 -5,4 -2,8 -3,3 -2,6 0,2 0,6 -19,3
Honduras -5,4 -3,6 -1,2 -1,9 -1,9 0,9 -0,2 -14,1
Nicaragua -4 1,2 -4,8 -7,3 -3,9 -1,7 -12,1 -27,4

Fuente CEPAL

  • Estimaciones preliminares sujetas a- revisión
  • Se refiere al concepto del producto social global.

(INCIP – 1989)

 

CUADRO Nº4

CENTROAMERICA

EVOLUCION DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO GLOBAL

TASA ANUAL DE CRECIMIENTO VARIACION
ACUMULADA
PAIS 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988⁽ ͣ ⁾⁾ 19881 – 1988⁽ᵇ⁾
Costa Rica -7,3 2,7 7,8 0,7 5,3 4,5 3 14,6
El Salvador -5,7 0,6 2,3 1,8 0,5 2,7 1 -5,7
Guatemala -3,4 -2,7 0 -0,6 0,3 3,1 3,5 1,0
Honduras -1,8 -0,1 2,4 1,5 1,5 4,2 3 13,2
Nicaragua -0,8 4,6 -1,6 -0,6 -4,1 1,7 -9 -5,1

Fuente CEPAL

  • Estimaciones preliminares sujetas a- revisión
  • Se refiere al concepto del producto social global.

(INCIP – 1989)

 

CUADRO Nº5

CENTROAMERICA

BALANCE DE BIENES

(millones de dólares)

EXPORTACIONES
DE BIENES FOB
IMPORTACIONES
DE BIENES FOB
BALANCE DE BIENES
PAIS 1986 1987 1988⁽ ͣ⁾⁾ 1986 1987 1988⁽ ͣ⁾⁾ 1986 1987 1988⁽ ͣ ⁾⁾
Costa Rica 1085 1114 1.205 1.049 1.249 1.260 36 -135 -55
El Salvador 755 573 630 876 907 975 -121 -334 -345
Guatemala 1.044 981 1.105 876 1.364 1.475 168 -383 -370
Honduras 891 863 980 874 894 930 17 -31 50
Nicaragua 247 259 220 727 835 900 -480 -576 -680

Fuente 1986, 1987 CEPAL, sobre cifras del Fondo Monetario internacional; las cifras para 1986-1987 de El Salvador y Nicaragua para 1987 son estimaciones de CEPAL

1988, CEPAL sobre  base de informaciones nacionales.

(a) CEPAL, estimaciones preliminares. Las cifras fueran redondeadas a cero o a cinco (INCIP – 1989).

CUADRO Nº6

CENTROAMERICA

DEUDA EXTERNA TOTAL DESEMBOLSADA⁽ᵇ⁾

SALDOS A FINALES DEL AÑO EN

MLLONES DE DOLARES

TASAS ANUALES DE CRECIMIENTO
PAIS 1983 1984 1985 1986 1987 1988⁽ ͣ⁾⁾ 1979
1981
1982
1983
1984
1986
1987 1988⁽ ͣ⁾⁾
Costa Rica 3532 3.752 3.742 3.791 3.914 4.100 13,3 14,7 2,4 3,2 4,8
El Salvador 1890 1.949 1.980 1.928 1.876 1.850 19,1 8,4 0,7 -2,7 -1,4
Guatemala 2149 2.505 2.695 2.668 2.718 2.840 19,3 24,8 7,5 1,9 4,5
Honduras 2162 2.392 2.794 3.018 3.101 3.230 17,8 17,6 11,8 2,8 4,2
Nicaragua ⁽ ͨ ⁾ 3788 4.362 4.936 5.760 6.270 6700 27,4 21,5 15,0 8,9 6,9

Fuente CEPAL, sobre base da la información oficial

  • Incluye deuda con el FMI.
  • Cifras preliminares.
  • Deuda pública,

(INCIP – 1989)

 

CUADRO Nº 7

EXPORTACION DIRECTA DE PETROLEO Y PRODUCTOS (1980 ­ 1990)

PAISES BENEFICIARIOS ACUERDO SAN JOSE (C.A.) ⁽¹⁾

(MILES DE BARRILES)

DESTINO 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990⁽²⁾ TOTAL
TOTAL 17.915 10.694 9.088 8.935 10.505 11.548 11.076 11.642 9.668 9.761 8.956 119.788
Costa Rica 2.990 2.225 2.824 1.803 2.814 3.820 3.706 4.089 2490,0 1.918 2.048 30.727
El Salvador 3.876 2.414 2.183 2.103 2.340 2.477 2.380 2.689 2612,0 3.094 2.048 28.216
Guatemala 4.813 2.840 2.320 2.983 2.802 2,231 2.765 3.164 2641,0 3.033 2.321 31.913
Honduras 3.207 900 712 2.046 2,549 3.020 2.225 1.700 1925,0 1.716 1.392 21.392
Nicaragua 3.029 2.315 1.049 1.147 7.540

⁽[1]⁾ No Incluye combustb1e para aviones.

⁽2⁾ Enero – Septiembre.

Fuente Ministerio de Energía y Minas

CUADRO Nº 8

EXPORTACION DIRECTA DE PETROLEO Y PRODUCTOS (1980 ­ 1990)

PAISES BENEFICIARIOS ACUERDO SAN JOSE (C.A.)⁽¹⁾

(MILES DE BARRILES)

DESTINO 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990⁽²⁾
TOTAL 1.151 2.635 3.049 3.260 4.283 4.542 2.346 2.144 2.194 1.678
Costa Rica 991 728 1.099 853 1.315 1.306 784 1.408 1.538 764
El Salvador 13 485 650 125 11 44 17
Guatemala 141 1.411 1.292 1.680 1.651 1.107 217 566 317 724
Honduras 11 8 727 1.317 2.004 1.334 126 322 190
Nicaragua

⁽[1]⁾  No Incluye combustible para aviones.

⁽2⁾  Dato no disponible.

Fuente Ministerio de Energía y Minas

CUADRO Nº 9

EXPORTACION DIRECTA DE PETROLEO Y PRODUCTOS

PAISES BENEFICIARIOS ACUERDO SAN JOSE (C.A.)⁽¹⁾

(MILES DE BARRILES)

DESTINO 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990⁽²⁾
TOTAL 10.528 4.855 4.286 4.356 4.990 5.990 7.156 7.924 5.871 12.428
Costa Rica 1.993 1.497 1.725 950 1.499 2.514 2.239 2.681 952 1.154
El Salvador 3.863 1.929 1.533 2.303 2.340 2.352 2.369 2.645 2.595 3.094
Guatemala 4.472 1.429 1.020 1.303 1.151 1.124 2.548 2.598 2.324 2.309

⁽[1]⁾  No Incluye combustible para aviones.

⁽2⁾  Dato no disponible.

Fuente Ministerio de Energía y Minas

 

CUADRO Nº 10

EXPORTACION TOTALES A CENTROAMERICA

(MILES DE BARRILES)⁽¹⁾

DESTINO 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989⁽²⁾
TOTAL 2.099 1.703 1.476 1.223 3.518 2.239 2.125 3.203 3.323 10.259
Costa Rica 348 389 446 290 581 729 500 1.161 1.266 3.643
El Salvador 565 446 339 345 751 476 426 835 926 4.091
Guatemala 371 157 114 255 1.701 466 380 444 205 490
Honduras 453 364 450 318 432 509 700 755 921 2.033
Nicaragua 362 347 127 15 53 59 119 8 5 2
(millones de dólares IJ.SA.)
TOTAL 490 398 345 269 608 344 216 272 229 291
Costa Rica 82 91 104 62 104 113 53 97 88 10.3
El Salvador 133 104 79 77 134 73 50 72 64 115
Guatemala 86 37 27 58 291 74 46 38 14 15
Honduras 106 85 105 70 74 79 60 64 63 58
Nicaragua 83 81 30 2 5 5 7 1 0 0

⁽[1]⁾  Excluye el Grupo Valores

⁽2⁾  Incluye combustible para aeronaves y servicios de reparación y mantenimiento.

Fuente BCV. Vicepresidencia Financiamiento de Exportaciones

CUADRO Nº11

UTILIZACION DE LAS LINEAS DE CREDITO

CON INSTITUCIONES FINANCIERAS DEL EXTERIOR

CENTROAMERICA

(millones de dólares U.SA.)
INSTITUCION
FINANCIERA
FIRMA DEL
CONVENIO
MONTO DE
LA LINEA
1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989
Banco Central de
Nicaragua (Nicaragua)
07-08-80 154.000 374,1 732,9 1709,5 2065,1 5123,6 5733,7 6456,2 947,8
Banco de las Fuerzas
Armadas (Honduras)
12-08-80 1.000 5,8 50,1
Banco Central de
Honduras (Honduras)
07-04-87 20.000 1136,2 654,5 2000,6
Banco Central de
Reservas de El Salvador
(El Salvador)
14-09-81 6.000 792,6 2012,6 1445,4 2853,8 2329,9 3878,5 116,3 1081,3
Banco Central de Costa
Rica (Costa Rica)
03-11-81 2.000 1578,7 398,6 1505,5
Banco de Guatemala
(Guatemala)
19-02-82 2.000
TOTAL 374,1 732,9 4086,6 4476,3 8074,5 8587,5 8786,1 6012,6 770,8 3081,9

Fuente: BCV. Vicepresidencia de Financiamiento de Exportaciones.

CUADRO Nº12

UTILIZACION DE LAS LINEAS DE CREDITO CON INSTITUCIONES FINANCIERAS

DEL EXTERIOR POR PAISES

(MILLONES DE BOLIVARES)

1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989
Nicaragua 1,6 3,1 7,3 14,3 39,5 58,9 91,7 7,1
El Salvador 3,1 12,1 12,1 28,5 42,9 64,4 2,1 36,9
Guatemala 4,7 0,7
Costa Rica 6,9 1,7 9,0
Honduras 18,2 10,3 76,9
TOTAL 1,6 3,1 17,3 32,8 61,3 87,4 134,6 89,7 12,4 113,8

Fuente: BCV. Financiamiento de Exportaciones.

CUADRO Nº13

FINANCIAMIENTO AL IMPORTADOR OTORGADO POR

TIPO DE PROYECTO

(millones de dólares U.S.A.)
PROYECTO PAIS 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 TOTAL
Línea de Transmisión
Proyecto El Cajón
Honduras 11,64 6,55 18,19
Ampliación Escuelas,
Clínicas, Mercados,
Casas Comunales y
Servicios Análogos
El Salvador 2,60 4,70 5,72 13,02

Fuente: BCV. Vicepresidencia de Financiamiento de Exportaciones.

CUADRO Nº14

ACUERDOS DE COOPERACION ECONOMICA CON CENTROAMERICA Y EL CARIBE

(FACILIDADES PETROLERAS)

31/12/87

MILLONES)

PAIS DEPOSITO CONVERTIDOS A
PRESTAMOS
DISPONIBLE PARA
PRESTAMOS
Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$
Barbados (3) 30,20 6,61 26,82 6,15 3,38 0,73
Costa Rica (31) 473,82 102,42 477,82 88,96 18,52
El Salvador (14) 538,55 114,89 469,02 93,72 39,23 14,41
Guatemala (5) 601,81 128,59 284,93 59,90 297,38 68,63
Honduras (12) 389,65 81,79 378,81 77,63 5,01
Jamaica (17) 471,41 166,14 297,00 39,90 123,81 108,14
Nicaragua (4) 273,61 59,63 103,46 24,10
Panamá (14) 661,25 130,74 231,63 59,20 333,07 59,96
Republica Dominicana (19) 608,98 152,60 525,94 134,28 83,04 11,29
TOTAL 4049,28 943,41 2795,43 583,84 879,91 286,69

*Número de préstamos por País

Fuente: Fondo de Inversiones de Venezuela.

CUADRO Nº15

SITUACION ACTUAL DE LOS FINANCIAMIENTOS

SOLICITADOS POR CENTROAMERICA Y EL CARIBE

AL 31-12-87

CONTRATOS COSTO

TOTAL

MILLONES

US$

 CODIGO DEL

CONTRATO DE PRESTAMO

 

MONTO DEL PRESTAMO

Bs. US$
I. COSTA RICA 649.666.828,51 47.994.150,00
Desarrollo Agrícola I 32,80 CE-CR-01-12 RESCINDIDO
Desarrollo Agrícola II 15,00 CE-CR-02-13 631.762,80
Aeropuerto Juan Santa María 4,70 CE-CR-03-14 1.255.505,00
Muelle Caldera I 45,80 CE-CR-04-15 10.035.470,00
Carretera Siquirris-Limón 24,90 CE-CR-05-16 7.979.282,28
Construcción y Mejoramiento de Caminos I 24,40 CE-CR-06-17 8.552.860,00
Hidroeléctrica Arenal I 125,90 CE-CR-07-20 25.710.000,00
Hidroeléctrica Arenal II 125,22 CE-CR-08-30 25.755.000,00
Carretera San José-Siquirris-Pto. Viejo I 71,70 CE-CR-09-32 12.877.500,00
Desarrollo Pesquero I 19,40 CE-CR-10-33 965.000,00
Muelle Caldera II 45,80 CE-CR-11-34 14.190.000,00
Construcción y Mejoramiento de Caminos II 24,40 CE-CR-12-35 12.019.000,00
Desarrollo Agrícola III 15,00 CE-CR-13-36 77.441.114,59
Desarrollo Pesquero II 19,40 CE-CR-14-46 RESCINDIDO
Carretera San José-Siquirris-Pto. Viejo II 71,70 CE-CR-15-50 20.442.200,00
Hidroeléctrica Arenal III 125,20 CE-CR-16-51 17.170.000,00
Muelle Caldera III 45,80 CE-CR-17-52 13.650.150,00
Carretera San José-Siquirris-Pto. Viejo III 71,70 CE-CR-18-57 26.184.240,00
Desarrollo Pesquero III 19,40 CE-CR-19-58 RESCINDIDO
Muelle Caldera IV 14,58 CE-CR-20-63 15.023.750,00

 

CUADRO Nº15 (Cont.)

CONTRATOS COSTO
TOTAL
MILLONES
US$
 CODIGO DEL
CONTRATO DE PRESTAMO
MONTO DEL PRESTAMO
Bs. US$
– Proyecto de Ampliación Puerto Limón 16,52 CE-CR-21-65 24.956.393,25
– Hidroeléctrica Arenal IV 115,01 CE-CR-22-66 17.170.000,00
– Caminos Vecinales-III Etapa 51,00 CE-CR-23-84 44.753.000,00
– Segunda Etapa Mejoramiento de Caminos 54,40 CE-CR-24-111 27.382.257,00
– Carretera San José-Guapiles-Siquirris 83,90 CE-CR-25-123 17.146.826,00
– Ampliación Proyecto Hidroeléctrico Birris I 25,10 PR-CR-27-151 64.643.625,00 8.619.150,00
– Construcción y Mejoramiento de Carreteras 18,00 C2-CR-26-136 38.632.500,00 9.000.000,00
– Dist. Eiec. Des. Vertical y Periférico Continuado PR-CR-28-168 67.950.000,00 2.900.000,00
– II Etapa Arenal Tempisque
– Adquisición de Bienes y Serv. Venezolanos (1) 14.000.000,00
– II Etapa Proyecto Birris PR-CR-30-196 31.345.595,59 8.700.000,00
II. EL SALVAD0R 708.654.353,15 45.796.785,00
– Sexto Proyecto de Potencia 84,16 CE-ES-01-24 43.953.686,00
– lngenio Central Azucarero de Jiboa 43,00 CE-ES-02-31 30.622.691,00
– Séptimo Proyecto Energía Hidroeléctrica San Lorenzo 254,32 CE-ES-03-67 85.850.000,00
– Reactivación de Industria de la Construcción 26,70 CE-ES-04-101 83.109.000,00
– Hidroeléctrica San Lorenzo II 39,60 CE-ES-05-102 42.925.000,00
– Reactivación de la Economía 12,60 CE-ES-06-103 97.458.763,00
– Materiales de Construcción 12,60 CE-ES-11-171 19.800.000,00 8.000.000,00
– Planta de Alcohol Anhidro C2-ES-07-108 51.102.212,00
– Planta de Alcohol Anhidro (1) CE-ES 0,00 315.585,00
– Proyecto Dotación de Aguas y Carreteras C2-ES-08-127 40.165.000,00
– Electrificación Rural PR-ES-10-170 38.467.500,00 5.129.000,00
– Adquisición de Caminos (1) PR-ES 42.178.500,00 5.623.800,00
– Programa Nacional Complementario de Alcohol PR-ES-09-161 95.022.000,00 24.230.400,00
– Programa de Pre-inversión (1) 38.000.000,00 2.500.000,00

 

CUADRO Nº15 (Cont.)

CONTRATOS COSTO
TOTAL
MILLONES
US$
 CODIGO DEL
CONTRATO DE PRESTAMO
MONTO DEL PRESTAMO
Bs. US$
III. GUATEMALA 509.864.545,00 7.500.000,00
– Hidroeléctrica de Chixoy 1 340,0 CE-GU-01-29 140.804.547,00
– Hidroeléctrica de Aquaca 112,0 CE-GU-02-48 128.774.997,00
– Hidroeléctrica Chixoy II 446,6 CE-GU-03-70 180.285.000,00
– Crédito de Pre-inversión (1) 7.500.000,00 500.000,00
– Proy. Líneas interconexión Centro Occidental 22,5 PR-GU-04-148 52.500.000,00 7.000.000,00
IV. HONDURAS 588.507.341,25 33.329.829,50
– I Etapa infraestructura Vial del Proyecto de Desarrollo Forestal de Olancho 439,0 CE-HO-01-47 55.330.320,00
– Sub-Proyecto Infraestructura Portuaria Puerta Castilla 430,0 CE-HO-02-56 39.109.000,00
– Hidroeléctrica El Cajón 462,1 CE-HO-03-68 193.162.500,00
– Hidroeléctrica El Cajón II 618,5 CE-HO-04-124 64.000.000,00
– Hidroeléctrica El Cajón III 618,5 CE-HO-06-137 17.620.896,95 4.047.800,50
– Líneas de Trans. Proy. Hidroeléctrico El Cajón 40,8 C2-HO-05-125 67.080.000,00
– Líneas de Trans. Proy. Hidroeléctrico El Cajón C2-HO-07-155 0,00 6.080.000,00
– Manten. y Reparac. del Sistema Vial Asfaltado C4-HO-08-159 31.473.940,00 4.196.525,00
– Reconstrucción de la Carretera del Sur C4-HO-09-172 59.068.000,00 4.219.000,00
– Líneas de Trans. Subestaciones Asociadas   PR-HO-10-175 61.662.691,00 7.397.504,00
– Electrificación Departamento del Yoro PR-HO-11-184 0,00 3.889.000,00
– Mejora Compl. Sistema Vial San Pedro Sula PR-HO-12-185 0,00 3.500.000,00

 

 

 

CUADRO Nº15 (Cont.)

CONTRATOS COSTO
TOTAL
MILLONES
US$
 CODIGO DEL
CONTRATO DE PRESTAMO
MONTO DEL PRESTAMO
Bs. US$
V. NICARAGUA 306.915.781,10
– Octavo Acuerdo Proyecto de Potencia 62,3 CE-NI-01-23 68.971.949,10
– Programa Global Agropecuario 86,6 CE-NI-02-105 92.718.000,00
– Programa Forestal del Noroeste
Fase II
10,6 CE-NI-03-105 10.903.000,00
– Global Industrial 43,0 CE-NI-04-107 34.340.000,00
– Proyecto Geotérmico de
Momotombo (1)
38,9 CE-NI 19.241.500,00
– Mejoramiento y Ampliación Sistema Almacenamiento (1) 11,6 CE-NI 11.969.500,00
– Hidroeléctrica Asturias (1) 49,2 CE-NI 51.510.000,00
– Noveno Proyecto de Energía (1) 50,9 CE-NI 17.261.832,00

Fuente: Fondo de Inversiones de Venezuela.

NOTA:  – No se incluyen los del año 1988.

– En 1989 se otorgaron los siguientes préstamos:

 

CUADRO Nº15 (Cont.)

PRESTAMOS
CE-GU-05-206 GUATEMALA PROGRAMA DE PREINVERSION 7.500.000,00 500.000,00 30-06-87 17-01-89
CE-HO-13-208 HONDURAS ADQUISICION DE ASFALTO        – 2.000.000,00 21-06-88 11-04-89
CE-JAM-18-218 JAMAICA DESARROLLO URBANISTICO 123.810.000,00 98.720.000,00 22-08-89 27-12-89
BARBADOS PROGRAMA DE CALLES SECUNDARIAS 3.382.261,00 3.755.430,00 03-10-89 (1)
GUATEMALA HIDROELECTRICA RIO BOBOS 126.906.000,00 9.903.000,00 24-01-89 (1)
GUATEMALA REMODELACION HOSPITAL ROOSEVELT        – 5.000.000,00 28-11-89 (1)
REP.DOMINICANA ADQUISICION 80 AMBULANCIAS        – 1.748.599,00 06-06-89 (1)
REP.DOMINICANA ADQUISICION ALAMBRONES DE ACERO        – 545.300,00 12-12-89 (1)
PANAMA PUENTE SIMON BOLIVA 228.086.665,38 76.200.319,69 24-01-89 (1)
SUB-TOTAL 489.684.926,38 198.372.648,69

 

(1) Por firmar a la fecha de presentación del Informe Anual.

CUADRO Nº16

SALDO TOTAL DE LOS PROGRAMAS DE COOPERACION

DESEMBOLSOS – 1989 ACUMULADO INTERESES – 1989 ACUMULADO
Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$
I. PROGRAMAS MULTILATERALES
1. Fideicomiso BID 0,00 0,00 430,00 400,00 30,50 23,68 427,48 398,74
2. Fideicomiso BDC 0,00 0,00 53,75 12,50 5,74 1,04 55,51 12,49
3. Bonos BCIE 0,00 0,00 86,00 20,00 2,58 0,40 64,57 15,15
4. Fideicomiso BCIE 8,60 2,00 17,20 4,00 1,95 0,19 1,95 0,19
5. Banco Mundial 0,00 0,00 430,00 400,00 0,00 0,00 308,01 354,31
6. Pagarés Biape 0,00 0,00 0,00 13,00 0,00 0,00 0,00 3,76
SUBTOTAL MULTILATERAL 8,60 2,00 1.016,95 849,50 40,77 25,31 857,52 784,64
II. BILATERALES
1. Acuerdos de Cooperación
a. Barbados 0,00 0,00 30,20 7,53 1,01 0,08 7,58 1,21
b. Costa Rica 0,00 9,80 473,82 117,04 10,37 0,71 287,61 22,06
c. El Salvador 0,00 6,52 538,55 125,92 32,58 1,33 366,27 33,94
d. Guatemala 0,00 9,00 601,81 143,40 30,02 2,73 443,93 40,96
e. Honduras 0,00 9,89 389,65 99,75 89,20 3,01 354,36 6,32
f. Jamaica 0,00 2,88 471,41 172,97 22,45 5,98 176,23 39,59
g. Nicaragua 0,00 0,00 273,61 59,64 0,00 0,00 78,90 15,00
h. Panamá 0,00 0,00 661,25 138,74 0,00 0,00 347,27 30,43
i. República Dominicana 0,00 20,19 608,98 172,81 38,49 5,95 212,47 44,07
SUBTOTAL ACUERDOS 0,00 58,28 4.049,28 1.037,80 224,12 19,79 2.274,62 233,58
2. Otros Programas
a. Banco de la Nación Perú 0,00 0,00 173,80 40,50 0,00 0,00 57,90 13,50
b. Banco Central Rep.Dom. 0,00 0,00 0,00 60,00 0,00 0,00 0,00 26,33
c. FINEXPO-Panamá 0,00 0,00 215,00 0,00 2,99 0,00 76,76 0,00
d. FINEXPO-Global 138,27 0,00 915,26 0,00 50,72 0,00 128,12 0,00
e. FINEXPO-Guyana 0,00 2,45 0,00 9,27 0,00 0,14 0,00 0,24
f. FINEXPO-Honduras 0,00 2,00 0,00 3,79 0,00 0,05 0,00 0,11
g. Banco de Guayana 0,00 0,00 0,00 52,63 0,00 1,91 0,00 4,55
h. Guyana-CHIMERY 0,00 6,00 0,00 6,00 0,00 0,00 0,00 0,00
i. EXTEBANDES 0,00 0,00 0,00 1,20 0,00 0,03 0,00 0,16
SUBTOTAL OTROS 138,27 10,45 1.304,06 173,39 53,71 2,13 262,78 44,89
SUBTOTAL BILATERALES 138,27 68,73 5.353,34 1.211,19 277,83 21,92 2.537,40 278,47
TOTAL PROGRAMA FIV 146,87 70,73 6.370,29 2.060,69 318,60 47,23 3.394,92 1.063,11
III. PROGRAMAS ADMINISTRADOS POR LA GERENCIA
1. FIV-Fondo Especial para el Caribe 0,39 0,35 95,05 3,64 23,17 0,03 54,51 0,65
2. Fondo OPEC 0,00 0,00 0,00 6,43 0,00 0,00 0,00 0,00
TOTAL ADMINISTRADOS 0,39 0,35 95,05 10,07 23,17 0,03 54,51 0,65
TOTAL 147,26 71,08 6.465,34 2.070,76 341,77 47,26 3.399,43 1.063,76

CUADRO Nº16 (Cont.)

AMORTIZACION

1989 ACUMULADO

SALDO

BANCOS PRESTAMO

SALDO

TOTAL

Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$
I. PROGRAMAS MULTILATERALES    
1. Fideicomiso BID 24,15 13,09 124,38 76,44 305,62 323,56 0,00 0,00 305,62 323,56
2. Fideicomiso BDC 1,47 0,43 11,70 2,89 42,05 9,60 0,00 0,00 42,05 9,60
3. Bonos BCIE 8,60 2,00 60,20 16,50 25,80 3,50 0,00 0,00 25,80 3,50
4. Fideicomiso BCIE 0,00 0,00 0,00 0,00 17,20 4,00 0,00 0,00 17,20 4,00
5. Banco Mundial 0,00 0,00 430,00 400,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
6. Pagarés Biape 0,00 0,00 0,00 13,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
SUBTOTAL MULTILATERAL 34,22 15,52 626,28 508,83 390,67 340,66 0,00 0,00 390,67 340,66
II. BILATERALES
1. Acuerdos de Cooperación
a. Barbados 3,68 0,19 19,79 4,03 0,36 0,92 34,15 0,57 34,51 1,49
b. Costa Rica 12,69 2,71 336,90 43,98 0,00 19,77 334,21 14,49 334,21 34,26
c. El Salvador 62,55 9,06 389,12 51,60 24,11 13,21 349,29 19,05 373,40 32,26
d. Guatemala 53,02 36,63 423,79 50,79 151,15 39,66 272,18 0,00 423,33 39,66
e. Honduras 43,30 2,85 206,55 16,01 13,47 25,76 402,15 10,39 415,62 36,15
f. Jamaica 7,59 1,24 153,11 33,47 276,03 11,07 192,26 0,00 468,29 11,07
g. Nicaragua 0,00 0,00 17,70 0,00 211,99 45,26 105,55 0,00 317,54 45,26
h. Panamá 0,00 0,00 524,43 25,52 258,28 88,44 194,03 0,00 452,31 88,44
i. República Dominicana 106,67 0,84 297,91 14,14 294,32 75,68 278,93 36,92 573,25 112,60
SUBTOTAL ACUERDOS 289,50 53,52 2.369,30 239,54 1.229,71 319,77 2.162,75 81,42 3.392,46 401,19
2. Otros Programas
a. Banco de la Nación Perú 0,00 0,00 152,30 35,50 21,51 5,01 0,00 0,00 21,51 5,01
b. Banco Central Rep.Dom. 0,00 0,00 0,00 60,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
c. FINEXPO-Panamá 26,88 0,00 120,94 0,00 0,00 0,00 80,63 0,00 80,63 0,00
d. FINEXPO-Global 48,12 0,00 100,61 0,00 0,00 0,00 814,66 0,00 814,66 0,00
e. FINEXPO-Guyana 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 9,27 0,00 9,27
f. FINEXPO-Honduras 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 3,79 0,00 3,79
g. Banco de Guayana 0,00 5,55 0,00 42,02 0,00 10,61 0,00 0,00 0,00 10,61
h. Guyana-CHIMERY 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 6,00 0,00 6,00
i. EXTEBANDES 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 1,20 0,00 0,00 0,00 1,20
SUBTOTAL OTROS 75,00 5,55 373,85 137,52 21,51 16,82 895,29 19,06 916,80 35,88
SUBTOTAL BILATERALES 364,50 59,07 2.743,15 377,06 1.251,22 336,59 3.058,04 100,48 4.309,26 437,07
TOTAL PROGRAMA FIV 398,72 74,59 3.369,43 885,89 1.641,89 677,25 3.058,04 100,48 4.699,93 777,73
III. PROGRAMAS ADMINISTRADOS POR LA GERENCIA
1. FIV-Fondo Especial para el Caribe 0,74 0,02 2,24 1,56 0,00 0,50 11,74 2,32 11,74 2,82
2. Fondo OPEC 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
TOTAL ADMINISTRADOS 0,74 0,02 2,24 1,56 0,00 0,50 11,74 2,32 11,74 2,82
TOTAL 399,46 74,61 3.371,67 887,45 1.641,89 677,75 3.069,78 102,80 4.711,67 780,55

Fuente: BCV. Vicepresidencia Fondo de Inversiones de Venezuela.

CUADRO Nº17

ACUERDOS DE COOPERACION ECONOMICA CON CENTROAMERICA Y EL CARIBE

DESDE 1.974 HASTA EL 30-12-90

(en millones)

ACUERDOS  DE
COOPERACION
DEPOSITOS CONVERTIDOS A PRESTAMOS DISPONIBLE PARA
PRESTAMOS.
DESEMBOLSADO
PARA PRESTAMOS
SALDO DE LOS
DEPOSITOS
FIRMADOS POR FIRMAR
Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$ Bs. US$
1. Acuerdo de Puerto
Ordaz
1.261,06 383,93 1.146,10 337,30 0,00 0,00 0,00 0,00 1.050,52 298,72 91,79 24,21
a. Costa Rica 175,75 40,97 175,75 40,97 0,00 0,00 0,00 0,00 179,41 36,61 0,00 0,00
b. El Salvador 225,38 52,53 209,77 48,90 0,00 0,00 0,00 0,00 193,84 40,90 0,00 0,00
c. Guatemala 281,82 65,68 232,43 52,90 0,00 0,00 0,00 0,00 224,93 52,40 0,00 1,37
d. Honduras 193,06 45,00 193,06 43,57 0,00 0,00 0,00 0,00 192,66 43,57 0,00 1,43
e. Jamaica 0,00 50,00 0,00 39,90 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 35,05 0,00 0,00
fg. Nicaragua 153,42 35,76 103,46 24,10 0,00 0,00 0,00 0,00 61,62 14,35 91,79 21,40
g. Panamá 231,63 53,99 231,63 53,99 0,00 0,00 0,00 0,00 198,06 42,88 0,00 0,00
h. República Dominicana 0,00 40,00 0,00 32,97 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 32,96 0,00 0,01
2. Acuerdo de San José 2.317,81 604,76 1.343,00 305,36 126,91 33,22 584,76 260,14 467,01 117,16 783,06 307,00
a. Barbados 30,20 8,47 30,20 9,91 0,00 0,00 0,00 1,86 15,89 3,20 0,03 0,89
b. Costa Rica 298,07 85,38 298,07 71,13 0,00 0,00 0,00 19,32 105,16 5,58 0,00 22,82
c. El Salvador 313,17 79,27 179,07 36,38 0,00 5,00 0,00 18,79 120,53 22,88 24,11 15,71
d. Guatemala 319,99 93,04 52,20 7,00 126,91 14,91 0,00 35,15 10,61 1,17 105,07 46,67
e. Honduras 196,59 55,20 185,75 36,06 0,00 13,31 0,00 5,84 80,74 24,64 12,19 23,87
f. Jamaica 0,00 24,25 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 24,25 0,00 0,00 0,00 18,54
g. Nicaragua 120,19 23,83 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 120,19 23,88
h. Panamá 429,62 84,75 0,00 0,00 0,00 0,00 584,76 149,24 0,00 0,00 242,89 82,51
i. República Dominicana 609,98 150,57 597,71 144,88 0,00 0,00 0,00 5,69 134,08 59,69 278,58 72,11
3. Acuerdo con Jamaica 420,81 98,72 420,81 98,72 0,00 0,00 0,00 0,00 144,78 0,00 276,03 98,72
TOTAL 3.999,68 1.087,41 2.909,91 741,38 126,91 33,22 584,76 260,14 1.662,31 415,88 1.150,88 429,93

 

Fuente: BCV. Vicepresidencia Fondo de Inversiones de Venezuela.

 

CUADRO Nº18

AGENDA DE LA POLITICA EXTERIOR VENEZOLANA (1)

APOYAR / FORTALECER –    SELA
–    Acuerdo de Cartagena
–    CARICOM
–    OPEP
–    Grupo de los 77
–    Movimiento de los No Alineados
–    Naviera Multinacional del Caribe
COOPERACION –    Energética
–    Industria Regional del Aluminio
DIPLOMACIA –    Activa hacia Cuba.
–    Nueva línea hacia Guyana.
–    Favorecer unidad Caribe angloparlante Antillas Neerlandesas.
–    Promover pluralismo ideológico en Nicaragua y Guyana.
–    Acción  con  México, Panamá y Colombia para favorecer negociaciones de Estados Unidos con Cuba, Nicaragua y Granada.
–    Favorecer negociaciones internas de paz en  El Salvador.
–    Arreglo definitivo del diferendo del Golfo.
–    Establecer consultas regulares a nivel Presidencia y con otros países del área.
CULTURAL –    Especializar personal en la cultura y psicología afrocaribe.
  • Redactada por el autor de la tesis en base a la proposición del Dr.Demetrio Boersner en su ponencia «Centroamérica y El Caribe como Zona  dePresencia Venezolana» (1983).

CUADRO Nº19

CONVENIO DE ASOCIACION CON EMPRESAS DEL EXTERIOR

DENOMINACION EMPRESA ASOCIADA ACTIVOS CAPACIDAD DE
PROCESAMIENTO
OBSERVACIONES
Ruhr Oel GmbH Veba Oel Ag – Refinerías 210 mbd – Capital 50%.
– Planta petroquímica – Derecho a uso del 50% de la planta.
– Capacidad de PDVSA. para procesar
– Veba Oel mercadea y acredita a PDVSA la proporción neta de 145 mbd ganancias.
– Cubre refinación, almacenamiento, distribución, mercadeo y petroquímica.
Citgo Petroleum Corp. The Southland Corp. – Refinerías 270 mbd – Capital 100% a partir de 1990,
– Complejo de lubricantes – El convenio permite colocar 130 mbd de crudos y productos refinados (aprox.)
– Una envasadora. – La capacidad de mercadeo está en el orden de 350 mbd de productos.
– Sistema de poliductos y oleoductos. – Atiende un mercado de 300 distribuidores y 800 estaciones de servicio en los Estados Unidos de América.
– Cubre-refinación, almacenamiento, distribución, mercadeo y petroquímica
Nynäs Petroleum A. Johndon and Co. Hab. – Refinerías 52 mbd – Capital: 50% de las acciones. En 1989, A. Johnson vendió el 50% de sus acciones a Neste Oy.
– 11 terminales de asfalto. ? – El convenio incluyó la colocación de 40.000 barriles de crudo extra pesado.
– 11  plantas de distribución de lubricantes. – Cubre exploración, producción, refinación, almacenamiento, distribución y mercadeo.

 

 

CUADRO Nº19 (Cont.)

DENOMINACION EMPRESA ASOCIADA ACTIVOS CAPACIDAD DE OBSERVACIONES
PROCESAMIENTO
Uno-Ven UNOCAL – 1 refinería de conversión profunda. 153  mbd – 50% activos.
– 13 terminales de distribución para combustibles. – Incluye la firma de un convenio para suministrar 135 mbd de crudo a precios de mercado.
– 131 estaciones de servicio. – Esta Cia. tiene acceso a 3.300 estaciones de particulares.
– 1 planta de mezcla y envasado de lubricantes con cuatro terminales asociados. – Cubre-refinación, almacenamiento, distribución y mercadeo.
Refinería Isla (*) – Contrato contempla: – Canon anual de arrendamiento US $ 11.000.000
– Refinería de Curazao. – El contrato contempla exoneración de impuestos desechos y contribuciones.
– Terminal marítimo. – Cubre-refinación y almacenamiento
– Instalaciones adyacentes.

Fuente: PDVSA. Informe Anual 1989.

(*) Arrendada por el Gobierno de las Antillas Neerlandesas y del Territorio Insular de Curazao.

CUADRO Nº20

REFINERIAS EN EL EXTERIOR

PAIS CAP. INSTALADA
MBD
PARTICIPACION
PDVSA (%)
CRUDO PROCESADO VENEZOLANO
MBD
BELGICA
Amberes/AB Nynás Petroleum 15 50 10
ESTUDIOS UNIDOS
Lake Charie/Cito Petroleum Corp. 320 50 136
Corpus Christi/Champlin Refining Inc. 165 100 131
Chicago/The Unoven Co. 153 50 56
REPUBLICA FEDERAL DE ALEMANIA
 OESTE
Scholven/Ruhr Oel GubH 110 50 97
Horst/Ruhr Oel GubH 100 50
SUR
Neustadt/Ruhr Oel GubH 144 12,5 38
Karlsruhe/Ruhr Oel GubH 142 16
SUECIA
Nynäshamn/AB Nynäs Petroleum 25 50 12
Gotemburgo/AB Nynäs Petroleum 12 5
SUBTOTAL 1.186 485
ANTILLAS NEERLANDESAS
Curazao/Refinería Isla S.A. 310 En arrendamiento 179
TOTAL 1.496 664

Fuente: PDVSA. Informe Anual 1989.

CUADRO Nº21

COOPERACION COMUNITARIA CON CENTROAMERICA (1976-1988)

INSTRUMENTOS PAIS REGION OBSERVACIONES
Cooperación para el Desarrollo (Donaciones no renovables)
– Ayuda Técnica y Financiera 175,26 121,25
– Ayuda Alimentaria 166,96
– Ayuda a las ONG 25,40
TOTAL 367,62 121,25
Cooperación Económica
– Promoción Comercial 2,58
– Cooperación Energética 0,80
– Formación 1,32 2,00
– Cooperación Científica 0,54
– Ciencia y Tecnología del
Desarrollo
0,13
TOTAL 4,57 2,80
Ayuda Humanitaria
– Ayuda Alimentaria 5,80
– Ayuda a los Refugiados 14,60 0,30
– Ayuda de Emergencia 6,38
TOTAL 26,78 0,30
TOTAL GENERAL 398,97 124,35

Fuente: CEE. Cooperación Comunitaria con América Latina.

CUADRO Nº22

PRINCIPALES PAISES BENEFICIARIOS DE LA AYUDA

DE CAEM(1)EN 1986

(millones de dólares)

PAIS CANTIDAD (Aprox.)
– Vietnam 1.990
– Cuba 870
– Mongolia 671
– Afganistán 264
– India 224
– Nicaragua 170 (2)
– Kampuchea 125
– Corea del Norte 125
– Etiopía 123
– Siria 62
– Bangladesh 56
– Mozambique 54

Fuente: CEE. Europa Información – Desarrollo. Mayo 1988.

(1)  URSS y Europa del Este.

(2)  EN 1986 las exportaciones de bienes FOB de  Nicaragua  fue de US 24·millones y las importaciones de bienes FOB de US 72· millones.

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